13 julio 2006

Cero

A pesar de llevar de que hace algo más de tres años que inauguramos esta biblioteca en la que trabajo, todavía hay libros que no han salido ni una sola vez en préstamo. Una entiende que en determinadas secciones esto no debería causar sorpresa: siendo una biblioteca pública, es realista pensar que secciones como la de religión o filosofía son poco solicitadas, y no nos echaremos las manos a la cabeza por ello. Sin embargo... ¿novelas que todavía no se han prestado? Calculo, a ojo de buen cubero, que alrededor de unas 800.

Hemos solicitado a los servicios centrales una lista con todas ellas para darles la oportunidad de su vida: conseguir pasar de 0 a 1 préstamo. ¿Cómo? Sacándolas de la marabunta de los estantes y dedicándoles un lugar privilegiado donde podrán exhibir sus portadas para intentar atraer al usuario que, picado por la curiosidad en su mayor parte, se las lleve a casa.

Entre ellas, pobres, he encontrado algunos de mis libros preferidos... No me lo explico, pero así ha sido. Los apadrinaría yo, si no fuera porque la mayoría ya tienen su rincón en mis estanterías.

- Sense sang, de Alessandro Baricco.
- Una vida imaginaria, de David Malouf.
- L'apicultor, de Maxence Fermine.
- Ciutadella, de Antoine de Saint-Exupéry (y puedo asegurar que es uno de mis libros favoritos a pesar de no haberlo leído todavía).
- Escrito en el cuerpo, de Jeanette Winterson (pronto, más sobre ella, pues estoy terminando La niña del faro).

En su honor, mañana vendré con una cita de cada uno de ellos.
Buena suerte, amigos...

[Leer las citas]

6 comentarios:

Alicia Liddell dijo...

¿Qué tal un cartel de colores chillones 2x1? Ya que nos asetean con tácticas comerciales, ataquemos con ellas.

Sfer, ¿alguna vez le piden consejo a la hora de elegir un libro? Si es así, aproveche la circunstancia.

sfer dijo...

Ah... el difícil arte de recomendar un libro... encontrar el equilibrio entre escoger el que yo me llevaría o el que en mi opinión más le conviene al usuario. No es fácil (de hecho, en Estados Unidos es toda una rama de los estudios bibliotecarios, lo que se conoce como "Reader's Advisory"), pero se hace lo que se puede. De todas maneras, cuando alguien viene pidiendo "algo que se parezca a El Código da Vinci" es casi imposible (por no decir imposible del todo) compaginar ambas tendencias.

Francisco Ortiz dijo...

Qué idea tan buena.

Jorge dijo...

1. Pon los libros en un estante aparte.

2. Contrata a un tipo/a que se pase ojeándolos/hojeándolos todo el día.

3. La gente, con lo tendenciosa y curiosa que es, se pondrá a mirarlos también y acabará sacando alguno.

LEOFUMOPIO dijo...

Fermine también estaría en la lista de la biblioteca donde trabajo-
Yo he leído de este autor:

El apicultor, Nieve y Opio. Los tres son similares, pero son muy buenas historias, si no leíste Opio, te lo recomiendo sobre todo si te gusta el té.

Veo que también compartimos gustos en la lectura.
Saludos

sfer dijo...

Los leí los tres, y además "El violín negro", que también es del mismo estilo (si te gustaron los otros, este seguro que también). Lástima que hace tiempo que no sé nada de él...