28 julio 2006

Tokio Blues

Una ha perdido el hábito de leer con un ojo crítico. Desde la crítica tradicional (analizar los recursos que utiliza el autor, el uso del tiempo, la construcción de personajes, el espacio, su descripción y función, el lenguaje, etc.) hasta las corrientes postestructruralistas (el papel de las mujeres, las condiciones sociales, la ideología que transmite la novela)... estoy en una fase de estar a la vuelta de todo e intentar, simplemente, empaparme de aquello que el autor tiene que decirme.

De esta manera, y hasta cierto punto, los libros han pasado para mí a posicionarse en la escala de grises que hay entre dos polos: las historias que consiguen transmitirme algo, o las que, por razones x, o me dejan indiferente o directamente me irritan. Muchas veces no me paro a analizar por qué cada historia ocupa el lugar que ocupa dentro de ese espectro, pero voy a hacer una excepción (de la que sólo vosotros sois los culpables, así que apechugad con el post...)

Si fuera Watanabe y Midori me preguntara ¿qué te ha parecido Tokio Blues? quizá respondiera que ha sido como vaciar todo el hielo del polo norte en una bañera y sumergirse en ella. O quizá todo lo contrario. Y es que es una historia de extremos. De soledad extrema, de total incomprensión, de alienación absoluta. Todo ello tan abrumador, tan sobrecogedor, que ha de ser uno muy fuerte para que no se le lleve la corriente.


Imagen de Hana and Alice

Tiene Tokio Blues un aroma que también emana de ciertas películas asiáticas que tienen como protagonistas a jóvenes o a adolescentes (especialmente las películas de Shunji Iwai: April Story, All about Lily Chou Chou, Hana and Alice). Todas ellas comparten con Tokio Blues, además de elementos argumentales que resuenan a Murakami (y que una vez leído el libro, y sabiendo el impacto que tuvo en Japón en su día, me hacen preguntarme sino estarán directamente inspirados en él), una... ¿cómo llamarlo? estética quizá... un tempo, una introspección, una serie de sensaciones muy parecidas. Es posible que lo que las hace tan similares a Tokio Blues sea la tendencia a la melancolía, a la nostalgia, en unos personajes que pese a su juventud (o quizá a causa de ella) han vivido una serie de experiencias que les han separado de la corriente que arrastra a su generación y que por tanto las convierte en diferentes, en especiales, y las marca con ese aire de “adultez” y de añoranza por una vida que en su caso no es pasada, sino fuera de su alcance.

En fin, no sé si todo esto tiene algún sentido o no, si estáis de acuerdo o pensáis que no estoy diciendo más que memeces. Alguien dijo que esperaba mis comentarios sobre el tema y espero haber cumplido.

Ah... y como era de esperar, no he encontrado los “al menos dos anacronismos” de la novela. Así que hay alguien que nos debe un comentario aclarador al respecto.

Que pasen ustedes un buen fin de semana (o vacaciones, lo que se tercie). A los que se quedan, nos leemos la semana que viene :-)

16 comentarios:

solodelibros dijo...

A mi juicio, bastante flojo. Me quedo con 'Crónica del pájaro que da cuerda al mundo'.

Miguel Sanfeliu dijo...

Yo estoy de acuerdo con tu comentario. Es un libro narrado desde la nostalgia. Los personajes se te meten dentro. Creo que ya te dije que, al acabar de leerla, no sabía si me había gustado o no, tuve que dejar pasar un tiempo para darme cuenta de que la historia me había alcanzado. De pronto, me descubrí buscando más libros de Murakami.
Y me llevo de vacaciones la "Crónica del pájaro..."
Y también "Sueño profundo", de Banana Yoshimoto.
Entre otros que aún estoy eligiendo.
Un saludo.

Alvy Singer dijo...

Le tengo mucha estima gracias a que fue el primer encuentro con Murakami. Luego del esquema de recuerdos y nostalgia descubrí que era Al sur de la frontera, al oeste del sol (publicada a posteriori, en 1992) era su obra maestra, maestrísima, perfecta y maravillosa.

Norwegian Wood funciona en algunos momentos de manera estratosférica pero en la ahí arriba citada Murakami teje una historia de una forma fabulosa alejado de las dependencias literarias (en este caso Mann, y Fitzgerald ; que no critico pero la parte "en la montaña mágica" es algo excesiva aunque logre ser desasosegante)

¡Un saludo!

sfer dijo...

Yo he tenido que aplazar "Sueño profundo" (de hecho, era el que me iba a leer ahora, después de "Tokio Blues"), porque quien sea que lo tiene en préstamo no lo ha devuelto en su día (malditos morosos ¬¬). Así que lo he sustituido por "N.P.", también de Banana Yoshimoto, que pienso empezar mañana mismo :-)

sfer dijo...

Alvy: la próxima que lea de Murakami será definitivamente esa. Entre Danae y tú me habéis acabado de convencer :-)

solodelibros dijo...

Mejor atrévete con "Crónica del pájaro..."; si "Tokio Blues" te ha parecido intensa, ya verás esta.

sfer dijo...

Echa una de menos tener un espacio "en directo" donde poder encontrarse. Da la sensación de que la gente pulula por aquí, y la simultaneidad en internet es algo que siempre me ha hecho gracia.

Lo que me tira para atrás de "Crónica de un pájaro..." es que son 700 páginas de libro, y al ser lectora de transporte público, principalmente, eso son varias semanas de acarrear un peso considerable arriba y abajo. Sin duda, caerá tarde o temprano. Pero seguramente será más tarde que temprano, porque los libros de envergadura los guardo para vacaciones... cosa que de momento no tengo :-(

Palimp dijo...

Me apunto a las recomendaciones del pájaro, y espero poder leer pronto Tokio Blues.

Sfer, alguna vez hemos quedado blogueros de Barcelona con bitácoras de literatura para tomar algo ¿te apuntarías?

sfer dijo...

Uf... se agradece muchísimo la oferta, palimp, pero de momento me da bastante respeto eso de "blogueros literarios de Barcelona" (seguro que no conozco a nadie, seguro que nadie me conoce, seguro que todos llevan un montón de tiempo viéndose y charlando...). Además, con el tiempo he ido perdiendo habilidades sociales hasta convertirme en una especie de ermitaña. Al final va a ser cierto el mito sobre los bibliotecarios!!

Quizá más adelante?

Lo que sí me gustaría es conocer esos blogs "barcelonins" de literatura. Seguro que hay muchos que todavía no conozco. ¿Me guías? :-)

Palimp dijo...

Pues no te tiene que dar ningún respeto. La verdad es que sólo nos hemos juntado tres o cuatro. En la BBB fuimos unos cuantos, pero lo más normal es que quede con Vigo, de la Librería.

Vamos, que la idea de una tertulia literaria formada por blogueros está en ciernes y me gustaría reclutar gente. Piénsalo.

Blogs barceloneses están la libreria, el blog ausente, ultimas palabras, un hombre de pago, la flaneuse, covablog... deberíamos hacer una lista!!

Anónimo dijo...

Sí, una lista con links!!!

Saludos

Kar3d

Palimp dijo...

Se me olvidaba el blog de Magda Bandera, En clave pública -de ciencia ficción-, y supongo que más que no conozco o que son de aquí pero no lo sé...

sfer dijo...

Vale, lo pienso.
Si se concreta algo, tienes mi correo electrónico por ahí arriba. Avísame cuando sea la próxima y si solo sois tú y Vigo igual me animo (aunque dos son compañía pero tres...)

Mientras tanto, la idea de Kar3d no está mal. No te animas a hacer un post con un listado, enlaces incluídos? Si no lo haces tú, ya buscaré yo las referencias que me has dado (como preveía, no conozco muchos de ellos) y lo pondré en algún momento de la semana que viene.

Alicia Liddell dijo...

http://atraviesoelespejo.blogspot.com/2005/09/tokio-blues.html

Ahí tiene el enlace de las incongruencias.

Danae dijo...

No sé si te referías a eso con tu comentario, Sfer, pero yo no estoy segura, como dice Alvy Singer que "Al sur de la frontera..." sea una obra maestra... De hecho, ni siquiera estoy segura de que sea mejor que "Tokio Blues"... Como dije por ahí, me parecen sencillamente el mismo libro.

No obstante, si me preguntaran por mi opinión sobre Murakami, creo que todavía hoy no sabría qué responder. Estoy a la espera de leer alguna de sus novelas lisérgicas... O no, oye, ¡hay tanto por leer! Teniendo en cuenta mi escasez de tiempo, me planteo si realmente vale la pena leerme más de dos libros de Murakami. ¿Lo creéis vosotros?

Y me pregunto también por los motivos por los que "Tokio Blues" atrapa a tantos de los que la leen... ¿son legítimos? En fin, todos esos que apuntas en el post, en relación a las películas que mencionas: melancolía, nostalgia, fijación por la etapa adolescente... ¿son legítimos? ¿No podría ser algo tramposo? No estaba segura cuando escribí lo que escribí sobre ello, y ahora lo estoy todavía menos. Es evidente que "Tokio Blues" cumple con creces la función de evasión, de seducción, que deseamos en cualquier novela, y merece ser alabada por ello. Pero, ¿es una novela realmente trascendente? ¿No quedará, al cabo de los años, amontonada junto a tantas otras novelas, canciones o películas que sobrevaloramos porque llegaron en un momento y por una vía de entrada en los que éramos vulnerables?

Y, cambiando de tercio, desde que te "conozco", y como usuaria habitual de la biblioteca pública, no me puedo quitar de la cabeza la sensación de que me puedo plantar frente a tu mostrador en cualquier momento. De hecho, me siento totalmente desprotegida. Un comentario delator ("he cogido tal libro en la biblioteca..."), un rápido movimiento de tus deditos sobre el teclado, y... hmmm, tal vez no volverías a dirigirme la palabra.

Prefiero no pensar en ello (risas).

Un saludo.

sfer dijo...

Alicia: se me pasaron por algo. Ni me di cuenta de la mención a los cd (en todo momento imaginaba vinilos) y creo recordar lo de los móviles, pero no pensé "a finales de los 60, una funda de móvil?"

Danae: nunca pensé tener tanto poder en mis manos, jo jo jo (risa malévola). No serás tú la que todavía no ha devuelto "Sueño profundo", que llevo esperando más de una semana, verdad? ¬¬

Por cierto, que el comentario que me hizo querer leer "Al sur de la frontera..." es el siguiente:

"Tokio Blues (Norwegian Wood, antes de adaptarse a la fonética española) se enmarcaría dentro de esa otra línea, intimista y melancólica, que ya nos mostraba en Al sur de la frontera, al oeste del sol, obra con la que guarda grandes similitudes, y que puede leerse casi como una revisitación adulta de la primera, a la que completa y junto a la que forma, de algún modo, una sola novela."

Da la sensación de que sin la lectura de "Al sur de la frontera..." "Tokio Blues" queda incompleto.