14 diciembre 2009

Montreuil era una fiesta

Disculparán mi ausencia durante unos días, pero entre otras cosas he estado recuperándome de mi ataque agudo de síndrome de Stendhal tras volver del Salon du livre et de la presse jeunesse Seine-Saint-Denis, que por mucho que le cambien el nombre siempre será Montreuil. Uno no puede pasar por allá y salir indemne de tanto libro ilustrado, tanto autor, tanta gente leyendo, comprando, remenando (sic), haciendo cola y disfrutando de la literatura infantil.

Para los que no hayan oído hablar de Montreuil, diremos que es quizá el segundo evento "lijero" en importancia tras la
feria de Bologna, y que es a la susodicha feria lo que Sant Jordi podría ser a la feria de Frankfurt: un acontecimiento mucho más accesible, más para el gran público y no tanto (o no sólo) para los profesionales, y un lugar no sólo donde hacer negocio, comprar y vender derechos y cerrar contratos, sino donde respirar y empaparse de libros infantiles.

Vamos... un paraíso.

Y más paraíso todavía por el mero hecho de hacerse en Francia, porque aquí no sería posible hacer algo así. Estar allí es darse cuenta de lo ínfima que llega a ser nuestra industria del libro infantil y, por supuesto, de lo mucho que "chupa" precisamente del mercado francés, y quizá en menos medida del italiano e inglés. Paraíso por la ingente cantidad de libros y por la altísima calidad de la oferta. Busco palabras pero no las encuentro: para que se hagan una idea, me hubiera gastado el sueldo de un año en libros, y ni siquiera habría empezado a tener en mi biblioteca todos los libros que me hubiera gustado tener.

En su lugar, me traje catálogos.
Muchos catálogos. Tantos que me van a durar hasta la próxima vez que visite Montreuil. Y, claro, también algunos libros. No muchos, y quizás no los mejores, pero sí los que en ese momento me dolía en el alma pensar en dejar allí.

Montreuil fue una fiesta, y yo me lo pasé en grande...
... reconociendo los libros que conozco y que, quién sabe, quizá existen en castellano porque algún editor los vio primero en un Montreuil en el pasado.
... relamiéndome ante los libros que no conozco, pero que sé que dentro de algún tiempo tendremos correteando por nuestras librerías y bibliotecas.
... comprobando cómo las colas más largas para firmar se las llevaban los autores de cómic (Julien Neel, el autor de Lou!, por ejemplo), y por supuesto
Rebecca Dautremer (de la que esperamos no solo una película, sino también un libro con muy buena pinta).
... viendo a compatriotas como
Ignasi Blanch o Roser Ros.
... comiéndome un bocata al lado de la firma de
Roberto Innocenti en la pared del stand de Italia, el país invitado.
... descansando en la biblioteca mientras esperaba entre dedicatoria y dedicatoria.
... abriendo los ojos como platos en el stand dedicado al cómic (imposible no estarse allá media hora mínimo, mirando estanterías y mesas de novedades).
... sonriéndome ante los estuches, bolsas, maletas o neceseres que los autores usan para acarrear todos los lápices, colores y rotuladores con los que dedican sus libros (
Beatrice Alemagna nos pidió expresamente que no usáramos su foto en Internet, así que por eso sólo verán una foto de su "maletín" en las diapositivas de más abajo).

... encontrando libros "nuestros" en Francia (no faltó un Daniel Nesquens, pero también hubo un Sergio Mora, entre otros...)
... haciendo fotos... muchas fotos! De todas ellas, dos selecciones aquí:

Rincones y libros



Autores manos a la obra



Muchas de las fotos tienen comentarios, pero para verlos tendrán que ver el álbum in situ en mi galería pública de Picasa. Encontrarán comentarios sobre los autores y los libros que aparecen en las fotografías y recomendaciones de lectura, y podrán a su vez dejar comentarios.

Si creen que hemos terminado con las fotos de París, están muy equivocados... No se pierdan las próximas entregas:

- Shakespeare & Co, meca beat.
- Père-Lachaise, el descanso eterno.

5 comentarios:

eduideas dijo...

Espero reseñas de las adquisiciones ;)

sfer dijo...

Uy... pues me temo que va a tener que esperar usted mucho tiempo... Estos libros son puro placer personal, la sola idea de obligarme a escribir sobre ellos les quita parte de su encanto.

sfer dijo...

Ahora empieza la fase post-Montreuil, que preveo muy divertida: ver cómo van llegando acá los libros de allá. Ayer, el primero: "Mi amor", de Beatrice Alemagna, que estuve en un tris de comprarme pero que al final descarté en favor de "Karl Ibou", y que nos ha llegado de la mano de FCE :-)

Iris dijo...

¡QUÉ ENVIDIAAAAA! Y qué rabia no haber podido ir contigo y verte flipar cada segundo y acompañarte en las colas para los autógrafos y comentando stands, expos, libros... A ver si el año qué viene coincidimos... :)

Daniela dijo...

Sfer me encantaron las fotos, muchas garacias por compartirlas con tus lectores! un abrazo!