06 septiembre 2006

¿Sorprendidos?

A través de la lista IWETEL, de la que ya os he hablado alguna que otra vez, llegó hace un par de días la siguiente petición:

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Amigos colisteros:


Desde la redacción de la revista Mi Biblioteca (editada por la Fundación Alonso Quijano) os proponemos que nos enviéis por correo electrónico vuestras opiniones y reflexiones sobre un tema que cada número os proponemos en forma de pregunta y que publicaremos en la sección "Cartas a Mi Biblioteca". Para el próximo número 7 (Otoño 2006) os hacemos la siguiente pregunta:

¿A quién te sorprendería encontrar en una biblioteca y por qué?

Esperamos vuestras respuestas. Entre todos los mensajes recibidos sortearemos 5 ejemplares del libro No digas que fue un sueño, de Terenci Moix (Planeta, 2003).

*Muy importante: el envío de cualquier comentario o respuesta implica la concesión del permiso correspondiente para su publicación en la revista "Mi Biblioteca". La dirección de la revista se reserva el derecho a publicar, editar o cortar el texto de las cartas por motivos de espacio y claridad.

Raúl Cremades
Revista "Mi Biblioteca"

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Si no fuera porque el año que viene hay elecciones municipales, yo diría realmente me sorprendería encontrarme en la biblioteca con el alcalde. Claro que eso me atrevo a decirlo aquí y ahora. Los compañeros de la revista me perdonarán, pero prefiero no tentarme a enviarles la respuesta por correo.


PS: A veces es tan difícil resistir el impulso de la polémica...

10 comentarios:

solodelibros dijo...

A mí me sorprendería encontrarme a cualquier político, no sólo al alcalde. Así nos va...

Anónimo dijo...

Lamentameblemente, suelen estar (los políticos) en oportunidad de llevarse el mérito de otros.



Kar3d

(Muy difícil, ciertamente)

Joaquín dijo...

A mí me sorprendería encontrar a un hincha de fútbol de bufanda, me parece la figura antagónica al aficionado a los asuntos del espíritu. No quiero dármelas de "exquisito", porque hay tiempo para todo, incluso para leer un libro y hacer el cafre en las gradería de un estadio; pero que un 'hooligan' apareciese en una biblioteca sería tan sorprendente como que en un estadio apareciese uno llevando un libro en la mano...

Llanos dijo...

Apuesto por Rajoy :-)

En cualquier caso, el premio vale la pena. Una opequeña joya de Terenci Moix. Me encadndiló.

Un saludo desde Valencia.

Miguel Sanfeliu dijo...

Supongo que Bush debe ir a librerías, porque en algún sitio debe comprar los libros de Tom Clancy... pero me sorprendería verlo en la sección de poesía, por ejemplo, o simplemente curioseando entre las novedades.
Saludos.

Alicia Liddell dijo...

Los políticos, en año de elecciones, van a dónde sea. Sfer, yo no diría que el alcalde, porque seguro que le preparan una gira por todas las bibliotecas del término municipal.

omanero dijo...

A mí no me gustaría encontrarme a ningún político en mi estantería. ¡Horror!

pies diminutos dijo...

Supongo que sería una sorpresa encontrarse con toda la peña de "Aquí hay tomate" y ese largo etc.

Conchi Jiménez dijo...

Hola amigos de Librosfera:

Soy Conchi Jiménez, subdirectora de la revista Mi Biblioteca. Me alegro de que os haya parecido interesante nuestra pregunta para la sección "Cartas a Mi Biblioteca" del próximo número. También a mí me han parecido interesantes vuestros comentarios.

Os animo a que participéis en el concurso. Podéis firmar con pseudónimo si no os apetece que se publique vuestro nombre en la revista.

Gracias y saludos

Conchi.

Fer dijo...

Me ha hecho gracia la propuesta, pero de inmediato he dudado sobre qué responder.
Hay políticos que jamás pisarían una biblioteca (bien por no leer, bien por poder comprar los libros que quieran), como hay otros que sí entrarían, fuese por interés cultural o, desgraciadamente, electoral. Son tantos como estudiantes universitarios que no osan hollar las bibliotecas, por extraño que parezca.
También me sorprendería, como han apuntado, hallar a la peor ralea del periodismo del corazón o a quienes viven del mismo cuento. Apuesto todos mis gallifantes a que ningún participante de cualquier programa de telerrealidad se ha llevado un libro a su retiro dorado.
Por otro lado, ni hooligans ni futbolistas parece que se aventurarían en los templos de la literatura. Siempre hay excepciones, pero sólo sirven para confirmar la regla.
Lo dicho, que no me decido.