26 diciembre 2012

Pepitas

Ya saben: llega esta época del año y nos obsesionamos con las listas. Las pasadas (lo mejor de 2012) y las futuras (aspiraciones para el 2013). Yo este año he decidido que 2013 es lo que es (una hoja en blanco), y que solo voy a escribir hacia atrás, no hacia adelante. Así que aquí está mi lista con lo mejor del 2012... una empieza a tener una edad, la memoria falla, y me gusta ese momento de repasar el año y recordar los momentos estelares, los extraordinarios, los que brillan en medio de la arena y el barro como una pepita de oro...
































Mis 10 álbums favoritos de 2012...
[... solo aptos para gente sin prejuicios sobre los cajones en los que se encasillan los libros.]

Diapasón, de Laëtitia Devernay (un libro en acordeón sobre el poder de la música).
Casualidad, de Pepe Monteserín y Pablo Amargo (un poema).
El arenque rojo, de Gonzalo Moure y Alicia Varela (un libro sin palabras pero con muchas historias... más de las que los propios autores han podido explicar).
La ciudad, de Armin Greder (un mazazo de los que curan).
Cuando no estás aquí, de María Hergueta (un libro sobre nuestras propias contradicciones).
Un agujero, de Daniel Nesquens y Ana Lóbez (un divertimento).
Esa gigantesca pequeña cosa, de Beatrice Alemagna (no dejen que nadie les desvele el misterio).
Los pájaros, de Germano Zullo y Albertine (un libro con mensaje).
¿Dónde están mis gafas?, de María Pascual (para perderse en los detalles).
Nocturno, de Pascal Blanchet (un libro que no he visto todavía, pero que SÉ que tiene que estar en esta lista).

































Mis 10 novelas favoritas de 2012...
[... en orden estrictamente cronológico.]

Olive Kitteridge, de Elizabeth Strout (una novela hecha de historias o un puñado de historias que se leen como una novela).
Pigtopia, de Kitty Fitzgerald (una fábula contemporánea sobre la diferencia y la amistad).
Sputnik, mi amor, de Haruki Murakami (uno al año).
Entre líneas: el cuento o la vida, de Luis Landero (un libro del que no esperábamos nada, y nos lo dio todo, ¿verdad tata?).
Los peces no cierran los ojos, de Erri de Luca (para los nostálgicos de los veranos inacabables de infancia y sus amores).
La historia del amor, de Nicole Krauss (una primera novela espectacular).
Paseos con mi madre, de Javier Pérez Andújar (las periferias son otra cosa con él).
Algún día este dolor te será útil, de Peter Cameron (o el libro que hubiera cambiado mi vida de haberlo leído hace 15 años).
El viaje ruso de un vendedor de helados, de Gregorio Morán (para enamorarse de Miguel y Varenka).
Mr Gwyn, de Alessandro Baricco (bravo, Alessandro!).

***

Que alguna de estas lecturas sea también una de sus favoritas el próximo año es un buen deseo para la última entrada del último mes de este 2012 que se acaba ya. Con un poco de suerte, nos leemos en enero :-)

20 diciembre 2012

E is for Eels



Una de mis bandas favoritas (y no porque el cantante se llame "E") saca disco nuevo en febrero. ¿La segunda canción que puede escucharse? New Alphabet. Toma ya.

Si el mundo se acaba mañana, al menos que nos pille leyendo...

18 diciembre 2012

Invenciones

Desde luego, las novelas las han inventado los hombres, como a lo mejor se han inventado también a Dios, pero son dos invenciones hermosísimas, ¿no te parece?

***

Alice, de Milena Agus.
[Sí, sí me lo parece...]

14 diciembre 2012

Invitación


[Tengo algunas invitaciones "analógicas" - ya saben: good old paper... Si les apetece, envíenme su nombre y dirección postal completa a librosfera(arroba)gmail(punto)com y les hago llegar una, con un poco de suerte, a tiempo para que la traigan el jueves a la Bengui.]

12 diciembre 2012

Montreuil era una fiesta

Ya se lo expliqué hace tres años, y me reitero: para saber lo que es el Salon du livre et de la presse jeunesse Seine-Saint-Denis (o lo que todo el mundo por aquí conoce como la feria o el salón de Montreuil), hay que ir a verlo, porque contado suena a cuento de hadas, a imaginaciones mías, a está exagerando, ya será menos, se ha pasado tres pueblos, o cualquier otra expresión al uso. Pero no. Vayan, vayan un año y lo verán. Si les gusta el libro infantil, si les gusta la ilustración, incluso si les gusta el cómic, no hay nada, al menos dentro de nuestras fronteras y que yo conozca, que se le parezca. Quizá la feria del libro de Madrid, o el salón del cómic de Barcelona, le den un aire, pero la gracia, por supuesto, está en que cada evento es único, y el hecho de que Montreuil esté única y exclusivamente centrado en el libro infantil/ilustrado, y que tenga lugar en un país como Francia, donde el medio tiene una consideración bastante mejor de la que tiene en nuestro país, le da su toque particular.

Todo lo que pueda contarles, de hecho, ya se lo conté hace tres años. Un pabellón ferial con dos plantas de stands y librerías, más una tercera, más reducida, dedicada a una exposición temática (este año el tema era la aventura). El libro como centro total y absoluto del recinto (por si se les ocurre pensar en el salón del cómic, no: sí que hay una sección dedicada al audiovisual, y también una dedicada al libro electrónico, pero eran una gota en el océano de libros que inundan el espacio). Los grandes stands, espectaculares: Rouergue, Seuil, Albin Michel, La joie de lire, Thierry Magnier, Palette, Casterman, Sarbacane, Rue du monde, Autrement, Didier Jeunesse. Las librerías, para pasar horas: la de las pepitas, la de la aventura, la de cómic, la de arte. Y, repartidas por todo el recinto, los incontables pequeños (o no tan pequeños) stands: MeMo, Hélium, La Maison est en carton, Notari, L'atelier du poisson soluble, Le baron perché, la librería belga o el stand de editores asociados. Cada paso, cientos de libros. Cada paso, cientos de posibilidades.

Y he ahí el drama de Montreuil: es demasiado. Demasiado para concentrarlo en dos días. Para digerirlo, para poder disfrutarlo, para no arrepentirte, para salir de allí sin la sensación de que se te ha escapado algo importante. Hay que ir con una disposición que yo, todavía, no he sido capaz de conseguir. Hay que ir sabiendo que corres ese riesgo, y asumiéndolo alegremente. Hay que ir sabiendo que vas a encontrar 50 libros que te llevarías a casa, pero que solo vas a poder llevarte 10. Hay que ir sabiendo que, como mínimo, se te van a quedar 5, 10 o 15 libros allí que te morirías (te mo ri rí as) por llevarte a casa, pero que no puede ser, por la maleta, por el espacio, por el dinero, porque no puede ser bueno (porque nada sin moderación es bueno...)

No me imagino pasando por esto cada año, como hacen mis compañeras de esta segunda escapada mía.
Sí, el placer es indescriptible... sí, los libros que sí que se han venido conmigo son perfectos... pero yo me cortocircuito muy rápido y en seguida me agobio de tener que tomar una decisión (tú-te-vas-y-tú-te-que-das), así que con una vez cada tres años creo que tengo suficiente...

Y dicho esto... ¿les apetece ver fotos?
[Consejo práctico: haciendo click encima de las presentaciones podrán verlas a mayor tamaño y al ritmo que más les guste y no el que dicta el pase automático de Picasa.]

Primero, un pequeño especial sobre una librería que visitamos el primer día, La sardine a lire. Venía muy recomendada (por Stel·la y por las chicas de SD), y la verdad que llegar a París, soltar las cosas en el hotel, e irnos corriendo para darnos la primera zambullida entre libros nos sentó de maravilla. Es una tiendecita pequeña y coqueta, muy bien aprovechada, y en la que se respira un ambiente muy agradable. Había por allí libreras contando cuentos a posibles clientas, un escaparate navideño a medio montar, un rincón de cómics pequeño pero delicioso, y un montón de gadgets (postales, juegos, disfraces, muñecos...) para rodear a los niños de magia y creatividad a todas horas. Pudo haber sido mi perdición, pero me contuve... y ya vi dos de los libros que me hubiera gustado traerme pero al final se quedaron en París.



Viernes y sábado los dedicamos íntegramente al salón. Dos días es lo mínimo. No me imagino yendo con menos tiempo para dedicarle al salón: los stands, los autores y la exposición. Sería inabarcable y la sensación de frustración todavía mayor, así que si repito, solo será si puedo organizarlo igual que este año: saliendo el jueves y volviendo el domingo.



Sobra decir, y lo verán por algunas de las fotos, la alegría que da también encontrarse allí con libros de aquí. El abuelo de Marta Altés, el miedo de Pere Vilà y Sergio Mora, el ratoncito Pérez de Herreros y Lópiz, un par de Nesquens, los stands de Mamut y Milimbo, las 160 diferencias de Martí y Salomó...

Qué les voy a decir del plantel de autores presente en las sesiones de firmas del salón... Te das cuenta de la mucha influencia que tiene el mercado francés (si para bien o para mal, ya dependerá de quien juzgue) sobre nuestras lecturas, especialmente en lo referente a cómic, libro infantil e ilustración. Si hace tres años fueron Beatrice Alemagna, Hervé Tullet, Roberto Innocenti o Tom Schamp, este año han sido Kveta Pacovska, Germano Zullo y Albertine, Kitty Crowther o José Parrondo, entre otros... muchos otros!



... y todavía nos dio tiempo de dar un paseo por París, y encontrar libros y lectores en algunos rincones de la ciudad.



Hay que ser fuerte para vivir Montreuil.
O quizá que no les pierda tanto la posesión del objeto como a mí.
Después, cuesta recuperarse.
Cuesta volver a casa.
Pero ahí están Barbara Fiore y Thule y Kalandraka y sinPretensiones y Los Cuatro azules y nuestras Astiberri y Sins Entido y... saldremos adelante.
Y si de vez en cuando me tengo que escapar a Abracadabra y perderme en los estantes de importación francesa... pues me escapo.
Y sobreviviré hasta Montreuil 2015.

***

Post scriptum para curiosos: la lista de la compra.

- La tête ailleurs, de Marie Dorléans (Le Baron Perché).
- Contes à la carte, de Jean-François Barbier (Thierry Magnier).
- Encore un quart d'heure, de Camille Chevrillon, Françoise Lison-Leroy y Colette Nys-Mazure (Esperluète).
- Les gratte-ciel, de Germano Zullo y Albertine (La Joie de Lire).
- ABC Tam Tam, de Gianpaolo Pagni (MeMo).
- L'horizon Facétieux, de Juliette Binet (Gallimard).
- Ré-créatures, de Cruschiform (Gallimard).
- L'invitation, de Kveta Pacovska (Les Grandes Personnes).

Y la lista de los que esta vez no pudo ser.

- Mon ami, de Gaëtan Dorémus (Rouergue).
- De temps en temps, de Anne Herbauts (Esperluète).
- Il était un arbre, de Émilie Vast (MeMo).
- Le collectionneur, de Serge Bloch (Bayard).
- Les lettres de l'ourse, de Gauthier David y Marie Caudry (Autrement).
- Nappe comme neige, de Marion Fayolle (Notari).
- Le colis rouge, de Clotilde Perrin (Rue du Monde).
- Rêveur des cartes, de Martin Jarrie (Gallimart).
- L'homme en pièces, de Marion Fayolle (Michel Lagarde).
- Le petit Gibert illustré, de Bruno Gibert (Albin Michel).
- Un jour un ami, de Chiara Carrer (La Joie de Lire).
- Quelques-unes des choses qu'il faudrait tout de même que je fasse, de Georges Perec y Bruno Gibert (Autrement).
- Mette et les cygnes sauvages, de Muriel Bloch y Sandra Dufour (Thierry Magnier).
- Catalogue des adieux, de Marina Mander y Beppe Giacobbe (Rouergue).

Sobre estos libros, solo dos cosillas, estrechamente relacionadas.
Una, que muchos de ellos no los compré porque mi nivel de francés no me hubiera permitido disfrutarlos como debería (el caso de Les lettres de l'ourse, Rêveur des cartes y Le petit Gibert illustré). Estos son los que me dolieron menos...
Y dos, señores editores: ¿no se animarían ustedes a publicar por aquí alguno de estos títulos?

10 diciembre 2012

Open

















































Si hiciéramos caso de las recomendaciones que hizo Baricco en su charla el pasado lunes en la Biblioteca Jaume Fuster, estaríamos todos esperando impacientemente a la editorial que se anime a publicar en castellano Open, la autobiografía de Andre Agassi (según él, uno de los mejores libros de los últimos años).

Mientras esperan/esperamos, yo les recomiendo, sin dudarlo, Mr Gwyn.
No tengan miedo: me apuesto lo que haga falta a que no les va a decepcionar...

05 diciembre 2012

Escuchar


Recuerdo bien por eso la pena que me dio escuchar de labios de Antonia el que, por evitar males mayores, el ama, el cura y ella hubieran hecho una hoguera en el patio con gran parte de los libros que solía leer el caballero y que juzgaban la causa de su desvarío. Y cómo luego, y después de salvar sólo unos pocos, pidieron a un albañil que cerrara el hueco de la puerta de su biblioteca con piedras y barro, de tal forma que pareciera que nunca había existido y que el lugar entero desapareciera de la vista como si uno de aquellos magos encantadores que a todos los lados seguían al caballero torciendo sus planes hubiera llegado hasta su misma casa para arrebatarle su tesoro más grande, que eran los libros que amaba. Yo me imaginaba el silencio de aquellos libros, y todas las historias maravillosas y tristes que debían de contener y que ya nunca leería nadie por haber quedado allí sepultadas, como quedaban los muertos en el camposanto. Y más que nunca me pareció que las voces de los muertos estaban guardadas en los libros que escribían los hombres y que el caballero todo lo que había hecho era escucharlas y prestarles un poco de atención, que era lo que los demás nos negábamos a hacer, para evitarnos sobresaltos y complicaciones.

Ilustración (Pablo Auladell) y fragmento (Gustavo Martín Garzo) de Dulcinea y el caballero dormido.

30 noviembre 2012

Cloud 9























¿Ven a esa chica?
Pues así debo de estar yo ahora mismo.
Flotando entre libros.
El domingo aterrizo, y la semana que viene, si el síndrome de Stendhal me lo permite, les cuento.

[yowayowacamera, o las fotos de la japonesa voladora.]

28 noviembre 2012

L'Aventure!










































Mañana parto a la aventura.

A la aventura de volver a Montreuil después de haber estado allí por primera vez hace tres años.
A la aventura de intentar no dejarme un sueldo y medio en libros.
A la aventura de sobrevivir al frío del noviembre parisino, y de no perderme en el metro.
A la aventura de cazar a algunos de los autores que estarán firmando (Kitty Crowther! Mandana Sadat!! Kveta Pacovska!!! No sigo porque podría agotarles. No es broma.)

A continuación, una lista de libros que me gustaría, si no comprar, sí al menos hojear en el salón.
  • Madame le Lapin Blanc, de Gilles Bachelet (pepita al mejor álbum ilustrado este año, siempre una garantía de calidad).
  • Les Méli-Molos, de Serge Bloch (más que un libro, un juego).
  • Les poings sur les îles, de Élise Fontenaille y con ilustraciones de Violeta Lópiz (porque a veces hay que irse a Francia para encontrar a ilustradores de aquí).
  • Où?, de José Parrondo (for president!)
  • Theferless, de Anne Herbauts (si no saben quien es Anne Herbauts, no saben lo que se están perdiendo).
  • L'Horizon facétieux, de Juliette Binet (porque, a quién quiero engañar, no sé francés y esta historia sin palabras tiene muy buena pinta).
  • Rue de l'Articho, un catálogo de tiendas, cada una dibujada por un ilustrador diferente.
  • Petite Anette, de Yein Kim (es mi tipo).
  • Nappe comme neige, de Marion Fayolle, porque me encaaaaaaaaaaaantan los abecedarios.
... y visitar La sardine à lire y cenar en La fourmi ailée y quizá volver a entrar en la Shakespeare & co...

26 noviembre 2012

tírame una s


Typies.com from Hungry Castle on Vimeo.

Vídeo de buen rollito para empezar la semana con energía y optimismo :-)

23 noviembre 2012

Rune Guneriussen





Atención a las fotos de la noruega Rune Guneriussen (... y aquí están los libros, pero vayan a ver las lámparas, los teléfonos y los globos terráqueos). [Vía The jealous curator, un gran lugar para descubrir]

21 noviembre 2012

Si una mañana de otoño un crítico...

Una vez al año, desde hace aproximadamente cuatro o cinco años (¡cómo pasa el tiempo!), tengo el inmenso placer de asistir a la jornada de formación que el Consell Català del Llibre Infantil i Juvenil organiza para el equipo de críticos de la revista Faristol. Estas jornadas giran entorno a diferentes temas siempre relacionados con la literatura infantil y juvenil y con la crítica (y la crítica de la crítica), y nos sirven a los que participamos en ellas, que escribimos críticas/reseñas en la revista, para reflexionar sobre nuestra labor, para proponer mejoras en los textos que publicamos, y en general para vernos las caras (una vez al año no hace daño) y poder intercambiar opiniones y salir de la cáscara en la que durante el resto del tiempo realizamos nuestra silenciosa (y silenciada) labor de "opinadores" sobre literatura infantil y juvenil.

Repasando el archivo de Librosfera relacionado con la crítica, me sorprende a mí misma darme cuenta de que es la primera vez que me pongo a hacer una crónica de estas jornadas... No me pregunten por qué no lo he hecho antes, dada como soy a ir contando a los cuatro vientos todo lo que me pasa y que está relacionado con los libros. La cuestión es que esta vez sí les voy a contar algunas de las cosas que se pudieron oír y comentar durante la jornada de este año. Se avecina una entrada de esas largas que solo se leen unos pocos frikis. ¿Son ustedes uno de ellos?

Empezamos la sesión con Oblit Baseiria (propietaria de la mítica librería Casa Anita de Barcelona), Sònia Gómez (una de las dos propietarias de la librería Pati de Llibres de Sant Cugat del Vallès), y Marià Marin (secretario técnico del Gremi de Llibreters de Catalunya) hablando sobre librerías, novedades, edición, crítica y Faristol. Les dejo con algunas de los comentarios que hicieron cada uno de ellos:

Oblit Baseiria: en Casa Anita, el 80% de los libros que vendemos no son novedades, sino libros de fondo; libros que llevan un año o más en la librería. Esto se debe, entre otras cosas, a la elevada especialización de la librería, pero demuestra que las novedades no son lo más importante. Para mí lo más importante es la formación y el conocimiento previo que la persona que trabaja en una librería tiene sobre las editoriales, su catálogo, lo que publican y lo que podemos esperar de cada una de ellas. La industria del libro es más rápida que la crítica, pero para mí no es importante. Además, los comerciales realizan una labor muy importante de información sobre las novedades en las librerías: la figura del comercial, para nosotros, es básica. Lo que sí creo es que la crítica no debería hacer ni caso de los libros que se realizan como encargo editorial, de los que no nacen como obra de creación de un autor, sino como un estudio de mercado para comercializar con ellos.

Sònia Gómez: para nosotras sería muy positivo que la crítica pudiera llegar cuanto antes mejor, y si no puede ser en papel en digital [la revista Faristol se edita - a día de hoy - al mismo tiempo tanto en papel como en digital]. Y también consideramos que se debería dar más importancia a los libros imprescindibles (a través de listas, selecciones, destacados) y obviar los que son prescindibles. Nos gustaría que existieran más espacios en los que los mediadores (libreros, maestros, bibliotecarios) y otros agentes de la industria del libro pudiéramos formarnos de manera continuada en los criterios de selección y de recomendación de literatura infantil y juvenil. Creemos que el Consell sería un buen eje vertebrador de los diferentes sectores, que a veces nos sentimos desconectados los unos de los otros cuando todos llevamos a cabo tareas similares.

Marià Marin: la crítica es algo que queda "entre nosotros". Es muy irrelevante. Nos quejamos de que ya no hay espacios para hacer crítica de LIJ en los medios generalistas [para quien no se haya dado cuenta, la crítica de LIJ ha desaparecido de El Periódico, El País, El Punt - Avui, y seguro que alguno más que me olvido], pero es que solo un 30% de la población lee esos medios. Las familias que leen el Faristol son marginales. Lo mayoritario es no leer, porque un 45% de la población no lee, y la mayoría de los que sí leen, leen un libro al año, probablemente el best seller de turno que les regalaron por Sant Jordi. La lectura, no nos engañemos, está desprestigiada. Y lo que debemos preguntarnos es como recuperar nuestro papel central en la sociedad. Y para ello, debemos criticar no solo los libros, sino también la sociedad, la industria, la comercialización y las nuevas maneras de leer.

[La verdad, la intervención de Marin fue un palo de los que de vez en cuando nos hacen falta.]

De la segunda parte de la sesión se encargó Alfred Mondria (lean esta entrevista con él, por ejemplo), crítico que ha publicado en diarios como Avui, La Vanguardia, El País o Levante. Mondria nos cogió a todos de la mano y nos llevó a dar un paseo por las figuras más importantes de la crítica desde el principio de los tiempos. Los bolis (sí, íbamos todos con libreta, incluso yo!) echaban humo, y quien no salió de allí con ganas de leer a Robertson Davies, Las ilusiones perdidas de Balzac, a Saint-Beuve, las conversaciones de Borges con Bioy Casares, a Ciryl Connolly, a Edmund Wilson, a Lampedusa, las críticas breves de Joan Ferrater o de Carlos Pujol, o los textos de Enrique Lynch, es que en lugar de sangre tenía horchata corriéndole por las venas.

Entre todos ellos (y alguno más que seguro se me escapó), nos pintaron a un crítico con carácter, capaz de conversar de manera informal sobre sus lecturas, apasionado, que amplía la imaginación de lector, que tiene un estilo personal, que no finge que se dirige a un público que todo lo sabe, capaz de afirmar que un libro es bueno "si me gusta", que equilibra furia con reflexión, divulgación con erudición, análisis con descripción, y que es capaz de contagiar el entusiamo y el deseo de leer. 

Y la negrita es para mí, porque me veo todavía muy lejos del ideal, pero no me va a faltar tiempo para intentar ponerme a ello.

[Y no quiero acabar sin lo que sigue: si no me queréis pagar las críticas/reseñas que publico en Faristol, no me las paguéis. Las seguiré haciendo de todos modos. Para mí es un privilegio poder romperme los cuernos tres veces al año intentando opinar sobre libros infantiles en menos de 1000 caracteres e intentar estar a la altura de expertos como Pep Molist, Teresa Duran, o Berta Bocado. Pero por favor, por favor, por favor... seguid organizando una vez al año esta jornada de formación... Mil gracias Marga por seguir al pie del cañón. El día que me pidas la luna, te juro que subo ahí arriba y te la bajo. Y mil gracias y muchos ánimos también a todos los que trabajan en el Consell Català del Llibre Infantil i Juvenil... por muchos años.]

19 noviembre 2012

biblio-amor manuscrito



Nota 1: todo el mundo debería tener carnet de biblioteca. [Vía prettybooks]

Nota 2: Querida biblioteca, quiero compartir el dinero de mi paga contigo para que puedas seguir abierta. Tengo seis años. Aquí tienes 11 dólares. Ani. [El texto entre paréntesis no lo entiendo, creo que dice algo como "dictado a mamá, también conocida como la escribana"] [Vía explore]

16 noviembre 2012

Todos tenemos secretos...

1.- Cien años después de su muerte todavía no se ha determinado si fue o no pedófilo.
2.- Hacia el final de su vida unos cien seguidores acamparon cerca de su casa con la esperanza de tocar la capa del maestro.
3.- Por motivos que sólo ella sabía, llamaba a los orgasmos "vacas".
4.- Rodin le dio una bofetada.
5.- Sus cartas de amor estaban llenas de descripciones explícitas de actos sexuales que había realizado o quería realizar con ella.
6.- Le concedieron la medalla de oro de la American Safety Society por sus medidas de prevención, que ayudaron a reducir los accidentes laborales.
7.- Tenía una discapacidad de aprendizaje, llamada disgrafía, que le impedía escribir de manera legible, de modo que tuvo que dictar todas sus novelas.
8.- Sus ronquidos eran tan molestos que él y su esposa llegaron a un curioso acuerdo: ella dormía en el dormitorio y él en el baño.
9.- Era excéntrico para todo y sólo aceptaba un regalo de Navidad: limpiapipas.
10.- Según su hija [...] se bebía su propia orina, al parecer con fines medicinales y no como refresco.

***

a) Agatha Christie
b) J. D. Salinger
c) J. R. R. Tolkien
d) Lewis Carroll
e) Virginia Woolf
f) León Tolstói
g) William Faulkner
h) James Joyce
i) Franz Kafka
j) Gertrude Stein

***

Nos han llegado a la biblioteca las Vidas secretas de grandes escritores (autor Robert Schnakenberg; editorial Océano), y no vean lo que estoy disfrutando... A modo de juego, e inspirada por el Cuaderno de Blackie Books, unan los verídicos hechos de arriba con la personalidad que les corresponda de la lista de abajo. Las respuestas correctas después del fin de semana en los comentarios.

De este libro han dicho: "Desde la última vez que acaricié los senos de mi mujer que no pasaba por mis manos algo tan atractivo y entretenido." ¿De veras lo van a dejar pasar?

14 noviembre 2012

Thomas - Shakespeare - Orwell


New works from Seb Lester from Seb Lester on Vimeo.


Gavinana Reloaded from GoLd on Vimeo.

[Este próximo viernes hay un mercadillo tipográfico en Barcelona. Ni idea de en qué consiste, pero me gusta lo que imagino. Si pudiera...]

12 noviembre 2012

Poemas











































***

Sin penetrar en el significado de cada frase sigues leyendo y, por las pocas palabras que son comprensibles para ti, un significado completamente diferente surge en tu mente: ambiguo, nebuloso, que no se ajusta con la frase original, pero aún más bello y poético. Durante mucho tiempo, el Cáucaso fue para mí ese poema en lengua extranjera; una vez descifré su verdadero significado, había muchos casos en los que echaba de menos el poema que había inventado y muchos otros en los que yo creía que el poema real era mejor que el imaginario.

[Elif Batuman cita a Tolstói en Los poseídos: aventuras con libros rusos y con las personas que los leen.]

***


Furari, de Jiro Taniguchi.

09 noviembre 2012

Como Pedro por mi casa



Como Pedro por mi casa
¡Eh!
Cosas vivas
El ocelote en la oscuridad
Instrucciones gráficas para el uso
Un raro y remoto ornitorrinco
au revoir
- No puedo vivir sin ti
- No soy la persona que piensas que soy
something beautiful might happen
Herbario
ver lo invisible
Dulces Dueños
Dona-li recoRds
niña
The poker rabbits
viajar (no está en) el viaje
con el silencio ... a ras de tierra
"variaciones de un poema"
Nuevos abrazos nuevos besos apasionados
they come and go
The roses in the backyard
faces
Minijungle
Que las cosas no sean verdes no significa que no estén vivas
portami a casa
take me to your leader
Everyone is a star and deserves the right to twinkle
Fuerza solar VII

***

Si mañana están en Barcelona y tienen un rato, todavía están a tiempo...

07 noviembre 2012

la signatura 400








































¿Les suena?

Lo publicó hace un tiempo en castellano Blackie Books (tan exquisitamente como siempre), y no me resistí a compartir con ustedes algunos detalles de la edición.

Ahora, se atreve con él en catalán SD (más información en esta hoja de novedades en pdf), y me hace una ilusión especial, pero como últimamente estoy de lo más misterioso, tendrán que esperar un poco más para saber el porqué.

(Por cierto, no me hagan escoger entre la portada de Blackie y la que Bernat Cormand ha dibujado para SD...)

05 noviembre 2012

Llenar un vacío

Todas las bibliotecas (las municipales, las de la Diputación, las escolares) son necesarias, son una parte activa en la construcción de la sociedad, son lugares privilegiados para la socialización, están abiertas a todo el mundo, son espacios donde los niños pueden descubrir libros, unos libros que activarán su mente, su imaginación y su creación.

***

Uno de nuestros objetivos como educadores debería ser conseguir que los alumnos no sean unos simples leedores - como diría Borges -, sino que pasen a ser auténticos lectores capaces de emocionarse con la lectura de un poema de García Lorca, lectores a quienes tiemblen las manos cuando lean La historia interminable, que se enternezcan con el elefante Elmer, que se alíen descarademente con Fabián contra la guerra, que crezcan y encuentren los argumentos y criterios que les permitan comprender la vida, conocerla y vivirla mejor.

***

No se defiende que la lectura sea fácil, más bien al contrario, la lectura debe significar descubrimiento, emoción. La lectura tiene que arrastrar al niño o la niña a un esfuerzo por comprender, por desenmascarar misterios. Los buenos libros actúan tensando la cuerda sin que se llegue a romper. Hemos de poner en manos de nuestro alumnado lecturas que propicien el contacto directo con un texto que debe ser recreado, imaginado, vivido, emocionado al fin y al cabo.

***

La lectura nos sitúa ante un enigma, una adivinanza. En realidad de lo que se trata es de llenar un vacío. La lectura nos entra como entra el aire en los pulmones. El aire no sólo entra y ya está. El aire entra porque en los pulmones hay un vacío y este vacío empuja al aire a entrar. Es este vacío el que hay que llenar, es así como respira la lectura. Hay un vacío que hay que llenar y sólo se puede llenar leyendo. Si no existe la necesidad de conocer, de resolver enigmas, de poco servirá que en casa o en la escuela tratemos de empujar las lecturas hacia adentro.



Jaume Centelles es maestro de profesión y amante de los libros de vocación. Desde el CEIP Sant Josep El Pi de L'Hospitalet, y concretamente desde el espacio de la "BiblioteVa Joaquim Carbó", invita a leer a todos los que se acerquen con un vacío por llenar. Los fragmentos de ahí arriba son de su imprescindible libro La biblioteca, el corazón de la escuela, repleto tanto de reflexiones como de ideas prácticas para hacer que la biblioteca se convierta en lo que debería ser: el eje vertebrador de la escuela y, por lo tanto, de la educación infantil.

El lunes pasado tuve la oportunidad de pasar un rato en esta biblioteca. Pocos espacios tan mágicos como este he tenido el placer de visitar a lo largo de los años. Se nota que detrás hay alguien que ama las historias, la literatura, y sabe cómo transmitir ese amor. Por eso este año le hemos dado un premio. Sabemos que Jaume no es el único, gracias a dios, y que nuestro premio es humilde y silencioso (igual que lo era la bibliotecaria que le da nombre), pero no por eso vamos a dejar de enorgullecernos de ambos.

Fue un gran día, el lunes 29 de octubre... solo quería compartir un pedacito de él con todos ustedes :-)

31 octubre 2012

Alerta!

























[En unos días les explico la historia...]

26 octubre 2012

Missed connection *



Algunos días coincidimos en la línea 1 del metro, entre las dos y las dos y media de la tarde. Compartimos dos paradas: yo subo en Plaça de Sants; tú bajas en Santa Eulàlia. Siempre vas sentada en el suelo. Muchos días, con el móvil en la mano, y escuchando música. Pero ayer ibas leyendo un libro. Hubiera pagado por saber qué leías. Hubiera matado por haber leído yo ese libro y así tener una excusa para hablar contigo. Cuando levantas la cabeza, me pierdo en tus ojos grandes y negros y tristes. ¿Cómo serán cuando sonrías?

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24 octubre 2012

Deseos imposibles del #díadelabiblioteca



















Premio...


... para el primero que adivine qué día es hoy y lo diga en un comentario.
[foto vía retronaut]

22 octubre 2012

la única manera de que los periódicos digan verdades










































Ayer, en el taller de Mario Hinojos para el Big Draw.

[Disculpen la ausencia de estos días, que me temo va a durar todavía algo más. Ya saben: la vida, que va y viene, y últimamente me deja solo tiempo para los endemoniados 140 caracteres. Si me echan de menos, búsquenme por allí.]

15 octubre 2012

... everybody likes to read a novel




De todos los discos que empiezan con una canción titulada "Intro" (y últimamente me he topado con unos cuantos), esta pasada semana he estado obsesionada con el de Kishi Bashi y especialmente con la canción de aquí arriba, titulada Manchester.

Pueden leer la letra (y practicar su inglés y, de paso, entender qué hace hoy aquí esta canción) en este enlace. O ver un vídeo del señor Ishibashi en acción en este otro.

Minutos musicales para un bonito lunes.

10 octubre 2012

Grant Snider


Grant Snider podría haber estado en los enlaces del lunes, pero me gusta tanto tanto tanto que se merece una entrada para él solito. ¿Les traduzco?

Stray books - Libros perdidos o callejeros.
Lo encontramos en la puerta de casa y decidimos quedárnoslo.
Era un compañero tranquilo y de confianza.
Decidimos hacernos con otro.
Pronto, nuestra casa estaba llena de todas las variedades.
Exigían una atención constante.
Nos mantenían despiertos toda la noche.
Requerían paseos frecuentes.
Y a menudo eran desordenados.
Consumían todo nuestro tiempo.
Y se convirtieron en un problema para el barrio.
Decidimos liberarlos entre sus iguales.
Nuestras vidas volvieron a la normalidad.
O eso creíamos...

Si les ha gustado, no se pierdan el que ha hecho para la semana de los libros prohibidos, o el resto de los que publica (más o menos semanalmente) en su blog

[Ah, y por cierto... como sé que se van a ir de puente, ya les veo la semana que viene. Sean buenos. O no. En cualquier caso, no se olviden llevarse un libro. Ya saben: son compañeros tranquilos y de confianza...]

Actualización - 11 de octubre de 2012¡ERROR GARRAFAL! Si no hubiera sido por mi cuñado no habría descubierto a Grant Snider, y yo sin decir nada... Gràcies cunyat!!

08 octubre 2012

Monday Link Pack






















[Foto vía Retronaut]

Mientras yo estoy en Sitges disfrutando de un par de pelis, nada les impide disfrutar de los enlaces de hoy...

- Esta entrevista al editor de Valdemar es antigua, pero yo la he descubierto esta semana y me ha gustado mucho. El festi - como lo llama Evitta - también sale por ahí, pero yo me quedo con este fragmento:
Los que ejercen de defensores de la literatura “seria” son un auténtico coñazo. Asocian el género con el entretenimiento, el entretenimiento con la falta de profundidad y lo que no tiene profundidad es mera evasión. Resulta tedioso comprobar que abunda todavía esta concepción tan clasista de la cultura en general y de la literatura en particular, como si existiera una especie de club de alta cultura reservado sólo a unos pocos privilegiados donde la palabra entretenimiento es un exabrupto intolerable. ¿Acaso no son entretenidos Nietzsche, Schopenhauer, Thomas Mann o Shakespeare? ¿No es todo texto escrito para ser leído como una evasión? ¿Con qué rasero se mide la profundidad? ¿Existe algo así como un detector de profundidades? La lectura no es un ejercicio de flagelación; disfruta tanto el que lee a Marcial Lafuente Estafanía, si es que realmente lo disfruta, como el que lo hace con los discursos de Epicteto. Así que dejemos de hablar en términos de entretenimiento o evasión para juzgar la calidad de una obra. Fíjate, recuerdo haber leído en la contracubierta de La piel fría que era una novela de crítica social o algo parecido; se eludió cualquier mención al terror cuando es una magnífica novela de tema lovecraftiano. En España se evitan estas cosas: no se escribe novela policiaca, sino crónica urbana. Cuando un escritor se acerca a algo que huela a género los eufemismos brotan como setas. Predomina esa opinión tan tendenciosa de la que hemos hablado antes que asimila el género con el mal escritor o la literatura de evasión. En cuanto al humor, ¿qué se puede pensar de un país que omite, posterga u olvida a Mihura, Arniches, Jardiel Poncela o Ramón Gómez de la Serna? Si hubieran sido franceses los tendríamos hasta en la sopa.
- Clásicos de la literatura adaptados al cómic. ¿Algún editor que se atreva?
- Single sentence animations: un autor escoge una frase de uno de sus libros, y un artista la convierte en un vídeo animado. Me gustaría ver más y más y más...
- De mayor quiero ser Lisa Congdon. O, en su defecto, ser capaz de llevar a cabo un proyecto 365. ¿Quizá el año que viene?
- Algunas firmas famosas (primera parte - segunda parte).
- Tsundoku (y de paso, dense un paseo por el resto del tumblr...)

05 octubre 2012

Alpha Bêtes



Qué mejor manera de acabar la semana que con un vídeo tipográfico :-)

03 octubre 2012

Una lista

Así, al tuntún, una lista de libros más o menos recientes que tengo ganas de leer.

- El edificio, de David Monteagudo.
- Todos los besos del mundo, de Félix Romeo.
- Baila, baila, baila, de Haruki Murakami.
- Noches azules, de Joan Didion.
- Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan.
- Aquí y ahora, cartas entre Auster y Coetzee.
- La Poesía completa de Paul Auster.
- Lobisón, de Ginés Sánchez.
- Diario de un amargado, de Federico Montalbán López y Laia Doménech.
- Tan de veritat com les coses que penso, les coses que m'invento i les coses que he somiat, de Anna Roig.
- El Sunset Limited, de Cormac McCarthy.
- El farsante feliz, de Max Beerbohm.
- Diario de un cuerpo, de Daniel Pennac.
- La verdad, de Riika Pulkkinen.
- 22/11/63, de Stephen King.
- La nevada del cucut, de Blanca Busquets.
- El hombre que amaba a los niños, de Christian Stead.
- La liebre con ojos de ámbar, de Edmund De Waal.
- La tienda y la vida, de Isabel Sucunza.
- La muerte del padre, de Karl Ove Knausgard.
- Cartas a un buscador de sí mismo, de Henry David Thoreau.
- Todo, de Kevin Canty.

No, no me agobio. Este verano he leído 22 novelas (sin contar cómics o libros infantiles), así que esa podría ser mi lista de otoño (si no fuera porque seguro que se interpondrán otras lecturas imprevistas...).

01 octubre 2012

Monday Link Pack


Bob Dylan Subterranean Homesick Blues - A HAND LETTERING EXPERIENCE from Leandro Senna on Vimeo.

¿Dos lunes seguidos?
Ay ay ay... se me van a malacostumbrar...

- Más ganas que nunca de ir a la SPX (Small Press Expo) después de leer las crónicas de Santiago García y del tío Berni. Si les gustan los cómics (no los videojuegos, no los robots, no las pelis de dictadores falsos, no las fuentes de chocolate), les dará una envidia de la muerte leerlas.
- Hay un blog que se llama Palabras Efímeras, pero yo espero que las que he podido leer allí duren mucho mucho tiempo (sí, ya sé que está enlazado en la columna de la derecha, pero acaso alguien hace caso de lo que hay en la columna de la derecha?)
- A for Assassin, C for Clue, H for Hearse... ¿ya conocen los vídeos de Mysteries of Vernacular? Que da igual que no sepan inglés, que son rematadamente bonitos, vayan a verlos...
- Por si no se han enterado, ya ha llegado el otoño.
- P2P es Parents to Parents: el portal de los partidos pirata para compartir recursos educativos (organizados por idiomas y cursos).
- Hoy empieza Ilustratura. Yo voy a ir pasando a ver qué se lee por allí...

26 septiembre 2012

Los príncipes valientes

Le decimos leer y somos nosotros, que corremos entre los bloques de edificios, y sacudimos los troncos de los árboles empapados de lluvia, y cazamos a las arañas en sus telas, y recogemos cascos de botellas de leche y de botellas de champán, y buscamos cobre, bobinas de cobre caídas entre las matas que crecen en los solares, y junto a los huertos, y al sol de las escombreras que hay al lado de cualquier obra. Somos mi amigo y yo, mirándolo todo, palpitando y leyendo a la vez, y haciéndonos tenaces con la tenacidad de las ortigas, de los amarantos, de las malvas que nacen al borde de las vías del tren, o en los basureros, o al pie de los muros de las fábricas, y embebiéndonos del salvajismo de los juncales y de las mimbreras de la orilla del río, e infiltrándonos del vértigo de las torres eléctricas. Y todo esto lo vamos a creer lectura en nuestro leer interminable, sin reparar en que al mismo tiempo estamos latiendo como palpita con su pulso regular una estrella de neutrones o gira despaciosamente la blanca luz de un faro. Porque lo que hacemos es respirar, ser cada uno de nosotros a todas horas, hablar con inquietud y mirar con los ojos muy abiertos, por ejemplo, cuando entramos en el cuarto modesto de la biblioteca de la escuela, y nos detenemos indecisos ante un puñado de libros ilustrados, ordenados en sus estantes metálicos de tuercas y orificios, por los que asoman los extremos de los volúmenes más altos. Así partimos en busca del secreto de las tardes, y marchamos a la captura de la claridad de esos días, y juntos atravesamos la quietud del colegio, y a todo eso también vamos a llamarlo leer, porque para nosotros dos, para mi amigo y para mí, nada va a existir más allá de nuestros libros. En realidad, de tal modo ocurre, lo que hacemos es respirar el aire rutinario que nos rodea, y que para nosotros es ante todo un aire lleno de abecedarios, de caligrafías, y de signos ortográficos y de puntuación, de palabras recién estrenadas, de frases subordinadas en un lugar de clases subordinadas, de pliegos encuadernados que viven despegados dentro de los libros. Y nosotros vamos a llamarle leer a todo eso tan difuso y tan concreto, que a fin de cuentas es ir viviendo, o ir viviéndonos.

***
El principio de Los príncipes valientes, de Javier Pérez Andújar.
Por qué cuando lo leí, hace un par de años, no lo puse aquí, es un misterio que no llego a comprender...

24 septiembre 2012

Monday Link Pack

























[Imagen de Allison Wade]

[Me encantan los Friday Link Packs de swissmiss - como este, este o este. Pero creo que los lunes necesitan más motivación que los viernes. No lo voy a hacer cada lunes, porque soy conocida por ser una inconstante, pero hoy sí. ¡Disfruten!]

- Un capítulo de Moby Dick al día (del primero se encarga la fascinante Tilda Swinton). En inglés, eso sí.
- 100 ilustradores rediseñan las portadas de 100 clásicos de la literatura universal. Solo voy a ponerles un ejemplo: The New York Trilogy por Beatrice Alemagna...
- Lo juro por Gutenberg.
- El cielo y la tierra (y un recordatorio: lo que no hagamos hoy, quizá no podamos hacerlo mañana).
- ¿Qué colores escogería Pantone para pintar la casa de Flaubert, Austen, Chandler, Stevenson o Hemingway?
- Bookends (tiene que haber una palabra en castellano para estos objetos, y no sé cual es...).
- Un jardín de libros (setas incluidas).
- ¡Altamente recomendable! Chip Kidd (responsable, entre otras, de algunas de las portadas de Murakami en las ediciones americanas) habla sobre su trabajo en TED, y pueden ver el vídeo con subtítulos en castellano.

21 septiembre 2012

Much better now


Much Better Now from Salon Alpin on Vimeo.

Señores: se nos acaba el verano.
[Y a mí me gustan las semanas capicúas...]

19 septiembre 2012

Preguntas y respuestas (10)

it´s a book
but is it a good one? that's the key question...

¿Qué mensaje lanzarías al mar dentro de una botella?
Mira a tu alrededor: no estás sol@.

¿Tienes "libreta de frases deplorables"? ¿Qué otras libretas te acompañan al leer?
"frases deplorables"?? no!! frases memorables!! No pienso perder el tiempo copiando en una libreta frases que sería mejor olvidar! Aparte de la libreta de frases memorables (que me sirve también de diario de lecturas, pues tomo nota de todos los libros (o casi...) que leo, junto con las fechas, también tengo una libreta multiusos - tipo agenda - en la que anoto los libros que me voy encontrando y que me apetecería leer algún día. Los últimos que anoté fueron "Stoner", de John Williams y "¡Despierte, señor!", de Jonathan Ames.

hola
caracola

tienen fasebook?
No, Librosfera solo está en el blog (http://librosfera.blogspot.com), en Twitter (http://www.twitter.com/librosfera) y por supuesto tiene un correo electrónico (librosfera-arroba-gmail-punto-com). Pero Facebook, de momento, no.

¿Qué tal "La isla de Bowen"? ;-)
"La isla de Bowen" me ha gustado mucho mucho mucho. Es una novela de aventuras super clásica. Tan clásica, que hasta sale Nemo, y un capitán apellidado Verne, y una isla misteriosa y un malo malísimo al que hay que odiar sí o sí, y un final super sorprendente pero creíble al fin y al cabo. Me lo ha pasado bomba, y creo que para chavales de unos 14 años (menos incluso, si son buenos lectores capaces de enfrentarse a un libro de envergadura) es genial. Y para chicas también, que los personajes femeninos tienen mucha guerra! Soy un poco imparcial porque Mallorquí es mi autor fetiche número 2 de la literatura juvenil española, pero creo que con este libro se ha lucido de verdad. Se nota que se lo ha pasado bomba escribiéndolo.

¿Cuáles son para ti los clásicos de la literatura infantil en castellano?
No tengo demasiada experiencia leyendo clásicos, la verdad... siempre me he inclinado más por la literatura contemporánea, y voy descubriendo a los clásicos (o canónicos), poco a poco. Todavía no he leído nada (o muy poco) de autores tan fundamentales como Montserrat del Amo o Gloria Fuertes o Ana María Matute, y solo hace un año descubrí a Juan Farias, así que no estoy muy capacitada para recomendar clásicos. Si algún día te apetece que te cuente cuales son mis autores favoritos... ah, eso ya será otra cosa!

Bueno, cuéntame cuáles son tus favoritos de la literatura infantil en castellano. Pero yo me apunto para bucear en los clásicos infantiles, que andan sólo por las bibliotecas...
Espero poder dedicarle un poco más de tiempo a recomendaros algunos de mis favoritos en el blog, pero de momento puedes visitar la serie que hice hace algunos años titulada "Seis días seis álbumes" (http://librosfera.blogspot.com.es/2008/06/6-das-6-lbumes-presentacin.html), en la que hablo de seis de mis álbumes ilustrados favoritos. Me gustaría volver a hacer algo así de nuevo, pronto...

porque no ponen todo el libro ;)
Porque entonces nos perderíamos uno de los máximos placeres de la vida: las excursiones a las librerías y las bibliotecas :-)

¿Tienes algun ebook?¿Lo utilizas? o ¿prefieres los ipads?
De momento ni una cosa ni la otra, y no los utilizo. Sigo enganchada al papel, y solo leo en pantalla con el portátil textos relativamente cortos (a la que me encuentro un texto que me va a llevar más de 15 minutos de lectura, me lo imprimo - lo sé: antediluviano!) Hasta que las bibliotecas no se pongan las pilas con el tema ebook no creo que empiece a utilizarlos, porque la mayoría de libros que leo los tomo en préstamo de las bibliotecas. Y lo que me compro, me lo compro en papel porque me gusta...

Hay que leer en verano? Razone la respuesta...;)
¿Acaso se le ocurre algo mejor que hacer durante las largas y calurosas tardes de verano?

¿Has escrito un libro?, ¿piensas escribir uno?
De momento no, y no lo tengo previsto. De momento, tengo suficiente con leer los que escriben los demás.

Por favor, me puedes dar una sugerencia de lectura absorbente para el verano? Vamos que casi me quede enganchado al libro....
Kafka en la orilla, de Murakami (aunque eso es algo muy muy personal... si no te quedas pegado, yo no respondo).

¿estas de acuerdo con vender los libros a peso?
Bueno, es algo relativamente común en las librerías de segunda mano o de viejo, pero no es una práctica muy extendida, que digamos. Nunca lo he probado, la verdad, aunque supongo que nadie regala duros a cuatro pesetas (¿hay equivalente "eurístico" para esa frase hecha?), como en ningún sitio...

quiero hacer el amor con una chica sexi
¿Y quien no?

Two questions: (i)Dado que nuestro tiempo y paciencia son finitas, arriesgamos o leemos sobre seguro? Clásicos vs. nuevos valores...? (ii) Todo lector es un escritor en potencia (espero que al revés si!!)
De vez en cuando aparece alguien por aquí con las preguntas más serias de la historia de la lectura, y me halaga y me da un poco de miedo contestar...
La primera: hay gente que opta por no leer a autores que no lleven muertos más de 30-40-50 años, para asegurarse de que han superado el paso del tiempo y que por lo tanto "merecen" ser leídos. Al contrario, también hay gente que no lee nada que no se haya publicado hace 2-5-10 años (básicamente, leen los libros que acumulan más ejemplares en las mesas de novedades). Yo soy del intermedio. Me cuesta mucho leer a los clásicos, pero es porque soy un pelín perezosa y porque por la experiencia lectora que tengo, disfruto más con autores contemporáneos (o relativamente: siglos XIX al XXI) que con el resto.
Yo creo que dado que nuestro tiempo y paciencia son finitas, como bien apuntas, más que descartar a unos o a otros lo que debemos hacer es escoger bien, y dejarnos aconsejar por aquellas personas en las que confiamos o cuyo criterio haya coincidido con el nuestro en ocasiones anteriores. Gracias a Internet, hoy en día esto es bastante fácil de conseguir (por ejemplo: en plataformas como anobii puedes puntuar los libros y comprobar quien ha coincidido en tus mismas puntuaciones y qué libros se ha leído esa persona que le hayan gustado especialmente y que tú no hayas leído, para ir a por ellos). Yo soy de las que me arriesgo, aunque también he de decir que no suelo hacerlo con libros de más de 300 páginas, por si acaso... Y cuando recomiendo hay unas cuantas personas que se fían de mi criterio y que han disfrutado con lo que les he recomendado, así que por ahí es por donde intento caminar.
En cuanto a la segunda pregunta, no creo que todo lector sea un escritor en potencia. La lectura supone una interpretación, pero no una escritura. Hace poco leía en "La librería ambulante" de Christopher Morley la siguiente frase, con la que estoy muy de acuerdo: "Siempre he tenido la impresión de que es mejor leer un buen libro que escribir uno malo y pobre". Y, por supuesto, tal como dices, no creo que se pueda ser escritor sin haber sido antes lector... quien lo pretenda, ¡por los huesos de George Eliot!, no sabe lo que hace...
(¿He salido airosa al reto? Eso espero! Gracias por las preguntas!!)

Preguntas: ninguna. Sólo decir que me sorprenden tus creaciones literarias. Son magníficas! 
Mis creaciones literarias? Yo me limito a "transmitir" las creaciones literarias de otros, pero gracias igualmente :-)

LOS MONOS EXISTEN
Y muchos de ellos se dedican a la política...

***

¿Alguna pregunta más?

17 septiembre 2012

"D"



[Lo encontré hace muchísimo tiempo en Paper Friends - qué lástima que no actualice más a menudo -, pero hasta hoy no había encontrado el momento de verlo]

12 septiembre 2012

Flautistas

Por eso la escuela debe ser literaria y el maestro, antes que nada, alguien que cuenta cosas. Un maestro no necesita para esta tarea que los niños le entiendan, debe arreglárselas para que le sigan, para que vayan donde él va. Como el flautista de Hamelin, debe contagiar a los niños su felicidad y su arma para lograrlo son las palabras. No las palabras de las creencias, que le dicen al niño cómo debe pensar y vivir; sino las palabras libres del relato, que le animan a encontrar su propio camino. Sherezade encanta al sultán con sus historias y así logra salvar la vida; la Pequeña Cerillera ilumina el mundo con sus frágiles fósforos, y en un cuento de Las mil y una noches un muchacho ve cómo un grupo de ladrones hace abrirse la montaña donde guardan sus tesoros con una palabra. Las palabras de la escuela deben ser ese ¡ábrete Sésamo! capaz de abrir las piedras y llevar al niño a la cueva donde se guardan los tesoros del corazón humano. Pero también, como las llamas de la cerillera, deben ayudarle a ver el mundo. No sólo a ver mejor, sino a ver lo mejor, como quería Juan de Mairena.

***

Gustavo Martín Garzo, en este artículo de hace unos días.
Ánimo a todos los maestros y profesoras que esta semana vuelven a las aulas.
Demostrad de lo que sois capaces.

08 septiembre 2012

Verano 2012 - ¿Y vosotros?

¿Qué habéis leído este verano?
¿Qué principio os ha dejado anonadados?
¿Qué personaje os ha robado el corazón?
¿Qué pasaje os ha emocionado hasta la médula?
¿Qué escena os ha hecho vibrar de emoción?

Para este verano ya llegamos un pelín tarde, pero... ¿me recomendáis alguna de vuestras lecturas estivales para el verano que viene?
[Por aquí ya me han dejado la primera: Los enamoramientos de Javier Marías - ¡Gracias Juan!]

07 septiembre 2012

Verano 2012 - Sexo

Pero estaba hablando el Santo cuando se oyó un ruido, cercano - y luego la puerta abriéndose. Aparte de callarnos, nos pusimos la sábana por encima - el pudor de costumbre. Podía ser cualquiera, pero era Andre. Entró en la habitación, cerró de nuevo la puerta, llevaba puesta una camiseta blanca y nada más. Miró un poco a su alrededor, luego vino a meterse en nuestra cama, entre Luca y yo, como si ése fuera el pacto. Lo hacía todo con tranquilidad, sin decir ni una palabra. Apoyó su cabeza sobre el pecho de Luca, quedándose un rato inmóvil, de costado. Una pierna sobre las suyas. Luca al principio no hizo nada, luego empezó a acariciarle el pelo, todavía se oía la música de la fiesta, a lo lejos. Luego se habían estrechado un poco más y entonces yo me senté en la cama, con idea de marcharme, la única idea que se me había ocurrido. Sin embargo, Andre se volvió tan sólo un poco y me dijo Ven aquí, cogiéndome de la mano. Así que me eché en la cama detrás de ella, con mi corazón pegado a su espalda, manteniendo las piernas un poco hacia atrás, primero, pero luego apretándome algo más, con mi miembro contra su piel, rotunda, que empezó a moverse, lenta. La besaba en la nuca, mientras ella pasaba sus labios por los ojos de Luca, suavemente. Así notaba la respiración de Luca y, muy cerca, su boca entrecerrada. Pero donde yo hacía que se deslizaran mis manos, él retiraba las suyas - tocábamos a Andre sin tocarnos, inmediatamente de acuerdo en que no íbamos a hacerlo. Mientras ella nos tomaba con suavidad, todo el rato en silencio, y mirándonos cada vez.

Alessandro Baricco - Emaús.

Sumire se desplazó un poco más hacia arriba. Con la punta de la nariz rozó el cuello de Myû. Los pechos de ambas se tocaron. Myû tragó saliva. La mano de Sumire vagaba por su espalda.
- Me gustas - dijo Sumire en voz baja.
- Tú a mí también - dijo Myû. ¿Qué otra cosa podía decir? Era la verdad.
Luego, los dedos de Sumire empezaron a desabrochar los botones del camisón de Myû. Ella intentó frenarla. pero Sumire no se detuvo.
- Sólo un poco - dijo -. Sólo un momento.
Myû no pudo resistirse. Los dedos de Sumire acariciaron sus pechos. Los dedos resiguieron la curva de sus pechos. La punta de la nariz de Sumire oscilaba de derecha a izquierda sobre la garganta de Myû. Sumire le tocó los pezones. Los acarició con delicadeza, los pellizcó. Al principio tímidamente, luego con más fuerza.

Haruki Murakami - Sputnik, mi amor.

06 septiembre 2012

Verano 2012 - Libros

A través de los libros de mi padre aprendía a conocer a los adultos por dentro. No eran los gigantes que pretendían creerse. Eran niños deformados por un cuerpo voluminoso. Eran vulnerables, criminales, patéticos y previsibles. Podía anticipar sus gestos; a los diez años era un mecánico del artefacto adulto. Sabía desmontarlo y volver a montarlo.

[...]

Seguía leyendo algunos tebeos, pero más los libros que me llenaban el cráno y me ensanchaban la frente. Leerlos se parecía a adentrarse en el mar con la barca, la nariz era la proa, las líneas, las olas. Iba despacio, a golpes de remo, ciertas palabras que no entendía las dejaba correr, sin rebuscar en el diccionario. En espera de entenderlas, quedaban aproximativas. Tenía que entenderlas por mi cuenta, definírmelas a través de otras ocasiones, a fuerza de toparme con ellas.

Erri de Luca - Los peces no cierran los ojos.

Creo que leer un buen libro te hace modesto. Cuando uno logra ver con lucidez el interior de la naturaleza humana, cosa que te proporcionan los grandes libros, uno siente la necesidad de hacerse pequeño. Es como mirar la Osa Mayor en una noche clara o como ver el amanecer en invierno cuando uno va a recoger los huevos de la mañana. Y cualquier cosa que te haga sentir pequeño es maravillosamente buena.

[...]

"¡Dios!", dijo, "cuando le vendes un libro a alguien no solamente le estás vendiendo doce onzas de papel, tinta y pegamento. Le estás vendiendo una vida totalmente nueva. Amor, amistad y humor y barcos que navegan en la noche. En un libro cabe todo, el cielo y la tierra, en un libro de verdad, quiero decir. ¡Repámpanos! Si en lugar de librero fuera panadero, carnicero o vendedor de escobas la gente correría a su puerta a recibirme, ansiosa por recibir mi mercancía. Y heme aquí, con mi cargamento de salvaciones eternas. Sí, señora, salvación para sus pequeñas y atribuladas almas. Y no vea cómo cuesta que lo entiendan. Sólo por eso vale la pena. Estoy haciendo algo que a nadie se le ha ocurrido hacer desde Nazareth, Maine, hasta Walla Walla, Washington. ¡Es un nuevo campo, pero vaya si vale la pena! Eso es lo que este país necesita: ¡más libros!"

Christopher Morley - La librería ambulante.

05 septiembre 2012

Verano 2012 - Personajes

He rebasado ya la edad que tenía mi padre cuando murió. Nací por tanto hace ya muchos años. Buscando para mí una vida paralela, como las que diseñó Plutarco, no sabría cuál elegir. Tuve una vida oscura, algún destello singular: fui músico, ejercí oficios varios, escribía encorvado y en secreto, estudié letras superiores, viví algún tiempo fuera de España, matrimonio, dos hijos, trabajo estable, publiqué algunos libros, poco más. Podría compararme con algún río de curso irresoluto que salga al fin a un llano y quede expuesto, siempre discretamente, a sequías y desmadres. Mi signo es la intermitencia; mi pasión, cierta variedad de tendencias que me impiden el disfrute de mí mismo, y cuyo símbolo encomiendo a un cruce de veredas; mi dulzura es la naturaleza y el verano, que es tanto como decir la melancolía de la infancia;  mi dolor es la insatisfacción crónica y la repentina falta de entusiasmo; la literatura ha acabado por ser, después de la tormenta, una reparación de daños. Cierta afección a la soñolencia, unida a la renuncia a descubrir en mí el reino de Jauja, me inclinan a pensar que el cordaje vital se me ha aflojado y estoy en la hora en que las melodías no son ni dulces ni arrebatadoras, sino sólo el son del agua que fluye y pasa bajo el sueño. Ya raramente me duelen las palabras, y los quiebros de la sintaxis no me hieren. Tampoco doy la talla, por mi condición o imagen, para ser estimado como náufrago. Los frutos de mis ocios no son testimoniales porque no soy noticia ni cifra ni tengo... esa ruda manera de no aceptar..., esa pasión del alquimista..., esa pasión que hace de la existencia un eslabón donde cualquier objeto arranca chispas... En fin, cerremos aquí este balbuceo.

Luis Landero - Entre líneas: el cuento o la vida.

Ya lo he dicho, de entre todos es mi mejor amigo. Podemos entendernos con un gesto, a veces nos basta una sonrisa. Antes de que aparecieran las chicas, pasamos juntos todas las tardes de nuestra vida - o por lo menos eso es lo que nos parece. Sé cuándo está a punto de marcharse y a veces podría decir un instante antes cuándo empezará a hablar. Lo encontraría en medio de una multitud, echando un simple vistazo, sólo por su forma de caminar - los hombros. Parezco mayor que él, todos lo parecemos, porque en él ha quedado mucho del niño: en los huesos pequeños, en la piel inmaculada, en los rasgos de su rostro, que tiene delicados y hermosísimos. Como las manos, y el cuello delgado - las piernas secas. Pero él no lo sabe, a duras penas lo sabemos nosotros - como ya he dicho, la belleza física es algo en lo que no nos fijamos. No es necesaria para la edificación del Reino. De manera que Luca lleva la suya encima sin usarla - una cita pospuesta. A la mayoría les parece un tipo distante, y las chicas adoran esa distancia, a la que llaman tristeza. Pero, como a todos, a él le gustaría, simplemente, ser feliz.

Alessandro Baricco - Emaús.

¿Te acuerdas de mi vecina de abajo, la viuda, la que tiene un hijo en Alemania, la que vive en el principal, la que al sonreír deja al descubierto un incisivo de oro, la que tiene las cenizas de su marido encima del televisor, la que tiene un cartel en la puerta de su casa en el que prohíbe fumar en el interior bajo multa de 100 euros, la que pinta al óleo, la que tiene un loro?

Daniel Nesquens y Rafa Vivas - Abrazos.

Raffaele no era guapo en el sentido estricto del término, pero, aun así, en Soreni todas las mujeres casaderas soñaban con él. En honor a la verdad, posiblemente también soñara alguna ya casada, porque hombres los había más ricos o más altos, pero ninguno había tenido a los veinte años esa mirada de un verde penetrante y socarrón que escrutaba los ojos de los demás como sin miedo del precio que hubiese que pagar.

Michela Murgia - La acabadora.


Las novelas de Philip K. Dick me las pasará mi amigo Ignasi, con sus gafas de lector incorformista, su nariz combada de no sé qué tribu mediterránea y su cicatriz en la barbilla desde niño. Ignasi es unos años mayor, y ha recorrido Europa en autoestop como los hippies de primera hora. Ha recogido fruta por todos los campos cultivados desde Lleida hasta Grecia y de este modo se ha cultivado él. Ignasi es el escéptico que vive ilusionado por todo. Una noche de juerga acabará agarrado a la taza del váter y al encontrármelo le preguntaré: Pero, Ignasi, ¿sabes dónde estás? Sí, en el paro, será su respuesta. Las novelas las trae en la mano como el predicador que lleva un revólver. Con él, solo se puede quedar a horas estrambóticas, a tal hora y treinta y seis minutos, a tal otra y once minutos, y entonces, con un porro finísimo en los labios, se presentará fascinantemente en el minuto exacto, en el sitio, en el banco del barrio, donde nos hemos citado. 

Javier Pérez Andújar - Paseos con mi madre.