10 julio 2016

Caballitos

Que instalen caballitos
en todas las calles,
que llenen de caballitos las ciudades.
Siglos
llevamos con el invento de feria en feria
sin descubrir su humanísima aventura.
Que celebren los novios
su viaje en los caballitos,
de caballito en caballito.
Que cada familia tenga sus caballitos,
¡todos en los caballitos!
Que los amigos
hablen y sueñen y discutan
dando vueltas en los caballitos.
En ellos celebren su consejo los ministros,
mientras queden ministros,
y en ellos se reúnan los señores obispos,
naturalmente, revestidos
de señores obispos,
mientras queden obispos.
Los pobres subirán para reírse del mundo
y los ricos
¡que suban los ricos a los caballitos
mientras todos los aplaudimos!
¡Y los señoritos!
¡Que suban los señoritos!
Y que acudan todos los solitarios, todos los vagabundos.
Y el congreso de los diputados
será el congreso de los caballitos.
Y los empresarios ¡qué risa, los empresarios!
Que suban los empresarios con los asalariados,
mientras existan salarios.
¡Los salarios del miedo!
Y, venga: comités centrales,
mafias, sectas, castas, clanes, etnias:
¡a los caballitos!
Y los músicos con los guardabosques
y el alcalde y los concejales
con las verduleras y los panaderos.
¡Viva! ¡Viva!,
gritarán los niños cuando vean
que suben los Honorables.
¡Venga, Honorables!:
¡A los caballitos!
Vamos a la ciudad a subir a los caballitos,
dirán los monjes a sus abades.
Y los académicos:
que se reúnan los académicos en los caballitos
y que se cierren todas las academias.
¡Ah, si todos los filósofos hubieran subido a los caballitos!
Que instalen caballitos en las cárceles,
en los cuarteles,
en los hospitales,
en los frenopáticos
y que se fuguen todos
montados en los caballitos.
Y todos los jueces a los caballitos,
¡venga! ¡venga!: ¡a los caballitos!
¡Y nada de procesos y de sentencias!
¡Ya vale de juzgar los efectos y no las causas!
¡A los caballitos!
Y que todos los funerales
se celebren montados en los caballitos
al paso silencioso y tranquilo de los caballitos.
Es la nueva ordenanza,
es el nuevo precepto:
¡todos a los caballitos!
¡La cabalgata de los caballitos!
¡Hacia la confederación de todos los caballitos!
Hasta que todos fuéramos niños...

***

Este, dice mi padre, es su poema favorito. Es de Jesús Lizano. Y esta entrada tiene que ver con la caja de libros de la semana que viene...

03 julio 2016

Desde la caja de libros (junio)

Aquí las notas publicadas en la Revista Rosita durante el mes de junio.

Capítulo 5

Dicen que cuando llueve la madera resbala, y el vigilante pone cadenas para obligar a la gente a circular por el ladrillo.

Capítulo 6

Algún susto nos han dado, estas escaleras, pero claro… allá donde hay escaleras, habrá tarde o temprano alguien que se caiga rodando por ellas.

Capítulo 7

¿Qué hacemos con los libros cuando ya no caben en las estanterías?

Capítulo 8

Una bibliotecaria entra a trabajar por la mañana y se encuentra con un usuario que se ha quedado encerrado toda la noche.

12 junio 2016

Home at Arsenale

Se trata de la propuesta de Eslovenia para la Bienal de Arquitectura de Venecia 2016.

Una estantería que es una habitación repleta de libros que tratan el tema de la vivienda, aportados por arquitectos, críticos y artistas seleccionados para el proyecto.

Una vez finalice la Bienal, la habitación/estantería será instalada en el Museo de Arquitectura y Diseño de Ljubljana para su uso y consulta.

Toda la información, aquí.

[A mí me parece un sueño...]








06 junio 2016

Ava Litzelfelnerin

A raíz de este libro que me llama poderosamente cada vez que lo veo en una librería, recordé una historia de This American Life (mi programa de radio favorito) que se me quedó grabada. Como en la web tienen la transcripción de casi todos los programas, os traduzco este fragmento, por si a alguien le resulta tan fascinante como a mí.

El programa se titulaba Loopholes, una palabra que designa algo así como las lagunas o grietas en un sistema o ley. Si os defendéis con el inglés, os recomiendo que lo escuchéis aquí.

(La historia está narrada a dos voces, la de Ira Glass, el presentador del programa, y la de Kathy Stuart, la historiadora que ha investigado el caso del que hablan.)

***

Ira Glass: 1761, Austria. Ava Litzelfelnerin se casa. Tiene 25 años, se muda de la granja de sus padres a la de su marido, a 16 millas de distancia, que por aquel entonces era muy, muy lejos.

Kathy Stuart: Se siente como si estuviera en un país extranjero al irse a un pueblo nuevo a 16 millas. Y dice cosas como "Oh, no sé cuáles son las costumbres locales aquí."

Ira Glass: Kathy Stuart es profesora de historia en la Universidad de California Davis. Dice que a través de cientos de páginas de testimonios de archivos criminales, sabemos que fue un matrimonio acordado, que Ava conoció a su marido días antes de la boda, y que la suegra de Ava dominaba la casa, y ni siquiera dejó que Ava hiciera regalos a los vecinos cuando se instaló. La suegra daba a los trabajadores del campo raciones de comida más pequeñas de lo que Ava consideraba que estaba bien, y no dejó que Ava cambiara eso o se hiciera cargo. Ava cuenta a la gente lo infeliz que es en esta nueva vida, lejos de la que ella conocía.

Kathy Stuart: Constantemente expresa a su marido, su hermano, su madre, que quiere marcharse de este mundo, que no puede encontrar aquí la felicidad. Y la única respuesta que obtiene es que vaya a casa, que rece y que trabaje.

Ira Glass: Así que decide acabar con su vida, pero hay un problema. Por aquel entonces el suicidio es considerado un crimen peor que el asesinato. Kathy Stuart dice que la explicación era que si cometías un asesinato, entonces podías confesar tu pecado, y si te arrepentías sinceramente, podías entrar en el Cielo. Obviamente, si te suicidas, no tienes esa oportunidad, y estás condenado eternamente. Y Ava no quería ir al Infierno, pero encontró un resquicio en la argumentación... una mórbida y pequeña laguna.

Kathy Stuart: Pensó "Vale, un momento. ¿Y si me suicido muy lentamente y en secreto, y así puedo conseguir que venga un cura a confesarme antes de morir, y nadie sabe que me he suicidado y así ir al Cielo?" Así que lo que hace es ir a una ciudad cercana y, de tienda en tienda, intenta comprar arsénico.

Ira Glass: Más tarde testificará que esto era muy muy difícil. El arsénico es una sustancia controlada. Nadie quiere vendérselo. Al final se inventa la historia de que está trabajando para un granjero que tiene un problema con ratas, y funciona.

Kathy Stuart: Y se va a casa y se toma el arsénico. Pero aparentemente se toma sólo un poquito de arsénico, tal y como lo describe, solamente la punta de un cuchillo de mantequilla.

Ira Glass: Es una situación delicada. Quiere tomar el suficiente arsénico para matarse, pero no tanto que la mate demasiado rápido. Necesita tiempo para que llegue el cura y le dé tiempo a confesarse.

Kathy Stuart: Y esta pequeña cantidad de arsénico es suficiente para que esté violentamente enferma durante una semana, y para vomitar después de cada comida, pero no como para hacerle pensar que fuera a morir.

Ira Glass: Así que no va a visitar a ningún cura. Adivinar cuál es la dosis correcta, testificará después, es un grave problema que no sabe cómo resolver. Así que abandona ese plan, lo cual la lleva a un plan mucho más perturbador. Decide hacer algo que para nosotros, para nuestra sensibilidad, es mucho peor que suicidarse. Desde nuestro punto de vista, decide hacer una de las peores cosas que una persona podría hacer.

Kathy Stuart: Decide que va a matar un niño.

Ira Glass: Así es. Va a matar a un niño para conseguir entrar en el Cielo. Y sorprendentemente, Kathy Stuart dice que esta era una estrategia suicida muy común en aquella época. Se encontró con un caso como este, buscó otros similares, y ahora ha encontrado cerca de 300, la mayoría mujeres.

Kathy Stuart: Esta gente no quiere ir al Infierno. Así que la opción que eligen es cometer un crimen capital. Inmediatamente después de haberlo cometido van corriendo al juzgado, confiesan lo que han hecho, y piden ser ejecutados.

Ira Glass: Piden ser ejecutados sabiendo que antes de ir a la horca podrán confesarse, y si están verdaderamente arrepentidos, irán al Cielo. ¿Pero por qué un niño?

Kathy Stuart: Matan niños porque los niños se considera que están en estado de inocencia, así que incluso podrías estar haciéndoles un favor, porque irán al Cielo. Tú irás al Cielo. Todos ganan. Final feliz para todo el mundo.

Ira Glass: Exacto, el clásico final feliz. Un niño inocente es asesinado. Ava lo intenta dos veces antes de tener éxito. La primera, empuja a un niño, descrito como "tan alto como una silla", a un río. Pero alguien los ve, y parece que pudiera rescatar al chico, así que decide rescatarlo ella misma, el chico se escapa, y el plan fracasa. La segunda vez, se acerca a un pueblo cercano llamado Traun, que tiene una pequeña cascada. Pasa al lado de una casa en la que hay tendida ropa de bebé. Ava roba el bebé, el único hijo de la pareja que vive ahí. La mujer tiene 37 años y el hombre 58. Ava tira el bebé al río y se entrega a la justicia. Más tarde, curiosamente, cuando es interrogada, no parece demasiado arrepentida de lo que ha hecho a esta otra familia.

Kathy Stuart: Justo antes de su última condena, en el último interrogatorio, el interrogador le pregunta, "¿Hay algo más que desees decir? ¿Algún arrepentimiento que quieras expresar?" Y de nuevo ella se muestra arrepentida por la aflicción y el deshonor que ha causado a su marido y su familia. Pero no menciona al bebé o a sus padres. Y pensé que eso era bastante sorprendente.

Ira Glass: Bueno... No está arrepentida.

Kathy Stuart: No, se podría decir que no lo está.

Ira Glass: Entonces no irá al Cielo, ¿verdad? Si no está arrepentida por el asesinato. Su plan no ha funcionado.

Kathy Stuart: Bueno, el cura dirá a la persona que va a ser ejecutada, "¿Crees que se puede engañar a Dios de esta manera? Sabes que al hacer esto estás en realidad suicidándote", así que los religiosos sí que tratan este problema teológico, esta "laguna" en el sistema. Estás intentando engañar a Dios. Pero como tienen tiempo suficiente, los criminales pueden decir "Oh, sí, estaba intentando engañar a Dios, estaba intentando suicidarme, y me arrepiento." Y así la confesión se encarga de todo.

Ira Glass: No parece justo.

Kathy Stuart: No, realmente no.

Ira Glass: Kathy Stuart dice que esta clase de suicidios, suicidios por proxy, que los llama, empezaron hacia mitad del siglo XVII. Cuando empezó el siglo XVIII, los oficiales de las ciudades europeas se empezaron a dar cuenta de esta tendencia de gente matando niños para ser ejecutados. Y los oficiales intentaron ajustar las leyes para impedirlo. En 1702, oficiales de Nuremberg hicieron que las ejecuciones en estos casos fueran más vergonzosas y dolorosas, pero no funcionó. Finalmente en 1767, hacen lo único lógico para cerrar esta vía de escape. Si la gente está matando niños para conseguir la pena de muerte, entonces eliminaremos la pena de muerte para estos casos. Pero tampoco funcionó.

Kathy Stuart: Siguieron habiendo casos hasta las primeras décadas del siglo XIX. Parece que la gente no se dio por aludida. Probablemente disuadió a algunos, pero todavía quedaba gente haciéndolo.

03 junio 2016

La grieta

A Miguel Ángel Serna (editor de Dioptrías), le prestaron un micro durante un minuto en la Feria del Libro de Madrid y leyó esto, que reproduzco con su permiso:

No importa el esfuerzo que algunos dediquen a tratar de convencernos de que los libros y la literatura han de ser cosas a consumir: la literatura y los libros no son consumptibilia, no son consumibles, no son objetos desechables que dejen tras de sí una cáscara hueca cuando su interior ha sido devorado, cuando se agota su valor.
Tampoco importa cuánto inviertan algunos – y casi siempre serán los mismos – en tratar de convencernos de que los libros y la literatura han de ser cosas útiles: la literatura y los libros no son fungibilia, no son bienes de uso; no son herramientas cuyos fines se hallan fuera de sí mismas, que se gastan y se rompen con el uso hasta agotarse.
Los libros y la literatura pertenecen a esa otra esquiva categoria de cosas extrañas que ni se comen ni se usan y cuyo valor se juega en el espacio quebrado de lo simbólico, en el espacio del sentido: la literatura y los libros son mirabilia, maravillas, y en la naturaleza de la maravilla está el escapar al agotamiento, su ley es permanecer siempre inagotable precisamente porque pertenece al juego del sentido, a ese juego en el que nada se cierra nunca por completo, ese juego que consiste en una perenne apertura, una grieta por la que se cuelan y se escapan al mismo tiempo todos los sentidos possibles. Una grieta a la que podemos llamar lectura.
Esta grieta es la que convierte a todo lo verdaderamente literario en un ensayo, la que adorna a cada esfuerzo con la marca de la tentativa y de la provisionalidad, la que franquea el paso a la posibilidad inminente del fracaso. Todo buen libro es un ensayo imperfecto y la mejor literatura es siempre solo un prolegómeno roto para algo que está aún por llegar y que, por fortuna, nunca llega: para ese libro perfecto que tantos buscan, tan consumible que solo pueda consumirse, tan útil que solo pueda utilizarse... tan cerrado y agotado que ni siquiera necesite ser leído, solo comprado.

María Luque y sus #bibliotecasdibujadas

María Luque, una ilustradora argentina a quien sigo en Twitter e Instagram, está haciendo una deliciosa serie de #bibliotecasdibujadas. Ella pide a personas de su entorno, o conocidas por las redes, que le envíen fotos de sus bibliotecas, y a partir de las fotos las dibuja.

Hace tiempo que vengo diciendo que me encanta como María dibuja los libros, esas tiras de franjas de colores variados que a pesar de la abstracción no pueden ser otra cosa que libros en un estante.

Los libritos de María ya me tenían enamorada antes de empezar su serie #bibliotecasdibujadas

Cuando me pidió si le enviaría fotos de mi biblioteca particular para poder dibujarla... no os podéis imaginar la ilusión que me hizo.

Tan solo unos días más tarde, ha llegado el resultado y no podría ser más lindísimo.































Me hace tanta ilusión reconocer ahí mis cosas.
Los vestidos de origami que me enseñó a hacer Àngels.
El cuadro de Studio Violet que me regalaron por Navidad hace unos años.
El pajarito de patchwork de Evitta.
Los cuatro libros expuestos en el estante.
Mis bordados (las gafas son un dibujo de Lisa Congdon).
Y, sobre todo, el terrario. Se supone que esto va de libros, pero estos días, cosas de la vida, se me van los ojos al terrario...

Gracias también desde aquí, María, por este regalo.
Y gracias en general por toda la serie de #bibliotecasdibujadas.

30 mayo 2016

Desde la caja de libros (mayo)

Aquí, las notas publicadas en la Revista Rosita durante el mes de mayo.

Prólogo.
todo disponible en su biblioteCAJA DE LIBROS más cercana, y cada domingo aquí a partir del ocho de mayo.

Capítulo 1.
¿Qué dirían los griegos, eh? ¿Nos dejarían llamarlas bibliotecas? ¿O nos obligarían a usar otra palabra?

Capítulo 2.
Miran a su alrededor con la cara iluminada, mientras tú detrás del ordenador introduces los datos pertinentes (nombredirecciónteléfonocódigopostalcorreoelectrónico…) en su ficha, y te preguntan.
Oye… ¿y cómo se hace para trabajar en una biblioteca?

Capítulo 3.
Primera entrega: de cuando pagábamos en pesetas y los números de teléfono tenían siete dígitos (aunque a veces ni siquiera hace falta tener esas referencias para saber que nos encontramos ante un auténtico documento vintage).

Capítulo 4.
Pero hay una cosa que, por muchos años que pasen, por mucha experiencia que una tenga, por muy curada de espantos que esté, siempre siempre SIEMPRE me pone la piel de gallina, y es cuando una usuaria se acerca al mostrador y dice…
¿Para alquilar es aquí?

29 mayo 2016

23 mayo 2016

Billedbog til Jonas Drewsen

Di en Twitter, gracias a @c_porcel, con este artículo sobre un álbum de recortes elaborado por Hans Christian Andersen. Me resultó tan curioso que decidí traducirlo. Su autora es Elizabeth Gettins, especialista de la biblioteca digital de la Biblioteca del Congreso.

[Puede que no estén incluidos todos los enlaces - links - del artículo original, o que no estén puestos en el mismo sitio.]

Descargar el "Billedbog til Jonas Drewsen" en PDF.

***

“Billedbog” es una palabra danesa para designar los “libros de imágenes”, y a un afortunado muchacho llamado Jonas Drewsen le regalaron este libro de recortes del famoso autor de libros infantiles Hans Christian Andersen. Este ejemplar único no es producto de ninguna imprenta o editorial, sino que fue hecho a mano en Copenhague, Dinamarca, en 1862, por Andersen y su amigo y consejero de estado Adolph L. Drewsen. Andersen y Drewsen aplicaron sus habilidades manuales pegando vistosos dibujos en este álbum y escribiendo historias, poemas y rimas alrededor de las imágenes, en el espacio libre. El libro fue un regalo para el nieto de Drewsen, Jonas, que por aquel entonces tenía ocho años.

Las imágenes están coloreadas a mano y provienen de fuentes americanas, inglesas y alemanas (libros, diarios, etc.) pegadas a modo de collage. El propio Andersen contribuyó con poemas y rimas a 19 de las imágenes. Se encuentran en los márgenes y alrededor de las ilustraciones.

En total, este libro de 140 páginas incluye cientos de ilustraciones atractivas para la imaginación de un muchacho. Muchas de las escenas incluyen soldados de diferentes épocas, enfrentamientos de espada de la caballería, torneos de boxeo, bosques tropicales, varios métodos de transporte y muchas y variadas escenas de niños jugando. También los animales juegan un papel importante en este álbum, e incluyen varias representaciones de serpientes, leones, gorilas, cerdos, vacas, caballos, osos, insectos, peces y aves rapaces entre otros. Hojear este álbum ofrece infinitas posibilidades para inventar historia tras historia y satisfacer así la imaginación de un joven.

Este álbum forma parte de la colección Jean Hersholt, que consta de los escritos tempranos de Andersen así como primeras ediciones de escritos de amigos suyos incluyendo los de Hugh Walpole y Sinclair Lewis. Hersholt fue un actor de origen danés que emigró a Estados Unidos, donde se convirtió en una estrella del cine y la radio.

A principios de la década de los 50, Hersholt y su mujer donaron su colección Andersiana a la Biblioteca del Congreso. Es probablemente la colección más extensa en América de primeras ediciones, manuscritos, cartas, borradores y material pictórico relacionado con Hans Christian Andersen. Recopilado a lo largo de 30 años, muestra las publicaciones de Andersen desde su primer libro, “Ungdoms-Forsøg”, publicado en Copenhague en 1822 bajo el pseudónimo de William Christian Walter. Entre las primeras ediciones de la colección se encuentran los seis panfletos publicados por C. A. Reitsel de Copenhague entre 1835 y 1842 titulados “Eventyr, Fortalte for Børn” (“Cuentos de hadas contados para niños”). Estos contienen las primeras ediciones de 19 cuentos de hadas de Andersen, entre ellos “El traje nuevo del emperador” y “Pulgarcita”. La colección también incluye manuscritos de otros cuentos de hadas, la correspondencia de Andersen (1868-74) con su editor americano Horace E. Scudder, ejemplares autografiados por Andersen, traducciones tempranas, un volumen significativo de ediciones póstumas y estudios sobre Andersen.

“Billedbog til Jonas Drewsen” se suma a la colección de excepcionales libros infantiles disponible en la web de la Biblioteca del Congreso.

***





26 abril 2016

Del comprar y el leer

Chesterton, a quien vine a conocer mucho después, decía que una de las gracias de hacerse viejo es descubrir que el resto siempre tuvo la razón, y creo que ésta no es la excepción. No sólo porque ya me he descubierto mil veces diciendo que compré la última novela del escritor de turno, pero que aún no la leo, sino porque recién ahora caigo en cuenta de que el bloqueo del lector no bloquea nada sencillamente porque los libros no son sólo para leerlos. A fin de cuentas, cuando se compra un libro se paga por una promesa o una ilusión como cualquier otra —que se cumplirá quién sabe cuándo, que es cuando se cumplen las promesas— y la de los libros es siempre la misma: que ya tendremos tiempo, que tarde o temprano los problemas desaparecerán por arte de magia y nos despertaremos en una hamaca todavía jóvenes, hermosos, bronceados, con la vida por delante y una novela entre las manos. Al final, me digo, compramos libros sólo para desafiar a la física y confirmar que mientras más alta sea la pila que hay en casa, más tiempo tendremos para leer.

-

Así termina un artículo de Gonzalo Maier que cacé el otro día en Twitter.
Léanlo entero cuando tengan un huequito. Vale la pena. Sobre todo después de la vorágine de Sant Jordi.

(A mí me ha dado ganas de leer más cosas de Maier. Esto, por ejemplo...)

17 abril 2016

Rosita

El 5 de mayo nace Rosita, revista online literaria bilingüe y caducifolia... pues nace con la cuenta atrás de los 500 días de duración que tendrá. Cada día contará con varias pildoritas breves y alguna un poco más extensa, con una plantilla de colaboradores que sigue creciendo, pero que ya cuenta seguro con Piu a los mandos de una sección infantil que promete darnos serios Stendhals cada viernes.

Yo, en cambio, estaré en Rosita los domingos hablando de bibliotecas en una sección titulada "Desde la caja de libros". Anécdotas, reflexiones, diálogos, quejas, risas... conociéndome, el hilo conductor será la biblioteca, pero habrá un poco de todo. Miscelánea como yo misma.

Se aceptan temas, peticiones, preguntas, sugerencias... ¡y lectores!
Pasaré por aquí a dejar el enlace cuando la web se pueda visitar.
Viva la vie en Rosita!



15 abril 2016

Paseando con libros falsos

[AVISO: Un post muy muy muy políticamente incorrecto, pero con el que me reí un buen rato...]



Los títulos de los libros que aparecen en el vídeo (por orden), traducidos al castellano.

Si lo hubiera hecho: cómo hubiera llevado a cabo el 9/11.
Cómo aguantarse un pedo: las nuevas reglas para triunfar laboralmente.
101 trucos para alargarte el pene que puedes hacer en casa, en la oficina o por la calle.
Putear a tu bebé: siete leyes naturales para madres.*
Definitivamente esto no es porno - Así que, ¿qué estás mirando? - Ocúpate de tus asuntos.
Este libro lleva una cámara y Google te está haciendo una foto con ella.
Taxidermia humana: una guía para principiantes.
Cómo ligarte a una chica asiática en la línea L del metro.
Trump: el arte de tirarte a tu hija.
Perdida 2: más perdida todavía.
(Frase promocional: "Sip. Esta vez se ha perdido del todo" - Salman Rushdie).
1000 sitios para visitar antes de que ISIS te ejecute.
Que no te pillen por asesinato: un libro para tontos.
(Contenidos: Aprende a: deshacerte rápidamente de un cadáver, manipular a un jurado de Texas, y aprender a deletrear "Beverly Hills" correctamente - Robert Durst)
[un guiño para los que han visto la serie documental de la HBO "The Jinx"]
Mein Kampf para niños.
(Prólogo de Roald Dahl).
Comer culos es sencillo: siete leyes naturales para nuevos novios.
(Frase promocional: "No volveré a comer culos del mismo modo" - Joan Didion).

* "slut-shaming", en el original no es exactamente "putear", sino más bien calificar a una mujer de ser una puta, pero el título, siendo así de fieles, quedaba demasiado "ortopédico". Gracias a Jean Murdock por la asesoría lingüística :-)


09 abril 2016

Salsa di Pomodori

Se toman doce tomates maduros y se cortan longitudinalmente como si fuesen nuestro enemigo. Se encierran en un tarro con tapa y se calientan durante diez minutos.
Se pica una cebolla sin lágrimas.
Se corta una zanahoria a dados sin remordimientos.
Se desmenuza una rama de apio como si los canales y los surcos fuesen las hendiduras de nuestro pasado.
Se añade a los tomates y se cocinan sin tapar hasta que se rindan.
Se echa sal, pimienta y una pizca de azúcar.
Se pasa todo por un colador, un tamiz o una licuadora. No hay que olvidar quiénes son las verduras y quién es el cocinero.
Se retorna al fuego lento y se lubrica con aceite de olvida, éste se añade cucharada a cucharada, removiendo como una vieja bruja, hasta que se consiga la debida consistencia, de un espesor resbaladizo.
Se sirve sobre los espaguetis recién hervidos. Se cubre con parmesano fresco y troceado y albahaca picada. Los sentimientos crudos pueden añadirse ahora.
Se sirve. Se come. Se reflexiona.

***

Fragmento de El Powerbook, de Jeanette Winterson.

29 marzo 2016

Inventarios

Cuando trabajas en una biblioteca, a veces envidias otras bibliotecas.
O al menos, a mí me pasa.
Ves cosas de otras bibliotecas que te gustan y piensas "ojalá esto lo hiciéramos en mi biblioteca"; "ojalá mi biblioteca fuera así o asá (más antigua, más moderna, más amplia, no tan inabarcable...)"; "ojalá en mi biblioteca trabajáramos así"; "ojalá esto lo hicieran en la sección infantil/de cine/de libros de arte"; y así...

Suelo envidiar a la Biblioteca Pública de Nueva York. No es difícil: a pesar de los recortes, deben tener todavía un presupuesto envidiable, y a pesar de ser una red de bibliotecas local ponen en marcha iniciativas casi de biblioteca nacional. Y una es débil y Nueva York... ay.

Pero no hace falta irse tan lejos.
Quedémonos aquí cerca.
Quedémonos en la biblioteca que durante años fue mi biblioteca pública. La de mi barrio. La que sigue siendo la biblioteca de mis padres. La biblioteca Vapor Vell.

La biblioteca Vapor Vell tiene un usuario que envidio. Se llama Jesús Martínez, se define como "reportero local de Barcelona", y es el responsable de una serie de siete "Inventarios" de la biblioteca Vapor Vell publicados el 2015.

En todos ellos se repite la misma estructura.
Hay una serie de textos comunes (citas de Engels, Whitman, Unamuno, Borges), de los cuales destaca el "Manifiesto del Capitán Swing, cuyo fantasma vaga por los sótanos de esta antigua fábrica [la biblioteca Vapor Vell]" y que dice así:

HABEAS CORPUS. La cultura no es un juego; en todo caso, una misión de paz para que no se viole el alto el fuego. Según el Ajuntament de Barcelona, sus presupuestos son transparentes. Pero no son comprensibles: "orientación estratégica" (?); "datos individuales de acuerdo con la LOEPSF" (?); "cobertura CNF" (?)... Falta inversión. Sobra dirección. Falta imaginación. Por muchos millones-garbanzos de euros que se cuenten, los resultados dejan mucho que desear: la Biblioteca Vapor Vell, en Sants (Passatge del Vapor Vell, s/n; "fàbrica de panes, 1846-1891"), necesita más libros, más espacio, más recursos, más personal, mejores nóminas, menos recortes, más comunidad ("interacción con la ciudadanía"), menos "cuadros de comandos" y más autonomía. En definitiva, una verdadera Revolución Cultural que abra mentes, que abra puertas, que garantice que se puede soñar despiertos para cambiar las cosas. ¿Qué cosas? La desigualdad social entre los barrios, el fracaso escolar, la miopía de los "administradores" municipales que aseguran que ahorrando en conocimiento se puede salir de la crisis económica. Gran Estafa. 

Después, está el inventario propiamente dicho. Inventario de la sala de estudio nocturna, del espacio musical, de la sección infantil, de las escaleras, del rincón del usuario... y son, ni más ni menos, inventarios. Todo lo que se podía encontrar en la sección correspondiente en el preciso momento (se explicita día y hora) en el que el inventario fue realizado. Dos muestras:

Del inventario de las escaleras:

1 pintada "No hi ha morts, sinó oblit"
1 pintada "T'estimo"
1 pintada "Jamás te miraré". Parece ser que lo que sigue es "el móvil"
1 pintada "Me siento negra"
1 pintada "Antifa", por antifascista
1 pintada "Recuperem la dignitat", sobre el reparto de la riqueza
1 pintada "Desobediència", sobre la independencia de Catalunya
1 pintada "No te caigas, no desistas, vuelta alto y no te rindas", letra de la canción No te rindas, del cantautor vasco Álex Ubago
1 pintada "Este finde, porrete, a la salud de Descartes"
1 pintada "Siempre te amaré, mi vida"
1 pintada "Busco sexo duro"

Del inventario de la sala de estudio nocturna:

1 chica de mirada penetrante que revisa los wazaps
1 chico que se pone los cascos
1 chico que toma apuntes
1 chico que da golpecitos sobre la mesa con el cabo del lápiz
1 chica que hinca los codos
1 chico que revisa los mensajes en el móvil
1 chica que se rasca los pulpejos de los dedos
1 chico cenceño que estudia
1 chica que repite en silencio monorrimas de la lección
1 chico de mirar escamado que coge su móvil
1 chica de cabeza peraltada que lee
1 chico bajo la luz melada que entra por las ventanas
1 chica con el colodrillo afectado por los textos jurídicos
1 chico que contesta un mensaje de wazap
1 chica bonita como un grabado al boro

[Por supuesto, abundan el mobiliario, la señalización, las tecnologías...]

Debajo del inventario, hay cinco secciones fijas: el vecino, el personaje, el lector, el libro y el antilibro. Por ejemplo...

El personaje: El cómplice de Vilafranca. Gran hombre, grande en sentido profundo. Su vida fue representar la parte clásica y operística de la compañía discográfica PolyGram. Cuando se jubiló, concentró su enorme energía y curiosidad en viajar. Pasa las mañanas en la biblioteca, donde se documenta y manuscribe sus trabajos.

La lectora: La lectora es muy amiga de Diana, la chica de Sants. Ella se llama Alison Bohórquez (Guayaquil, Ecuador, 1998) y de vez en cuando entra a la biblioteca para apoderarse de una joya de esas que brillan. En sus manos tiene Tirant lo Blanc, de Joanot Martorell, ese libro de caballerías que se salvó de la quema en Don Quijote.

El libro: En la tercera planta, en la segunda estantería empezando por la derecha, en la cuarta repisa empezando por abajo, el sexto libro. Marcado como "78 (Bon) Bon", en la sección 78 (AAA). El título: Conversaciones con Bono, de Michka Assayas (Alba, 2006). Bono, de U2, entre dos ejemplares sobre Bon Jovi.

Hacemos demasiadas cosas desde las bibliotecas sin absolutamente ninguna personalidad. Boletines de novedades, recomendaciones solamente con la cubierta y una breve sinopsis del libro o el enlace a una crítica de Internet, actividades organizadas por alguien externo a la biblioteca que ni nos conoce a nosotros ni a nuestra "gente"... Todas iguales, todas clónicas, daría igual que estuviéramos aquí que en Berlín, París o un pueblecito de Irlanda (cuando estuve allí hace un par de veranos, de visita en una pequeña biblioteca local, me encontré con los mismos dibujos impresos en blanco y negro en folios para que los niños los colorearan que usamos en la biblioteca en la que yo trabajo).

Estos inventarios son todo lo contrario. Están anclados en la biblioteca de una manera tan física y tan precisa que no hay nada más. Están las cosas, están los libros y está la gente.

Ojalá...

-

Podéis consultar todos los inventarios aquí (el primero es un pdf; el resto, imágenes jpg).

Inventario #0
Inventario #1
Inventario #2
Inventario #3
Inventario #4
Inventario #5
Inventario #6
Inventario #7


21 marzo 2016


Mi poema no será tinta sobre papel.
Mi poema estará vivo.
Mi poema explorará lo ordinario
hasta que parezca salvaje y nuevo.
Mi poema dejará que te acerques.
Podrás leer en él lo que quieras.
Mi poema será corto y sencillo
pero contendrá bastas profundidades.
Quizás un día mi poema y tu poema se encuentren
y harán más poemas.
La mayoría de personas no verán mi poema.
A algunas les perseguirá.
Mi poema dejará pasar el parloteo constante
encontrando significado en el espacio entre palabras.
Mi poema todavía no me ha encontrado.
Cuando lo haga, estaré preparado.

*

Un año más
Día de la poesía