24 abril 2017

...y los ganadores son...

Me hubiera gustado hacer el sorteo ayer, 23 de abril, pero estuve todo el día fuera, por la mañana paseando y mirando libros y por la tarde en la parada de la Llibreria Al·lots en Rambla Catalunya, y cuando llegué a casa a las diez de la noche no me quedaban fuerzas para nada.

Así que… con un día de retraso sobre el horario previsto, aquí están los ganadores, combinando la gente que participó por aquí y los que lo hicieron a través de Twitter:



Ahora me pondré en contacto con los ganadores para pediros una dirección postal donde enviaros vuestro regalito.

Ojalá tener cinco ejemplares más para poder daros uno a todos los que los habéis pedido, sin necesidad de sorteo, pero no ha sido posible.

¿Hay consuelo?

Sí. Los cuentos incluidos en el fanzine pueden encontrarse ahí afuera, en librerías y bibliotecas. Y para que los busquéis si os apetece, aquí os dejo el índice (y en algún caso, también alguna cosita más…)

El sol
Gonçalo M. Tavares
(Incluido en El barrio, Ed. Seix Barral, 2015)
(podéis leerlo aquí)

La biblioteca
Gonçalo M. Tavares
(Incluido en El barrio, Ed. Seix Barral, 2015)
(podéis leerlo aquí)

Casualidad
Pepe Monteserín
(Con ilustraciones de Pablo Amargo, Ed. Barbara Fiore, 2011)
(podéis escucharlo aquí, que Claudia me regaló su “lectura” el 22 de abril ^^)

Si Ripley fuera poeta, escribiría esto
Jean Murdock
(Incluido en Los poetas que no fueron, con ilustraciones de José María Casanovas, Ed. Thule, 2010)
(podéis leerlo aquí)

Aiznire
Xabier P. DoCampo
(Incluido en El libro de los viajes imaginarios, con ilustraciones de Xosé Cobas, Ed. Anaya, 2008)

Una idea toda azul
Marina Colasanti
(Incluido en En el laberinto del viento, con ilustraciones de Carmen Segovia, Ed. Anaya, 2008)

El vendedor de cuentos [Fragmento]
Jostein Gaarder
(Ed. Siruela, 2002)

Estaba oscuro y sospechosamente tranquilo
Einar Turkowski.
(Ed. Libros del Zorro Rojo, 2007)

Gracias gracias gracias a todos los que habéis participado y comentado, por aquí y por allá :-)

15 abril 2017

(un recopilatorio de librosfera)






la historia es como sigue:

la semana de sant jordi de 2016, la librería la calders (facebook - twitter) hizo un llamamiento para que todo aquel que quisiera fuera a la librería a leer en voz alta textos propios o ajenos.

susanna àlvarez (con quien nos vamos encontrando por aquí y por allá) y yo quedamos allí una mañana para leernos mutuamente, y para leer a todo aquel que pasara por allí.

disfruté mucho seleccionando los textos (en mi caso, ajenos) que quería leer en voz alta. y no me dio tiempo a leerlos todos, pero se me ocurrió una idea...

...y esa idea, es esta especie de fanzine pirata de las fotos de ahí arriba.

digo "pirata", porque legalmente se trata de eso. no hay otra palabra para describirlo. en el fanzine están incluidos los textos que seleccioné para leer en voz alta en la calders en abril de 2016. textos que proceden de libros cuyos derechos de autor no han caducado todavía.

así que sí: soy una pirata.

en mi defensa, alegaré que los fanzines no se venden.
de los 50 ejemplares, me he reservado 40 para regalar a amigos, conocidos, escritores, lectores, y gente varia a la que aprecio y admiro mucho, y los 10 restantes, he pensado en sortearlos entre las personas que los pidan por aquí o por twitter.

así que si queréis un ejemplar, podéis dejar un comentario aquí mismo, dejándome vuestro correo electrónico (os recomiendo que lo hagáis con el formato "minombre(arroba)correo(punto)com" para evitar spam). el 23 de abril haré el sorteo y me pondré en contacto con los ganadores para pedir direcciones de correo postal.

feliz abril.
feliz primavera.
feliz sant jordi.
feliz lectura.

(y si eres un autor incluido en el recopilatorio, por favor no me denuncies. gracias.)

ps: besos a todos los VIP que ya tenéis el fanzine con vosotros y habéis venido aquí a buscar respuestas a la pregunta "¿qué es esto?". espero haber respondido satisfactoriamente. si no, los comentarios también están abiertos para vosotros :-)

19 marzo 2017

Sopa de piedra para Amarillo Indio

Tiende sus dibujos en tuiter como quien tiende ropa. Es un sol del Raval que canta por la calle. A veces hace fotos de lavadoras, esquinas, árboles y pinta carreteras que parecen de Richter. Dibuja perros jugando al póker y ratas muy graciosas. En su casa, Houellebecq dice gol. Si el partido es difícil calienta Walser. Tiene un hijo pequeño que canta y come almendras. Le gustan las naranjas, la luz que estalla y la que está debajo y no sale. Cuando quiere, puede ser Rembrandt y La Tour haciendo que la luz respire en los oscuros. Da pincelas con ritmos raros, como si Monet pintase mientras escucha a Zappa. Sabe cuando es de noche y no se cansa de los pesaos. Es vida en la piedra pero pesa tan poco como un ángel que se muere de risa.

(Panadera ufana)

Espero con impaciencia los dibujos de amarilloindio porque sé que siempre me van a dejar pensando, ¡claro! ¿cómo no se me ocurrió a mí? ¿cómo no hice yo esos dibujos si los puede hacer un niño de 40º?

(Shichimi)

Hay una rata que tiembla. Pero yo creo que el que tiembla es él.

Sus dibujos me recuerdan a las bolsas de plástico que se enganchan en los matorrales de las medianeras; no sabes si es un gato que va a saltar a la carretera, propaganda de Carrefour o un hombre enfurecido que espera agazapado para lanzarte una piedra. Por eso me gusta, sea lo que sea nunca será inofensivo.

(Superchango)

Tot adolescent intens ha imaginat un mapa d’un món que només existia en el seu pensament. Alguns fins i tot l’han dibuixat, amb més o menys detall. Tinc la sensació que Amarillo Indio ha fet un zoom al google maps del seu planeta imaginari per apropar-nos els personatges que l’habiten.

L’escenari on prenen vida és tan tan personal que és universal. I hi ha rates. I un poeta la bufanda del qual sosté el seu ego i el manté levitant. I no hi ha coriandre, que sempre és d’agrair.

És un món tan fet a sí mateix que crec que per que estiga viu no fa falta ni el mateix Amarillo Indio. Sí, crec que Amarillo Indio no existeix, però el seu univers sí. Crec que els seus personatges es dibuixen a ells mateixos: es reuneixen diàriament en l’espai blanc ingràvid on viuen i decideixen qui dibuixa a qui i què dirà cadascun en les escenes. Riuen molt, mentre planegen la següent vinyeta. S’ho arreglen ells tot sols: participants, guió, traç, enquadrament... per això són tan delirants, i tan deliciosos.

Mentrestant, els internautes (encara diu algú “internautes”?), prenem a pessics els bocins de realitat virtual que se’ns regala, sabent que si la tastes ja no pots parar.

Llarga vida a internet, i llarga vida a l’univers Amarillo Indio.

(Alba Camarasa)

Amarillo Indio es una dosis de humor diaria.

Reviso sus viñetas y tras cada una se repite el pensamiento en mi cabeza “joder, es buenísimo, cómo no se me había ocurrido antes”.

Hilar fino, la información justa a nivel narrativo y visual, el mensaje conciso y contundente.
Dos tintas y casi nunca un trazo lineal. Personitas y otros seres indescifrables que como si de una réplica nuestra se tratasen, nos ponen en evidencia una y otra vez. Un humor ácido y absurdo al mismo tiempo. Una explosión de sabores en tu cabeza.

Otro pensamiento “ese dibujo es como yo, voy a retuitear”.

Twitter es ese contenedor donde se encuentran las cosas más feas y más bonitas que existen.

Y después está Amarillo Indio. Y el humor, repartiendo todo el rato. Y certero, siempre certero.

Es como si alguien le hubiese planteado la premisa de dibujar con la mínima expresión narrativa y visual para explicar algo. Y él encontrase siempre la síntesis adecuada. Como un gol de penalti. Está claro, parece fácil pero a ver quién consigue meterla a la primera, y perdonen la expresión.

Bravo, Amarillo Indio.

(Gloria Picó)

els dibuixos de l'amarillo per mi són com fils, per això he escrit això.

fils

la mare cus uns botons. jo jugo amb les agulles, amb els gafets, un guix de marcar, una foto del meu avi, una bossa amb automàtics i uns imperdibles lligats els uns amb els altres. són imperdibles, clar.

de tant en tant, apropa la cara a la caixa de cosir i remena amb els dits entre els fils. hi ha un munt. del blau petroli en queda molt, només el va fer servir per sargir uns mitjons. del blau cel en queda poc també, però tenim tres vermells, un verd fulla de ceba tendra i un fulla d'olivera, a prop dels marrons, que semblen troncs de llenya al costat del negre d'estufa de ferro colat.

per sobre de tots, sempre fa nosa una gran bobina de fil d'embastar, amb un blanc trencat del cotó, i una de petitona per les camises bones, d'un blanc massa blanc pel meu gust.

la mare cus, talla, fa nusos amb dos dits, enfila l'agulla, remena i compara botons, i amb cada gest surten volant trossets de fil, que cauen sobre meu i sobre el gres vainilla.

i jo m'ajupo, empenyo suaument amb el dit, i veig que el fil groc, acaba de dibuixar un nas.

(Falcó)

Es 22 de febrero (me acuerdo porque es día de cumpleaños familiar). Hablo con Julio sobre su manera de estar en Twitter y sobre sus dibujos.

- ¡Pero si soy diáfano! - insiste Julio.
- ¡Que no, que hay algo más que eso! - digo yo, con la risa nerviosa escapándoseme.
- A ver, por ejemplo… déjame enseñarte unos dibujos…

Echa mano del móvil, busca durante medio minuto, y da con esta historieta.




Me la leo varias veces, y le digo que hay algo más, y me pide que le explique, pero a veces hablando me cuesta encontrar las palabras, porque tengo las ideas todas revueltas y no sé ordenarlas en un discurso coherente tipo nesquick, instantáneo, sino que tengo que sentarme y escribirlas y jugar con ellas, moverlas arriba y abajo en forma de líneas de documento de word, hasta que creo que dicen algo que se parece más a lo que quiero decir (aunque nunca estoy del todo segura). Así que le digo que se lo explicaré por escrito, que se espere un poco. Y ahora probablemente ha esperado tanto (casi un mes), que... ¡boh!

Entiendo lo que quieres decir, Julio. Efectivamente, es diáfano. Es como tus “Ya es de noche”. Pero en lo diáfano también pueden esconderse cosas. Hay muchos lugares donde pueden disimularse. Está la ironía, están las fuentes de las que bebes, están los personajes que escoges, está la relación entre el dibujo y el texto, están los lugares comunes extrañados, están los temas que tratas, están las citas y los homenajes...

Tus viñetas pocas veces dicen una sola cosa. Suelen decir varias a la vez. Y no siempre son evidentes. Como tus tuits. Tú sabes dónde estás, qué estás haciendo, qué acabas de leer o escuchar o vivir… pero no siempre lo sabemos los demás. Y ese misterio que te sale sin querer es (creo que puedo afirmarlo así, generalizando un poqui) lo que a muchas nos gusta de leerte.

Y de todas esas cosas que hay ahí arriba, ¿cuáles están escondidas en esa historieta? ¿Qué están diciendo esos dos dibujos? Están poniendo palabras a algo que nunca se dice de esa manera. Los que piensan eso que está escrito, nunca lo reconocerían así honestamente, aunque muchos de los que los escuchamos sabemos oír la cancioncilla que se esconde tras la máscara. Está, por tanto, el humor que provoca el ver a esos dos “hilillos” a cara descubierta, jugando con todas las cartas boca arriba. ¿Es diáfana la honestidad total? Lo sería si estuviéramos acostumbrados a ella, pero como no es así, está el salto entre la hipocresía de lo que se dice en realidad y lo que se esconde detrás de ella y que tú has escrito en esas viñetas. Y si además, haces que esas verdades las digan dos personajillos cantando (¡el contexto, el contexto!), todavía hay una construcción más… que no es que esconda nada, no es un tabique en el diáfano loft de la historieta, pero sí que añade algo inesperado, no evidente, y que dibuja sombras en el conjunto.

Y eso.

***

Amarillo Indio es Julio César Pérez.
Lo pueden encontrar en Twitter, Instagram, y también en un libro de Belleza Infinita (aunque hay más en camino).

Gracias a Panadera, a Shichimi, a Superchango, a Alba, a Gloria, y a Falcó.
Sin ellas esta sopa de piedra para Amarillo Indio no habría salido ni la mitad de sabrosa.

Y gracias Julio por tu generosidad.
(Y no me refiero a la hamburguesa. ¡Esa te la debo!)

17 marzo 2017

Panic book







Panic Book
Nemanja Nikolić
[más info]

***

     Esta nueva serie de trabajos de Nemanja Nikolić, presentada en la exposición de la galería de arte del centro cultural de Belgrado, se basa en el cruce de los intereses previos del artista por el dibujo, la animación y el cine. Su fascinación por el séptimo arte ha convertido los estudios iniciales de Nemanja sobre la forma y el potencial expresivo del dibujo en un pensamiento visual más complejo y que une los lenguajes del arte visual y del cine. El cine también es el punto de partida del artista al definir el espacio central en sus trabajos y tratamientos artísticos, los cuales todavía están basados en el dibujo clásico, pero que conceptualmente se han expandido para abarcar las propiedades de la imagen en movimiento. En la animación, que pronto ha adoptado como su nuevo medio de expresión visual, Nemanja utiliza habitualmente el trabajo cinematográfico de Alfred Hitchcock, y encuentra en la poética del director algunas preferencias conceptuales y directrices a desarrollar en temática, forma y estilo en su práctica artística. El autor conserva el método de deconstrucción gradual (fotograma a fotograma) y traducción de las escenas escogidas de las películas de Hitchcock al dibujo como el proceso inicial del que surgirá el resultado esencial de reconfigurar esas escenas en animación: la creación de entidades visuales completamente nuevas. La tensión psicológica y la incerteza, únicas estructuras narrativas de las nuevas escenas creadas, son fuertemente acentuadas en el dibujo característico de Nemanja que, en el trabajo expuesto (“Panic Book”) así como en la síntesis con el registro textual, fortalece el efecto visual y el marco dramatúrgico. Concretamente, esta vez el artista ha realizado una serie de varios centenares de dibujos en las páginas de libros y revistas sobre pensamiento político y social en Yugoslavia, que se convierten en una especie de escenografía sobre la que situar las escenas de culto de Hitchcock sobre escapadas, pánico masivo y miedo. Al conectar el material escrito sobre consideraciones teóricas, análisis del sistema político de autogestión, mecanismos de organización y desarrollo de la sociedad yugoslava con cine clásico y obras maestras del suspense, Nemanja, de hecho, hace de la deconstrucción, el paralelismo y la confrontación de imágenes de diferentes contextos sociales de un determinado periodo los acontecimientos clave en sus dibujos. Al colocarlos en serie o animarlos, estas secuencias introducen al observador en el descubrimiento de las muchas capas de significado y la comprensión, a través del prisma de la ideología, de la naturaleza y la dinámica de las relaciones sociales, la psicología de masas, las relaciones entre el individuo y la colectividad, la tensión dialéctica entre orden y caos. En una interpretación más profunda, el tratamiento del autor de la herencia socialista de Yugoslavia es una iniciación temática en la revisión de los no tan lejanos dramáticos acontecimientos y las recientes circunstancias sociales y políticas en el territorio del antiguo estado. A este respecto, la muestra propone muchas preguntas sobre el post-conflicto y la realidad en transición, desde las tendencias del revisionismo histórico hasta la posición de un hombre común y su existencia diaria frente a las crisis económicas, entre otras, a las que todos, como sociedades y comunidades, nos enfrentamos.

Miroslav Karić


     Es importante mencionar todo esto para clarificar las ideas cinematográficas de Nemanja Nikolić provocadas en la exposición “Instead of the Ending” [“En vez del final”]. Por una parte, su conocimiento del lenguaje cinematográfico, a través de la animación, prueba que el artista comprende las unidades estéticas clave que subyacen al fotograma, la trama, la velocidad de corte. El fotograma es puntillista, pero invisible para la audiencia en el puzle del visionado. Si lo separas, es una penetración en el cuerpo similar a la observación microscópica del ADN o el grupo sanguíneo del paciente. Las películas de Hitchcock, como plantillas, han sido aisladas del todo, presentadas de manera que no sabemos qué pasó antes o después de la secuencia que el artista ha escogido para su trabajo.

     Las ideas del arte confeccionado (ready-made) y de la apropiación en el arte son reconocidas en todo el concepto audiovisual, pero debemos ser cautelosos con esta definición porque no sólo es la provocación dadaísta lo que importa, sino la nueva lógica virtual de las imágenes y el texto. Para los cientos de dibujos así como para la animación, el autor usa páginas de libros como fondo sobre el que interviene el dibujo. Son antiguas ediciones, provenientes del legado familiar o adquiridas posteriormente, las cuales en el momento de su publicación en la República Federal Socialista de Yugoslavia tenían una clara función ideológica y dogmática. Aquí, también, el compromiso de Nikolić es cinematográfico ya que, a través del montaje, une el suspense de Hitchcok y la poética de Godard de citar eslóganes marxistas. Letras, palabras, frases y párrafos, que pasan rápidamente ante los ojos, animados, son el suplemento abstracto a la composición que contribuye al contraste visual, así como nos provoca a la lectura. Así pues, en los dibujos, el significado no reside sólo en la línea, sino también en términos lingüísticos, en la búsqueda semiótica de la conexión entre dos signos icónicos, y especialmente dos poéticas cinematográficas icónicas.

     Pero lo que es más reconocible en la historia de la exposición “Instead of the Ending” es un concepto nostálgico al que todos recurrimos en nuestra infancia. Es como si Nemanja Nikolić prácticamente demostrara la idea de Hitchcock de que es posible convertir la vida, incluso cuando es aburrida, en una secuencia de trepidante acción protagonizada por Cary Grant. El marxismo como asignatura obligatoria en los colegios de la antigua Yugoslavia implicaba el aprendizaje de definiciones y frases sin sentido. En estas clases, garabatear libros, mesas y sillas era una típica forma de rebelión de los alumnos. Eliminar el aburrimiento llevaba a la explosión de la imaginación, convirtiendo las páginas de panfletos políticos en las más sinceras, a menudo cómicas y fílmicas, creaciones, o incluso concebidos como cuentos de hadas animados a modo de folioscopios.

     Todas estas sugerentes imágenes, la nueva organización de la narración desmontada de Hitchcock a través del dibujo, redefiniendo la historia del cine y estableciendo una conexión con los sistemas ideológicos, asocian el espacio de la galería de arte con la sala de cine en la que Nemanja Nikolić, como director, estrena aquello que el cine puede llegar a ser.

Petar Jončić

10 marzo 2017

Desde la caja de libros (enero - febrero)

Capítulo 27

Propósitos un año nuevo cualquiera desde una biblioteca cualquiera.

Capítulo 28

no dejéis morir el ímpetu culinario de la Navidad.

Capítulo 29

Detrás de un señor mayor hay una señora que se impacienta. Encima el mostrador de préstamo, dos palmos de novela para pasar el mes. El señor mayor embolsa libros con lentitud. La señora de atrás, alta, estirada (quizás en muchos sentidos), sacude el joyero que lleva en la muñeca para mirar su reloj y ver que tan sólo han pasado cinco segundos desde la última vez que lo miró.

Capítulo 30

Lou & Tina

Capítulo 31

En realidad, trabajo aquí por el dinero. Por eso lo llaman “trabajo”. (Aceptaré un aumento de sueldo, ya que estamos – no podemos vivir sólo del amor).

Capítulo 32

Es muy alta, y mantiene
la cabeza inclinada, igual que si escuchara.

Capítulo 33

El peligro de ser hábiles y nada más, que quiere decir dóciles, es inminente.

22 febrero 2017

Librerías en Londres

Voy a ir a Londres en unas semanas, y pedí por Twitter si alguien me recomendaría alguna librería que no pudiera dejar de visitar.

Me enlazaron a este artículo de Time Out con las mejores librerías de Londres, este de Buzzfeed con 14 librerías independientes, y también a esta lista de doce librerías que no decepcionan, pero dejo anotadas aquí algunas recomendaciones más "personales".

London Review Bookshop
14 Bury Place (Google Map)

Waterstones @ Gower Street
82 Gower Street (Google Map)

Foyles @ Charing Cross Road
107 Charing Cross Road (Google Map)

Any amount of books
56 Charing Cross Road (Google Map)

Stanfords (especializada en guías de viaje)
12-14 Long Acre (Google Map)

Jarndyce (de anticuario)
46 Great Russell Street (Google Map)

Black Gull Books
121 High Road (Google Map)

Persephone Books
56 Lambs Conduit St (Google Map)

Forbidden Planet (especializada en cómics)
179 Shaftesbury Ave (Google Map)

... y las librerías de segunda mano que hay en una callecita llamada Cecil Court.

No iré a todas, pero quiero dedicar un día a visitar algunas.
A la vuelta les cuento :-)

19 febrero 2017

Lo acaricio, lo abro, lo leo.

“Hay una piedra en mi lectura”
Pequeño tratado mineral y geológico sobre lo que podría ser un libro…
(texto de Anne Herbauts)

Piedra, papel, tijera

El libro es una piedra. Pesado, inmóvil. Imperecedero (o casi). Casi intemporal. El libro es tiempo de lectura. Y la roca, lectura del tiempo.

El libro se compone de estratos (geologías) a diferentes niveles: en el corte, en el hilo de la lectura, en los relieves de la narración. Permanece inerte si no se abre. Sin embargo, cuando se da la vuelta a un guijarro, se descubren múltiples vidas ocultas, huellas, huecos, caparazones, nidos y gusanos. El libro oculta varias dimensiones. La segunda dimensión se encuentra en la hoja de papel (que, si rizamos el rizo, ya es una materia-volumen en sí misma), impresa, plana. Después, las hojas se agrupan en cuadernillos, donde encontramos la tercera dimensión, el volumen. Pero la verdadera dimensión del libro, donde el objeto de papel se convierte realmente en un libro, es la dimensión tiempo (cuarta dimensión), cuando el libro es manipulado, abierto, recorrido: es el desarrollo del libro, el tiempo de lectura.

Piedra

El libro no tiene una forma especial (un simple paralelepípedo rectangular), la piedra tampoco. El libro solo se convierte en especial cuando se lo escoge, cuando se lee. El guijarro se vuelve único y precioso solo cuando lo recogemos. (Los guijarros en los bolsillos - ¿por qué diablos he recogido esta piedra sin nombre?).

El guijarro es una piedra que cabe en la mano. El libro es papel que cabe en la mano. El guijarro. Lo acaricio, lo miro, lo leo. El libro. Lo acaricio, lo abro, lo leo. El guijarro es una masa cerrada, se lee rodeándolo. El libro es una forma abierta, se lee en el espacio (infinitamente vertical) entre las páginas en V.

Papel

¿Han viajado ustedes alguna vez por encima de las nubes? Deliciosos cúmulos de aire y agua, sólidos y aéreos al mismo tiempo, dibujados, aborregados, informes e infinitos. El papel del libro podría parecerse a ellos si lo devolviéramos con el pensamiento a su estado de masa de pasta de papel en suspensión en el agua. Su sensualidad: su blandura, su textura, su ruido, su cuerpo, páginas gastadas, las vidas del papel en sus huellas de lecturas. Sus olores. el gesto físico de pasar la página, el tiempo, su murmullo, el viento del libro. El vientre del libro.

Henos aquí, por la propia materia del libro, en diferentes universos de olores, de sonidos, de pliegues, de tactos. Así “entramos” en el libro.

El papel puede ser un paisaje, vacío, espacios, la unión entre texto e imagen, el cielo, la nieve, un blanco real, el silencio, límites o márgenes entre la imagen y el borde del libro. Los espacios en blanco del papel son también los tiempos “muertos” del libro (me entran ganas de decir sus “árboles silenciosos”), los espacios “ilegibles” o mudos – los márgenes, el hueco de los pliegues de las páginas. El espesor de las páginas, el volumen del libro, interfieren en la lectura. Aunque no se haya pensado en ellos, están presentes. forman parte del álbum y son necesarios – con una gran discreción.

Tijeras

Cortes del libro, pliegues, construcción, sangrías y saltos de página, de línea. Cosido. El ritmo del libro es imprimido, antes que el texto, antes que la narración, a través del formato, el número de páginas, el peso del papel, la densidad del texto, la colocación de las imágenes (a sangre o no) y la amplitud de los márgenes. Ahí se elabora ya la primera y tenue respiración del libro. El pulso del libro. En los pliegues.

El libro ofrece pliegues donde, bajo una fachada simple y modesta, puede escribirse el mundo, el universo, lo humano, por tramos verticales, densos, complejos, por ángulos, cortes, pero comprensibles por estar ligados con una costura a un opus llamado libro. El objeto libro da unión y redondez a través de las páginas, la narración y el desarrollo. Un hilo cuya madeja está trenzada con miríadas de espacios, con vacíos, con agujeros. Me gusta la imagen del seto. Es un límite, en un espacio domesticado – el jardín –, confortable, pero si se hunde la cabeza en él, se vuelve ilimitado, salvaje, extraño, infinitamente grande e infinitamente minúsculo. Como el álbum.

Hay que podar el seto para que siga siendo límite, legible y doméstico, y para que pueda ofrecer ese contraste de la vista exterior y de la vista interior. Un libro debe estar “podado”, construido, cortado (como una prenda de ropa debe estar cosida y cortada para que pueda ser llevada) para ser legible y permitir la lectura (el desplazamiento en el libro) y ofrecer los otros niveles de lectura, las zambullidas en los estratos de la imagen, del texto y sobre todo del entre texto e imagen, allí donde se escribe realmente, aunque invisible, el libro.

Todo esto se afina por lo general a través de la intuición. Por el ejercicio del libro.

Un guijarro en la charca

¿Y la imagen? Pintada o dibujada, propongo verla como una charca, con una visión de hojas y de reflejos brillantes, centelleantes, al nivel de la superficie. Esta imagen, si se cambia el punto de vista, de pronto bascula bajo el agua con un mundo recortado en niveles extraños, oscuros, de materias y masas de sombra.

La imagen se expresa en varios niveles. Se la puede leer muchas veces. Tiene el espesor del libro. A veces, cuando se tira una piedra en ella, se enturbia y se vuelve ilegible. Por un momento.

***

Texto aparecido en el número 19 de la revista Fuera de margen, dedicado al libro como objeto.
Anne Herbauts es una de mis autoras de literatura infantil favoritas (aquí les dejé un sorbito de uno de sus libros).
La traducción es de Mercedes Corral.

04 enero 2017

2016 - la lista

Como siempre, en orden de lectura, los libros que he leído este año con los que más he disfrutado...

Los perales tienen la flor blanca, de Gerbrand Bakker.
[novela. puñetazo]

Cruzando el bosque, de Emily Carroll.
[cómic. cuentos escalofriantes]

El Powerbook, de Jeanette Winterson.
[novela. winterson. la sigo adorando.]
Tal vez así sea como es, la vida flotando suavemente sobre la memoria y la historia, el pasado, regresando o no, dependiendo de la marea. La historia es una colección de objetos que encontramos lavados por el tiempo. Bienes, ideas y personalidades emergen a la superficie hasta nosotros y luego vuelven a hundirse. Algunas cosas las pescamos, otras las ignoramos, y a medida que la pauta cambia, también lo hace el significado. No podemos confiar en los hechos. El tiempo, que todo lo devuelve, todo lo cambia.

El viento en los sauces, de Kenneth Grahame.
[novela. campestre y británica.]
(Por supuesto nosotros sabemos que estaba equivocado, y que tenía una visión muy limitada, porque en realidad esas cosas tienen mucha importancia, aunque sea demasiado largo explicar por qué.)

La última noche del mundo, de Ray Bradbury.
[relato. ciencia ficción realista.]
- No hemos sido tan malos, ¿no es cierto?
- No, pero tampoco demasiado buenos. Me parece que es eso. No hemos sido casi nada, excepto nosotros mismos, mientras que casi todos los demás han sido muchas cosas, muchas cosas abominables.
[Sé que Bradbury me perdona por esto…]

El hombre sin talento, de Yoshiharu Tsuge.
[cómic. deliciosamente deprimente.]

Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson.
[novela. maravilla.]

La ternura de las piedras, de Marion Fayolle.
[cómic. otro puñetazo.]
Había en él un poco más de ternura que antes, pero seguíamos cortándonos los dedos y lastimándonos si lo abrazábamos demasiado fuerte.

La niña invisible y otros cuentos, de Tove Jansson.
[cuentos. entrañables.]
Pequeños espejos, fotografías de familia enmarcadas con seda, conchas, gatos y hemules de porcelana que descansaban sobre paños hechos a ganchillo, frases bonitas bordadas con hilo de seda o de plata, vasos muy pequeños o teteras con formas de mymlas, es decir, todo lo que hace que la vida sea más fácil y menos peligrosa.

La esposa joven, de Alessandro Baricco.
[novela. baricco on steroids.]
El Hijo.
***

¿Y ustedes?
¿Han hecho balance del año?

03 enero 2017

Los 12 libros de Murdock

Algún día deberíamos (ella o yo) intentar explicar qué es esto nuestro que nos traemos entre manos.
Pero ese día no es hoy.

Hoy os vengo a explicar que en la relación que mantengo con Jean Murdock (autora de Los poetas que no fueron, La agenda del estudiante, el blog Cómetelafresa, las huellas en la Línea amarilla, ¿De dónde vienen las cosas? en la Revista Rosita, y mucho mucho más) siempre hay un trasiego de recomendaciones literarias arriba y abajo. Hasta aquí, y conociéndonos un poco a ambas, nada nuevo. Al grano, Librosfera.

Como de cada diez libros que alguien me recomienda puedo leer uno (siendo optimistas), suelo tener listas de libros pendientes por todas partes, sobre todo en libretas de papel, aunque también en un par de sitios online. De vez en cuando echo mano de esas listas, aunque también suelo dejarme tentar por cosas que pasan por mis manos en la biblioteca y de las que he oído hablar, o que por lo que sea me llaman la atención.

En definitiva: hay demasiados libros y demasiado poco tiempo.
Y si eres de gustos misceláneos, como yo, las posibilidades son infinitas.

Pero Murdock... Murdock es insistente. Y hay una serie de libros que aparecen una y otra vez entre sus referentes y recomendaciones. Y pensé, se me ocurrió, el Plan de Lectura Murdock (PLM) para 2016.

El PLM2016 ha consistido en leer uno de los libros más frecuentemente recomendados por Murdock cada mes durante todo el año. Un total de 12 libros. Y ahora que 2016 ya se ha acabado, puedo decir que he completado el PLM con éxito, y he pensado en compartir por aquí esa lista de títulos, por si alguien querría animarse con un PLM2017.

Por orden cronológico (aunque el orden no tiene que ser necesariamente este):

Enero: Caída y auge de Reginald Perrin, de David Nobbs.
(una comedia muy británica y muy entrañable. y el orden de los factores, en el título, sí altera el producto)

Febrero: 1280 almas, de Jim Thompson.
(un western del que querréis hablar con alguien al terminarlo)

Marzo: El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers.
(no lo leí en el momento adecuado, o quizás fue el leerlo en inglés... creo que Murdock no me ha perdonado todavía la falta de emoción con esta lectura)

Abril: El viento en los sauces, de Kenneth Grahame.
(¡menos mal que este no pudo gustarme más! no creo que nuestra amistad hubiera tolerado otro desencuentro)

Mayo: Historias del señor Keuner, de Bertolt Brecht.
(breve pero intenso. para disfrutar a sorbitos)

Junio: Winesburg, Ohio, de Sherwood Anderson.
(puedo ver el hilo que lo une al libro de McCullers, pero este lo disfruté más)

Julio: La sonrisa del flamenco, de Stephen Jay Gould.
(ensayo científico. si no hubiera sido por ella, no creo que hubiera leído nunca sobre evolución. ¡muy ameno!)

Agosto: Algo elemental, de Eliot Weinberger.
(no sé explicarles qué hace Weinberger. la mezcla de poesía y conocimiento de este ensayo es maravillosa)

Septiembre: El arpa de hierba, de Truman Capote.
(¡subámonos a los árboles!)

Octubre: Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson.
(maravillosa novela, maravillosos personajes. pensaba que Murdock se estaba pasando con Jackson, pero no)

Noviembre: El hospital de ranas, de Lorrie Moore.
(hum... este también ha sido un poco desinflante. para la historia que tiene que contar, no me parece que lo haga de modo especialmente destacable. no me ha llegado)

Diciembre: Los seres queridos, de Evelyn Waugh.
(sin quererlo, el año ha sido capicúa, y la última lectura vuelve a ser un autor británico riéndose de la muerte)

Ahí están, por si gustan.
Alguno de estos libros va a estar entre mis favoritos del año.
Pero esa es otra lista, que deberá ser contada en otra ocasión (próximamente...).

02 enero 2017

Desde la caja de libros (noviembre - diciembre)

Las últimas "Rositas" de 2016...

Capítulo 20

Desgraciadamente, se está dejando morir la Biblioteca Artur Martorell.

Capítulo 21

D. se lleva los cómics de diez en diez, y en préstamo los coloca de forma escalonada para que nos sea más fácil leer los códigos de barras.

Capítulo 22

La madre se ríe espontáneamente, con una risa que seguro que si estuviera en el cine se contagiaría a los vecinos.

Capítulo 23

27-XI-1938: Els dies de bonança van desapareixent i són seguits per uns de molt més freds.

Capítulo 24

Con tan solo mencionarlos tienden a evocar inmediatamente las comparaciones con abuelas y bibliotecarias...

Capítulo 25

Aquí estamos solas. Aquí no hay más que libros.

Capítulo 26

Digamos que se han mezclado los deseos navideños de trabajadoras y usuarias de las bibliotecas.