28 noviembre 2007

Una semana de frases (III)

En 2005 la revista bibliotecaria holandesa Bibliotheek publicó diversos artículos que describían las modalidades con las que las bibliotecas de aquel país gestionaban el sistema de préstamo. En algunas bibliotecas se tienen diferentes formas de acceso al préstamo: un carné "de lujo" cuesta 65 euros y permita sacar en préstamo 400 libros al año, mientras que con un carné normal, que cuesta 29 euros, se pueden sacar en préstamo un máximo de 60 libros al año.

Del artículo "El derecho negado" de Siv Wold-Karlsen, publicado en el número 160 de la revista Educación y Biblioteca.

¿En qué punto hacia esa situación creen ustedes que nos encontramos en España?
Escandaloso. Vergonzoso. Imperdonable.

9 comentarios:

El veí de dalt dijo...

¡400 libros al año! Yo leo a diario, pero a esta velocidad sólo podría Palimp!

Apolonio-de-Rodas dijo...

Me parece mal lo del pago por prestamo, todo el mundo tiene derecho a bibliotecas gratuitas, pero hay veces que te hierve la sangre, de ver como tratan los libros algunos usuarios.
Un saludo

mariko dijo...

Respecto a la situación de las bibliotecas en Espeña, que yo sepa, el préstamo de libros va a seguir siendo gratuito ¿o no?

Lo del canon para el pago de los derechos de autor ya es otra cosa.

LittleGrassHopper dijo...

¿Cuántos euros del nuevo presupuesto del Ministerio para las bibliotecas va a ser realmente para mejorar el fondo bibliográfico y cuántos euros para gestionar el pago del canon? Porque no es lo mismo aunque nos lo quieran vender así.

400 libros al años son muchos, pero si coges en préstamo alguno de conocimientos que no te vayas a leer entero, pero sí a consultar, ya dispondrías de un libro menos para leer... ¿Y las revistas también contabilizarían como libros? ¿O van aparte?

Me parece horrible...

Suricato dijo...

Hola, buenas tardes. Lo cierto es que cuando pensamos en bibliotecas, siempre se nos vienen a la mente los libros y las revistas. Pero si la gente conociera realmente las bibliotecas, además vería que son algo así como "videoclubs y audioclubs" gratuitos (bueno, con el canon ya ha dejado de ser así, lamentablemente). Y la gente acudiría muchísimo más a las bibliotecas. Quizá 400 préstamos puedan parecernos (y son) muchísimos, pero 60 no son tantos. En todo caso, considero que incluso es más honesto pagar al sacarte el carnet anual (con lo que ya la persona es más consciente de que tiene unos derechos), a cobrar el canon bibliotecario de modo opaco.
Y si calculamos, 60 por 20 equivaldría a 12 euros anuales. En Holanda son 29 euros anuales pero, desde luego, no es necesario decir que en España los sueldos son muy inferiores.
Por cierto, te agradecería mucho si pudieras decirme si hay algún modo de leer el artículo que mencionas a través de Internet. Me parece muy interesante saber cómo se gestiona el tema del canon bibliotecario en otros países de la Unión Europea.

Gracias, un saludo cordial.

sfer dijo...

Lo siento, suricato, pero no he podido encontrarlo disponible en Internet. De todos modos, es una revista bastante fácil de encontrar en las bibliotecas públicas. Si tienes alguna a mano, seguro que lo encuentras. Si te cuesta mucho, ponte en contacto conmigo (librosfera-arroba-gmail-punto-com) y te puedo enviar una copia por correo :-)

mariko dijo...

Un momento... las bibliotecas Españolas siguen y seguirán siendo gratuitas... El canon no se paga por cada préstamo, ni lo paga el usuario.

Además, el artículo (que a mí también me gustaría leer entero, lo buscaré) habla de algunas bibliotecas (a lo mejor son la mayoría, no lo sé) y en ningún caso relaciona el pago de una cuota por el carnet con el canon de derechos de autor. Ese canon se paga en la mayoría de países europeos, si no en todos, y las bibliotecas siguen siendo gratuitas. En cuanto a cómo lo gestionan, todavía no lo sé: investigaré por la Red a ver si lo encuentro.

De todas formas, y cambiando de tema, coincido con Suricato en una cosa: si la gente conociera más las bibliotecas, serían más visitadas. Se pueden sacar discos y películas completamente gratis, además de libros.

¿Qué se podría hacer al respecto?

sfer dijo...

De momento, mariko, el canon por préstamo se encargarán de pagarlo las administraciones (locales, autonómicas o centrales, todavía está por ver), pero es que el dinero de esas administraciones lo pagamos nosotros. ¿Que no tendremos que ir con el monedero a la biblioteca? No, pero eso no quiere decir que el canon no lo paguemos nosotros. Está claro que no lo va a pagar de su bolsillo ni el conseller de cultura, ni el ministro, ni el alcalde de mi pueblo...

En el caso que se comenta en el artículo, no se especifa cuantas de las bibliotecas holandesas han optado por esta modalidad, pero solo el hecho de que algunas bibliotecas públicas de ese país lo hayan establecido así ya me parece escandaloso. Y esa cuota sí que está relacionada con el canon: quizá no quede claro en este fragmento, pero el artículo de lo que habla es de cómo diferentes países europeos se han adaptado a la normativa europea que obliga a pagar dicho canon.

¿Qué se podría hacer al respecto de qué, del canon o de que más gente acuda a las bibliotecas? Del canon, seguir expresando nuestra disconformidad. De que venga más gente a las bibliotecas... para eso, como dice Marina en "La Magia de Leer", hace falta toda la tribu :-)

mariko dijo...

No, claro que lo pagamos nosotros, los contribuyentes, igual que todo lo demás en una biblioteca: yo me refería a que no tendrá que pagarlo el usuario directamente, con una cuota por el carnet, o por libro en préstamo (eso sería ir en contra del objetivo de las bibliotecas: un servicio de lectura pública accesible a todos)La gente que no va a las bibliotecas también las está pagando, claro.

No puedo estar en contra del pago del canon (ni a favor): es algo que corresponde pagar al autor por el derecho de comunicación pública de su trabajo. Al fin y al cabo, todos cobramos por lo que hacemos. Cómo se gestione, eso sí que ya me preocupa. En ningún caso debe recaer sobre el usuario directamente, y habrá que establecer más dotación económica para las bibliotecas...