01 junio 2007

Escritores sin obra

- Se puede ser escritor sin escribir, pero no se puede ser decorador sin decorar. De hecho, el escritor más puro es el que no escribe.

No supo explicar por qué el escritor más puro era el que no escribía, pero intuyó que era así. Seguramente la historia estaba llena de grandes escritores cuya reputación reposaba en gran medida en el hecho de no haber escrito, o de haber dejado de hacerlo. Pero no imaginó la existencia de grandes decoradores que no hubieran decorado.

[Fragmento de Laura y Julio, de Juan José Millás.]
[La imagen es de sanja gjenero]

4 comentarios:

Princesa Altanera Preciosa y Orgullosa dijo...

te puedes creer que entiendo perfectamente

Vigo dijo...

El tema es un clásico, es aquello que Vila-Matas popularizó como los bartlebys literarios. Una vez me explicó un artista, que en un mundo donde todos querían hacer y ampliar sus currículums sin pensar demasiado el por qué se hacen las cosas; el no hacer nada tal vez era la posición más creativa de todas.

Me encantan las imágenes que colocas. En cambio a Millás le tengo un poco de manía.

Marinetix dijo...

Crec que la blogosfera ens està posant molt difícil als escriptors que no escrivim exercir amb eficàcia la nostra no-professió.
Quina curiositat, aquest fragment de Laura y Julio que has seleccionat és de les poques coses que em va agradar d'aquesta novel·la...
Fins aviat, Sfer!

sfer dijo...

Marinetix: dona-li una segona oportunitat amb "El orden alfabético" o "Tonto, muerto, bastardo e invisible".