05 octubre 2006

En el clavo

Me llega a través de Bibcat (otra lista de distribución bibliotecaria) un artículo de Albert Sánchez Piñol del que, a pesar de que podéis leer a texto completo aquí, no puedo resistir la tentación de reproducir estos tres párrafos.

"Los amantes de la literatura generan tanto ruido que al final sus debates tienden a olvidar lo importante. ¿Cuál es la finalidad de un buen libro? Contarnos la verdad. Una verdad que puede ser sintetizada en una frase. Cervantes: en la sinrazón está la razón. Kafka, aún más inquietante: cualquier día puedes despertar convertido en un escarabajo."
[...]
"Los políticos opinan de política y los economistas de economía. Sin embargo, un novelista es alguien a quien, por arte de birlibirloque, se le supone capacitado para pontificar sobre la crisis de Oriente Medio o el auge de la zapatería china."
[...]
"Yo estoy con Vázquez Montalbán: "No hay libros de género; sólo los hay buenos y malos". Ya lo decía el filósofo: "Esto de las razas no es cosa de hombres, sino de perros y caballos". Parafraseándolo, se deduce que esto de los géneros no es cosa de libros, sino de mercerías y ultramarinos."

¿Se puede dar más en el clavo?

6 comentarios:

Peter dijo...

También hay otros que opinan de todo: las estrellas de rock, los políticos, los actores y actrices... Pena que los escritores estén en ese saco.

sfer dijo...

Precisamente tu entrada sobre Saramago del otro día me hizo recordar ese párrafo del artículo de Piñol. Aunque, que conste, seguramente se me pueda clasificar como una de las que adoran a Saramago...

solodelibros dijo...

El problema real es que los escritores, como todos los demás, pueden ser inteligentes o necios. Que Maruja Torres tenga una columna es un delito no porque sea escritora (o algo...), sino porque sólo la utiliza para decir memeces.
Por lo demás, no sé por qué tengo la intuición de que si al señor Sánchez Piñol (mal novelista, por otra parte) le ofrecieran escribir una columna en un periódico, aceptaría enseguida...

Alejandro dijo...

Conservo los artículos que Maruja Torres escribió, desde el Libano, este verano, en El Pais; ejemplo claro de buen hacer periodístico y un grito contra las estupideces dogmáticas expresadas sin acompañarlas del debido fundamento. Saludos

sfer dijo...

Yo no conservo las columnas que mencionas de Maruja, Alejandro. De hecho ni siquiera las he leído, pero sí he leído muchas otras (especialmente las de El País Semanal) y no me parecieron memeces para nada; claro que, como suelo decir, para gustos, colores. Memeces me parece lo que dice en sus columnas Millás, pero son unas memeces tan geniales que las adoro :-)

Como no he leído ni "La piel fría" ni "Pandora en el Congo", me abstengo de opinar sobre la talla literaria de Sánchez Piñol, aunque debo decir que de los best-sellers de estos últimos dos años, los suyos son unos de los pocos que tienen puntos para caer en mi bagaje de lecturas. Sobre si aceptaría o no una columna... no lo conozco tanto como para aventurarme a responder por él.

Alejandro dijo...

Todos somos libres de opinar sobre algo o alguien en la forma que consideremos oportuna; pero lo que no me pareció correcto es que solodelibros afirmara, sin fundamentarlo, que Maruja escribe memeces, y para ello ofrecí uno de los muchos ejemplos de los que en su trayectoria, la de Maruja, abundan. Las opiniones sin fundamento son solo valoraciones subjetivas, subjetividad a añadir a la que ya de por si tiene una opinión, corriendo el riesgo, esta vez si, de quedar en una anecdótica memez. Saludos y felicidades por tu blog.