15 febrero 2006

Lugares literarios

Lo reconozco, soy una mitómana sin remedio. Empecé de joven, con la música y los actores (los Beatles y Marilyn Monroe fueron mis primeras víctimas) y he continuado en la adultez con la literatura. Pero lo peor no es admirar a esas figuras que uno encuentra perfectas, incapaces de cometer error alguno, tan lejanas de la humanidad como el Monte Olimpo, sino caer en la admiración de cualquier cosa relacionada con ellas. Vale, no llegaría al extremo de pagar una eurada (millonada del nuevo orden económico) por un mechón de pelo de John Lennon, aunque cuando estuve en Liverpool sí que debo confesar que me llevé como recuerdo un puñado de arena de un parque.

Y es que, en este afán admirador mío, los lugares tienen una especial importancia. El barrio donde se criaron, las calles por donde corrieron y jugaron de pequeños, la iglesia donde se casaron o el cementerio donde descansan sus restos: ante la imposibilidad de pagar una suma astronómica por algo que les perteneció, o de conseguir que estampen su firma en mi copia de alguno de sus libros (ya sea porque residan a kilómetros de distancia, o porque simplemente ya no estén entre nosotros), el pasear por lugares significativos de su biografía ya sacia mi espíritu mitómano.

Todo esto, para invitaros a compartir vuestros lugares literarios favoritos. ¿Nunca habéis ido de turistas a algún sitio y habéis dado un rodeo para visitar la casa donde vivió/nació/murió tal o cual escritor, o dónde situó tal o cual novela, o donde tal o cual personaje toma la decisión más importante de su vida? Me niego a creer que la respuesta sea que no.

Yo os dejo dos de mis lugares. El primero es un meadero público, de esos que se activan con monedas, ubicado en la Plaza de Colón de Madrid. Millás situa allí uno de sus cuentos, y nh y yo dimos con él de casualidad cuando pasamos por allí el verano pasado. Sólo nos faltó que alguna niñita quisiera posar en la foto con nh, pero no tuvimos tanta suerte... El segundo es la puerta de la casa en la que se reunían Virginia, Vanessa y el resto de la troupe de Bloomsbury, en Londres. Y es que me daba demasiada vergüenza poner la foto del andén 9 y 3/4...


1 comentario:

cristian dijo...

Yes, la casa de Edward Lear
La tumba de TS ELliot

Londres es un museo de fantasmas literarios. Entras en un pub, y aunque no sea antiguo, es fácil imaginar que tienes al lado a Pickwick, por ejemplo. O es eso, o es que bebo demasiado.