23 febrero 2011

El horror...






[Hagan click en las viñetas para verlas ampliadas]

Además de tener un principio de los que no se olvidan, ¡Puta guerra!, de Jacques Tardi, tiene un capítulo final (el dedicado a 1919) quizá todavía más espectacular, en el que en cada viñeta y en un párrafo consigue capturar un momento, una experiencia, una vida, sobrevivida o perdida en la guerra.

¿No les apetece un buen puñetazo en el estómago?

18 febrero 2011

Esperar


... que pase el invierno.
... que llegue el buen tiempo.
... en la mejor compañía :-)
[Ilustración de Raquel Marín]

16 febrero 2011

Zzzzzz


Si te entra sueño mientras lees...

[Obra de
Sarah Cai, vía cuarto derecha]

14 febrero 2011

Ante la crisis...

... protestas creativas.

[No es que me guste que vayan a cerrar esa biblioteca... pero si no hubiera sido así, probablemente sus usuarios jamás hubieran llegado a dejarla sin un solo libro.]

***

PS: Lean el artículo al respecto de Monzó, que he descubierto gracias al comentario de Matilde Urbach.

11 febrero 2011

Pesadilla


Últimamente, algunas de mis pesadillas se parecen bastante a esta obra de Anouk Kruithof...

09 febrero 2011

07 febrero 2011

¡Es un libro!



Sí, aunque es un vídeo, es un libro, un libro sobre libros, los nuevos y los de toda la vida. Un libro de Lane Smith que espero pronto podamos ver en nuestras librerías infantiles (de momento, en inglés ya lo he visto en alguna...)

04 febrero 2011

SJ

¿Qué es lo primero que miran del calendario del año siguiente?

Yo siempre miro en qué día de la semana cae Sant Jordi.

Este 2011 tenía miedo. Sábado.

Cualquier día de la semana podía tener, como mínimo, la mitad del día para ir a pasear y mirar y disfrutar y comprar. El sábado podía ser todo o nada. Todo, si caía en un sábado de los que no me toca trabajar. Nada si, por el contrario coincidía con un sábado de mi turno de trabajo.

¿La salvación? De la mano de una conjunción astrocatólica... una carambola del calendario... Semana Santa. ¡Biblioteca cerrada! ¡No trabaja nadie!

Menudo susto me llevé.

Lástima que 2012 sea bisiesto. Habrá que esperar al 2017 para ver un Sant Jordi en domingo...

03 febrero 2011

Libertad de elección

Era una librería que vendía un solo libro. Había cien mil ejemplares numerados del mismo libro. Como en cualquier otra librería, los compradores se demoraban, dudando sobre qué número escoger.

***

Uno de los microcuentos de Gonçalo M. Tavares en El señor Brecht.
También he leído ya a los señores Henri y Valéry. Pero me faltan Juarroz, Calvino, Kraus...
Me gusta saber que hay porvenir.
Por aquí dicen que las ediciones son de Random House, pero no todas están publicadas. Señores de Random House... no nos hagan esperar demasiado :-)

02 febrero 2011

Harmony



Sigo encontrando sitios donde jugar a dibujar letras.
Hace poco, lo hacía por aquí.
Y hoy, lo hago por allá (aunque no con todos los navegadores... Prueben Firefox :-)

01 febrero 2011

Cuando los números siempre son...



... páginas :-)

31 enero 2011

... y los ganadores son...

Anxo, porque no solo fue el primero, sino que se atrevió a imaginar (¡la PS es para ti!)
Palimp, porque después de cuatro años, el quinto no va a ser menos.
Matilde, por recordar y por escoger.
Berta, perquè saber que hi és molt sovint és just el que necessito.
César, por votación popular :-)

(y, fuera de concurso, Enhac... por compartir yogures conmigo).


Gracias a todos por vuestros comentarios.

Sigamos :-)

PS: Anxo: necesito una dirección postal a la que poder enviarte tu cuadernillo. ¿Me envías un correo? librosfera(arroba)gmail(punto)com

24 enero 2011

Cinco - Cinc - Five - Fünf

Este blog no tiene cumpleaños en un día fijo. De hecho, la primera entrada es de diciembre de 2005, aunque empecé a postear con regularidad en enero de 2006, y suelo hacer una entrada de "¡felicitadme, es mi cumple!" en algún momento durante el mes de enero. Suele ser más pronto que tarde, aunque este año no sea el caso por circunstancias personales, pero me gusta la idea de que el cumpleaños del blog coincida (por los pelos) con el mío.

Así que cinco. Ya llevamos cinco años con esta historia... este capricho. Han pasado muchas cosas en cinco años. Algunas podía esperarlas. Otras ni siquiera las imaginaba. Este blog también ha cambiado mucho. Se ha vuelto más callado, más parco en palabras, más visual, pero no por eso menos literario.

Los que llevan un tiempo por aquí saben que suelo celebrar el cumpleaños de Librosfera con un "detalle" para con los lectores, pero lamentablemente este año voy a tener que ser más selectiva, pues tan solo dispongo de cinco...


Cinco cuadernillos hechos a mano con fichas de las que se usaban hace algunos años (la mayoría las recordarán) para el préstamo de libros en las bibliotecas. Son fichas auténticas, que pertenecieron a libros de verdad, que todavía están en circulación aunque quién sabe dónde... Cuando me encuentro con alguna de estas fichas mientras trabajo, la "robo" (ya no le hace ningún servicio, ni al libro ni a la biblioteca: de ahí las comillas). Y hasta ahora las había ido guardando sin saber muy bien qué hacer con ellas. Un día se me ocurrió construir estos pequeños cuadernos. Tienen doce páginas, igual que meses tiene un año, así que quizá puedan apuntar sus lecturas de este 2011 en ellos. O llevarlos en su próxima excursión librosférica a la biblioteca o a la librería y apuntar futuras adquisiciones o préstamos. O... en fin. No podrán escribir en ella el próximo best-seller (ya sabemos que, si tienen menos de 400 páginas no pueden ser best-sellers), pero sí el germen, la semilla, la idea primigenia... E incluso algún microcuento, que los hay mucho mejores que la mayoría de los best-sellers.

He estado pensando mucho en como sortear los cinco cuadernillos. Primero pensé hacerlo entre los más de 3000 comentarios que ha tenido este blog desde su inicio. Luego pensé solo en los comentarios del último año (que no llegan a los 400, si no me equivoco). Luego pensé que entre las personas que siguen el blog (casi 500)...

Y al final... al final he decidido que escogeré a cinco personas que, en esta entrada, dejen una definición de Librosfera. Yo sé qué es para mí Librosfera (bueno... o debería). Pero a veces no sé muy bien qué debe ser para los 500 seguidores de este blog, o incluso para el visitante ocasional, ese que busca algo en Google (probablemente "princesas Dautremer"... sigue siendo una de las entradas más visitadas del blog) y pasa por aquí casi sin levantar el polvo. Una frase, nada más. "Librosfera es...". Y yo escogeré cinco. Al azar, o las que más me gusten... Ya veremos. Por si acaso son ustedes los agraciados, dejen un correo electrónico o alguna manera de contactar (un perfil de blogger en el que conste el correo, un blog en el que pueda dejar un comentario...). El próximo lunes, 31 de enero, daré por acabada la participación y anunciaré los ganadores.

Y a partir de ahí, espero recuperar el ritmo. Al menos un poco. Al menos durante un tiempo. Seis años. ¿Quién sabe? Quizá sea un buen propósito de año nuevo: intentar llegar al sexto.

10 enero 2011

23,35

La biblioteca como acumulación, como manía. La biblioteca como la primera de todas las pertenencias (se compran libros propios mucho antes de poder comprar la propia ropa), la biblioteca como cultivo, como cosecha, como carga. La biblioteca como pesadilla.

-Dije "mi biblioteca" la primera vez que tuve que mudarla -dice Alan Pauls-. El sentimiento: una mezcla de orgullo y de terror. Pensé: ¿cuántas veces en mi vida tendré que pasar por esto? Cada vez que tengo que mudar la biblioteca se me ocurre que es quizás lo único que podría hacerme dejar la literatura y cambiar de vida.

-Mudarse con los libros es una experiencia traumática -dice la escritora argentina Mariana Enríquez, autora de Los peligros de fumar en la cama (Emecé)-. Las empresas de mudanza obligan a poner los libros en canastos de mimbre gigantes. Yo suelo llenarlos hasta el tope y luego me piden que saque la mitad: en mi mente, los libros no pesan.

En un texto publicado en la revista española Eñe, que dedica una sección a que los escritores hablen de sus bibliotecas, Rodrigo Fresán relata el horror de mudar la suya. "Llego a mi casa y el pequeño ejército de mi mujer baja cajas del camión y las sube por una escalera y es como si yo contemplara el lento pero constante relleno de una pirámide: los tesoros de un faraón doméstico acumulados a lo largo de una vida", escribe Fresán. "El peso del pasado de un escritor es, también, el peso de la biblioteca".

La biblioteca como el rastro de una excentricidad, de una obsesión, de unos amores, de unos desamparos. La biblioteca como resguardo contra el olvido.

***

Es un fragmento del reportaje "La huella de los libros", de Leila Guerriero.
Pronto será también mi turno de pasar por todo eso.
23,35 metros lineales de estanterías (aunque no solo de libros: también he contado CDs y DVDs). ¿Se han entretenido ustedes alguna vez en contar los suyos?