10 noviembre 2006

Joel y Samuel Gustaffson

- Ven a tumbarte en mi cama – dijo Samuel después de un rato –. Y leemos un poco de El motín en el “Bounty”.
Joel se levantó de un salto de la cama. Le dolía todo el cuerpo. Pero hacía mucho tiempo que él y Samuel no leían un libro juntos. Demasiado tiempo.
Samuel los cubrió a los dos con la manta hasta las barbillas. Joel sintió como si estuviese invernando junto a un oso.
- Estuve esperando delante de la zapatería – dijo Samuel –. Debo confesar que me enfadé bastante.
- Tal vez podamos comprar las botas el próximo sábado – contestó Joel.
- Puedes comprarlas tú solo – dijo Samuel –. Te daré el dinero. De repente comprendo que no hace falta que te acompañe a comprar zapatos. Si no me equivoco, te estás haciendo adulto.
- Llevo bastante tiempo siendo adulto – dijo Joel –. Eres tú el que no lo has notado hasta ahora.
Samuel asintió con la cabeza.
- Tal vez no haya querido darme cuenta – dijo –. Porque si tú te haces mayor, yo también me hago mayor. Y no quiero. Creo que ya soy lo bastante viejo.
Joel sospechaba que a Samuel le desagradaba hablar de que él se estuviese haciendo viejo. Samuel cogió el libro.
- ¿Empezamos a leer desde el principio? – preguntó.
- Tú decides – dijo Joel.
- Entonces leemos primero el final – dijo Samuel –. Es lo mejor.
Entonces leyó sobre la isla secreta que de repente había aparecido en el horizonte. Cuando los amotinados se empezaron a enfrentar entre sí. Cuando Fletcher ya casi no los pudo controlar. La isla se había alzado del mar como una enorme roca. Habían atracado el Bounty y habían desembarcado.
Había sido como el paraíso.
Allí seguían. Tras muchos cientos de años.
Samuel cerró el libro de golpe y lo dejó caer sobre la barriga.
Los dos permanecieron callados.

(de El niño que dormía con nieve en la cama, de Henning Mankell).

1 comentario:

berta bocado dijo...

M'agrada molt que parlis d'aquests llibres al teu blog.
Sense cap mena de dubte, són un dels meus preferits. Crec que molts autors de novel·la juvenil volen escriure aquest llibre però els surten llibres de mentida. Mankell en canvi, transpira realitat i aconsegueix que intimem amb el Joel.
espero que t'hagin agradat