04 febrero 2010

Fallmerayer

El singular destino del jefe de estación austríaco Adam Fallmerayer merece sin duda alguna ser registrado por escrito y conservado en la memoria. Perdió de un modo asombroso su vida, que, dicho sea de paso, jamás habría sido brillante, y tal vez tampoco de una felicidad duradera. Hasta donde los hombres pueden llegar a saber unos de otros, habría sido imposible augurar a Fallmerayer un hado extraordinario. Aun así, le alcanzó, le agarró, y él mismo pareció entregarse a éste con cierto placer.

Razones para leer Jefe de estación Fallmerayer, de Joseph Roth (ed. Acantilado).
1) El espectacular principio que han podido leer ahí arriba.
2) Si no han leído nada suyo antes (como era mi caso), descubrir a un Autor así, con mayúsculas.
3) En mi caso, que dos personas en cuyo criterio confío casi a ciegas me lo hayan recomendado vehementemente (una de ellas llegó a afirmar que Fallmerayer era el mejor libro que había leído el año pasado, y la otra que el único libro que ha robado en su vida era, precisamente, de Joseph Roth). En su caso, que se lo recomiendo yo.
4) Una historia de amor como pocas haya leído yo antes.
5) Un final... aymadre, qué final...

[Lean un poquito más que el primer párrafo aquí. Pero les advierto: no lo sabrán todo hasta que no hayan leído la última página...]

5 comentarios:

SU dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
SU dijo...

Llegit l'apunt amb el mateix entusiasme que ha estat escrit (suposo), ja tinc a casa meva l'exemplar del "Jefe de estación Fallmerayer" que hi havia disponible a la biblioteca Mercè Rodoreda!

Gràcies!

SU

Argénida Romero dijo...

Anotado :)

Anónimo dijo...

Pues 5 razones son muchas. Otro para la lista.

juan

Iris dijo...

Con una sola razón tuya ya tendría suficiente, pero me das cinco y encima hoy he recibido una sexta que me ha encantado ¡GRACIAS!