19 septiembre 2007

Aire de ventana escandinava



Cuando leo, me gusta fijarme en las descripciones de los personajes. Como el autor nos los presenta, como consigue que los amemos o los odiemos con unas cuantas palabras. Fue la descripción de Ignatius J. Reilly la que me hizo imposible pasar más allá de la primera página de La conjura de los necios. Hay otras, en cambio, que me cautivan sin remedio.

En una novela, el autor tiene muchas oportunidades para describir a sus personajes. En un cuento, en cambio, se ve forzado a reducir la descripción a su más mínima esencia. Lo imprescindible. Deshacerse de todo lo que sobra para quedarse con aquello que hará que el lector entienda cómo es ese personaje.

He aquí la más breve, pero perfecta, descripción de un personaje que me encuentro en meses.
"Al llindar, una dona pél panotxa, ulls verds i aire de finestra escandinava."

"En el umbral, una mujer de pelo panocha, ojos verdes, y aire de ventana escandinava."


Su autor, Ramon Erra. La traducción y la imagen, caseras.
El cuento, “La mar era color anyil”.
El libro, La flor blanca de l’estramoni.
Un libro irregular. Pero con perlas de genialidad, como este cuento, que me ha robado el corazón.

18 septiembre 2007

Buena gente

"Buena gente por definición, el librero se enternece cuando alguien, temeroso de estar comprando un bodrio, finge hacerlo contra su voluntad: para cumplir un encargo engorroso o hacer un regalo. El librero asiente y aconseja otro libro, porque si el que ha elegido el cliente es del gusto de su anciana tía, el que él le propone aún le gustará más."

Es el último párrafo del muy recomendable artículo "
Libreros", de Eduardo Mendoza, publicado ayer 17 de septiembre en El País. Quien no haya sentido lo que Mendoza describe en el artículo, que tire la primera piedra.

[La imagen es de Michel Collot.]

17 septiembre 2007

En Peñaranda de Bracamonte...

Homenaje en el CITA a los tipógrafos y su trabajo.

Algunas palabras del Fundador.

Esta no necesita comentarios...

Un poema del powerpoint de Antonio Fumero.

Como saben (o no), durante la semana pasada estuve de excursión por tierras salmantinas, para participar en las jornadas Biblioteca Municipal y Desarrollo Tecnológico organizadas por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Sobre todo hemos hablado sobre web social (la famosa web 2.0) y la aplicación de este nuevo concepto (con su filosofía y tecnología) a las bibliotecas públicas. Por si les interesa y quieren saber más...
- Catuxa Seoane, una de las profesoras del curso, ha hecho una cobertura extensa del contenido del curso (entradas del 13 de septiemb
- Antonio Fumero, uno de los ponentes, tiene fotos y material sobre las intervenciones.
- Pueden consultar la bibliografía del curso en del.icio.us.
Y seguro que por esos mundos de ahí afuera hay más material que ahora no tengo tiempo de pararme a buscar, pero que iré añadiendo a esta entrada a medida que encuentre.

Ruego que disculpen mi ausencia durante estos días... y les agradezco a todos su participación en la entrada anterior. Muchos de ustedes tienen respuesta mía en el (por ahora) último comentario del post.

10 septiembre 2007

Su turno, damas y caballeros


Cierto: no paso más de una semana en el mismo sitio. Durante casi todo lo que queda de semana estaré aquí, empapándome de Web 2.0, aprendiendo tanto como sea posible. Pero... yo he hablado mucho de mis vacaciones, y ustedes lo han hecho bien poco. ¿Qué les parece si pasan por los comentarios y dejan una frase de esa lectura de verano que tanto les ha gustado, me recomiendan que lea tal libro, o todo lo contrario, que no pierda el tiempo como ustedes en tal otro? También se aceptan enlaces a las entradas de sus respectivos blogs en los que hayan ya atendido a esta petición o se animen a hacerlo. Prometo visitarlos todos y cada uno, porque volveré, por supuesto...

[La imagen es de
Createsima.]

Tiránicos lectores

Aquí, en efecto, estaba su ruina y su condenación: en los críticos, en los editores, en el público lector, en su mujer. Eran gente que necesitaba libros; y para conseguir su propósito eran capaces de convertir a un ser humano en letra impresa. Se había dejado seducir por la gente menos seductora del mundo: le habían obligado a vender su alma a un precio que era en sí mismo un abuso. “Enemistaré”, pensó “al autor con los lectores, y a tu semilla con la de ellos; tú les magullarás los talones, pero ellos te magullarán la cabeza”. No era extraño que Dios hubiese dejado de amarle, ya que, por propia voluntad, había cambiado las cosas del Señor – la luna, el mar, la amistad, las luchas – por las palabras que las describían.

[En “El joven del clavel”.]

Si no hay obra de arte que contemplar, o que escuchar, no hay público; eso está claro, supongo, incluso para ti, ¿no? En cuanto a la obra de arte, ¿existe un cuadro que no contempla nadie, o un libro que no es leído jamás? No, Eneas, tiene que se contemplado, tiene que ser leído. Y repito: por el mismo acto de ser contemplado, o de ser leído, surge a la existencia ese ser formidable que es el espectador, el cual, suficientemente multiplicado (y necesitamos que se multiplique, como miserables criaturas que somos), se convertirá en público. Por tanto, como ves, estamos a merced de él.

[En “Un cuento consolador”.]

[Ambos en Cuentos de invierno, de Isak Dinesen.]

07 septiembre 2007

Dinamarca (y IV)

Me fui con la idea de comprar un libro. Un libro infantil y de un autor danés, para más señas. Visité una de las librerías infantiles que me recomendaron, y estuve (h)ojeando, pero no encontré nada que me robara el corazón. Pasaron los días y una tarde, en una librería de segunda mano, vi un cajón lleno de libros infantiles por 30 coronas. Y allí encontré el que me traje a casa conmigo. No era de un autor danés, así que solo cumplía el 50% de las condiciones, pero no siempre puede uno conseguir todo lo que quiere, ¿verdad?

La ilustración de arriba es de mi única compra librosférica de este verano, y les propongo un juego: la primera persona que adivine a qué libro pertenece, tendrá premio. ¿Alguna idea?

Les dejo el fin de semana para pensar...

06 septiembre 2007

Dinamarca (III)

La vuelta a casa debía ser suave, nada de cambios drásticos, así que a pesar de estar pisando suelo español, seguí imbuida de literatura danesa. No solo tenía por terminar los Cuentos de invierno de Isak Dinesen (aunque son menos gélidos de lo que esperaba), sino que enhac - a quien algunos habrán visto aparecer fugazmente en alguna entrada, e incluso en algún comentario - deleitó mis oídos (y casi mis papilas gustativas) con poemas daneses tan sugerentes como el que sigue:

Sardina, de Halfdan Rasmussen

Soñé con salir una vez. Yacía abajo en el fondo
aplastada por cinco hermanas descabezadas
que cada día me aseguraban que para un pececillo
una lata era más segura que el Atlántico.

Pensé en muchas cosas raras. Les contaba
cuentos y fábulas a las otras.
Cantaba al mar y al gran banco
de peces de la vía láctea bajo el cielo.

Traté de despertarlas. Pero todas
dormían profundamente en espeso aceite
y estaban muy contentas con su situación
y con el orden total y mundial de la hojalata.

Soñé que San Sebastián iba a venir
saliendo de la bruma matinal del Atlántico
para liberar a todas las sardinitas del mundo
con su gran abrelatas dorado.

Anhelaba las aguas profundas. Me presionaron
hasta convertirme en una modosa sardina conformista
cuya espina dorsal fue pareciéndose a la de las otras,
suave y lacia como un aborto de lombriz.

Ya no soñaré jamás con el mar. Serenamente
he aceptado esta iglesia de hojalata
donde puedo descansar tranquila entre hermanas
mientras esperamos los últimos óleos.

Med solen i ryggen, 1963.

[En Poesía Nórdica. Antología preparada por Francisco J. Uriz. Madrid: Ediciones de la Torre, 1999. La imagen es de Stroinski.]

Los daneses tienen un tremendo sentido del humor. Sé que si hay alguno que entiende español y lee esta entrada no se sentirá ofendido, sino que se limitará a esbozar una media sonrisa... :-)

05 septiembre 2007

Dinamarca (II)

Algunas recomendaciones literarias

Durante estas semanas no solo he traído fotos conmigo. Además de algunas galletas danesas (que nada tienen que ver con nuestras latas azules), también han venido conmigo algunas recomendaciones para futuras lecturas.

- Pia, de Dinamarca, me ha recomendado las novelas de Jan Kjaerstad, especialmente The Seducer, The Conqueror y The Discoverer, que forman una trilogía.
- Lena, de Rusia, El Maestro y Margarita de Mijail Bulgakov.
- Daniela, de Alemania, The Demon, de Hubert Selby, y Hermana del Sueño de Robert Schneider.
- Rasmuss, de Dinamarca, las obras del danés Leif Panduro.
- Mieneke, de Holanda, estaba leyendo Indecisión, de Benjamin Kunkel, que tenía buena pinta.
- y Mijovil, de Croacia, me habló de una famosa escritora de obras para niños de su país, Ivana Brlic-Mazuranic, de la que no he oído hablar pero a la que buscaré por alguna parte...

Por si no tenía suficientes en mi lista de "debe"...

04 septiembre 2007

Dinamarca (I)

Galería de impresiones fotográfico-literarias de mi estancia en Dinamarca


El cuadro que adornaba la cabecera de la cama en el bed & breakfast parecía estar escogido a propósito para mí.

Paseando al azar por Copenhague di con "Ex-Libris", librería española y francesa.


Los niños daneses son como los españoles de hace unos años: locos por los "Don Mickey". ¿Se acuerdan?

Otro ejemplo de cómo la globalización hace estragos... Las fieras fútbol-club también triunfa en DK.

El diamante negro, sede de la nueva biblioteca nacional danesa, en todo su esplendor.


Si les hablo de Kronborg, quizá no sepan de qué estoy hablando. Pero ¿y si les hablo de Helsingor o, mucho mejor, de Elsinore?

No solo lo vimos por fuera. También visitamos las catacumbas.

Y para continuar con el ambiente tétrico, aquí descansa (o no) Kierkegaard y su familia.

¿Pensaban que iba a pasarla por alto? Se equivocaban... Andersen sigue siendo la máxima figura literaria del país.

En Odense, su ciudad natal, pueden visitar la casa donde nació, convertida en museo. El centro de documentación posee ediciones de todo el mundo de sus libros. Busqué las catalanas, encontré las vascas, pero me quedé con una foto de las asiáticas ^^.

Y además de las joyas bibliográficas, también pueden admirar la dentadura postiza de H.C. Y no es broma...

Todo lo que no es postizo descansa aquí, en el mismo cementerio que Kierkegaard (son las dos únicas figuras del cementerio cuya lápida está indicada para que los turistas las encuentren fácilmente...)

Y para terminar, una lámpara literaria en Morgensted, uno de los restaurantes de Christiania.

Para la próxima visita me guardo la casa de Karen Blixen/Isak Dinesen, no demasiado lejos de la capital. Quizá para entonces haya terminado de leer sus Cuentos de Invierno... los empecé antes de marcharme y todavía los tengo por terminar (se me está haciendo más largo que un invierno polar...)

03 septiembre 2007

En mi ausencia...

Bienvenidas y bienvenidos todos los que han llegado aquí a través de "Mujer Hoy". Gracias por sus comentarios. Siento que se encontraran con la persiana bajada, pero las vacaciones son las vacaciones... Ahora ya he vuelto (o casi), y espero seguir contando con todos, nuevos y habituales.

Agárrense, que en los próximos días iremos cogiendo velocidad...

[Hagan click sobre la imagen para verla más grande. Apareció en el número 437 del suplemento "Mujer Hoy" del diario ABC. Tan solo agradecerle a Julián el pensar en mí, y saludar a María Amelia, con quien comparto la página 15 de la revista.]

03 agosto 2007

Vacaciones 2007 (II)


Vacaciones 2007 (I)


Durante el próximo mes estaré por alguno de estos lugares. El único libro que vendrá conmigo es una guía de viajes. De todos modos, espero no tener mucho tiempo para leer durante las próximas semanas, pero sé que al volver estaré deseando zambullirme otra vez en alguna lectura.
Sean buenos, descansen, lean, y vuelvan en septiembre. Hablaremos del otoño que nos espera (sin Kosmópolis pero con Liber, Saló del Llibre y Frankfurt), de la nueva parrilla televisiva (con nuevos programas sobre libros en TVE y con el retorno de L’Hora del Lector), de nuevos encuentros (de opnis – objetos de papel no identificados; de bitácoras y libros en Barcelona)... Más de lo mismo, que dirían algunos, pero es que los hay que, por suerte o desgracia, nunca nos cansamos.

¡Hasta la vista!

01 agosto 2007

El próximo libro

Quizá sea éste el próximo libro que compre...

===

Capítulo I: La llave blanca y el pasillo largo.

Nunca pensé que me vería prota­gonizando una novela por entregas. Y sin embargo aquí estoy, atrapado en el interior de una de ellas.

¿Servirá de algo pedir socorro, gritar que mientras usted, querido lector, lee estas líneas, continúan operándose en mí metamorfosis insospechadas como las que en su día sorprendieron a Jeckyll, al Hombre Menguante o al desdichado que acabó por transformarse en La Mosca? El género al que pertenece mi odisea, el género al que ya perte­nezco yo, podría ser la novela negra y también la ciencia ficción, aunque prefiero situaría en ese otro espacio literario, bien reconocible y univer­sal, donde un aventurero curioso y acaso irresponsable traspasa .fron­teras ignotas y prohibidas tras las cuales aguardan peligros y turbulen­cias, pero también formas nuevas de sabiduría. Ruego al azar -y ésta es la súplica última del mensaje que arrojo al mar desde estas páginas escritas- que un fin trágico similar al que aguardó a los personajes arriba citados no me esté también reserva­do. Y sin embargo, ¿tendría impor­tancia frente a la fascinación que ahora, en este instante, me arrastra y arrebata?

Todo comenzó el pasado 23 de abril, Día del Libro. Entonces no pude sospechar la secreta y crucial relación entre la literatura y el peligro que me acechaba. Un mensajero me trajo el envío prometido por mi amigo Justo Orío, famoso matemá­tico, entomólogo y detective. El paquete parecía inofensivo. Pero yo sabía que sólo lo parecía. Porque, ¿desde cuándo ha sido inofensivo el conocimiento?

Los escritores somos personas contradictorias, tal vez aún más que el resto de los humanos. Se supone que nuestro oficio -iy nuestra pasión!- es la búsqueda de caminos literarios desconocidos, y sin embargo muchas veces nos emba­rrancamos en lodazales de inmovi­lismo creativo. Negamos las formas narrativas nuevas, y me pregunto si no será por nuestro miedo a la impotencia para superar los retos que implican.

Una semana atrás me había encontrado con Justo en Barcelona, durante la entrega de un premio lite­rario que él y yo alargamos hasta el amanecer hablando, naturalmente, de libros.

"He conocido un prodigio que cambiará el oficio de narrador" -anunció misteriosamente antes de subirse al coche que lo llevaría al aeropuerto-o "En unos pocos lus­tros todos tendremos que adaptar­nos a él ... o desaparecer".

Me mostré escéptico, incluso arrogante, pero la convicción de su mirada me hizo palidecer. ¿Adaptarme a estar alturas de mi vida, cambiar? Cuando el coche hubo partido, permanecí de pie en el Paseo de Gracia, solo, medita­bundo y levemente inquieto.

El paquete rectangular era apro­ximadamente del tamaño de un libro en edición de bolsillo, y conte­nía una videoconsola blanca. La estudié con cautela, observando las dos pantallas de su interior y el diminuto lápiz de plástico Que traía adosado. Mi relación con estos aparatos se limita al conocimiento que de ellos tiene mi sobrino Jon. Siempre supuse -equivocadamen­te, ahora lo sé- que se trataba de simples juegos de niños.

En el lateral de la videoconsola podía verse insertado el lomo de un fino cartucho de plástico. Lo pulsé, y salió expulsado con suavi­dad. Sobre el cartucho, de 2 centí­metros por 2, podían leerse las palabras "Hotel Dusk". Recordé entonces que Justo las había pro­nunciado antes de perderse en el amanecer barcelonés:

"La clave del enigma se llama Hotel Dusk. Tendrás que inscribirte en él y visitarlo. Pero antes, te pre­vengo, deberás dejar atrás tus mie­dos de Inseguro escritor adulto".

Encendí el aparato. En mis manos semejaba un libro abierto, con páginas electrónicas en vez de páginas de papel, y no pude evitar recordar el día de mi lejana juventud en que, harto ya de te­beos infantiles, decidí abordar la lectura de un libro para adultos y me adentré en "Lord Jim", de Joseph Conrad, aventurándome por vez primera en la palabra escrita sin ilustraciones de ningún tipo. Con similar prevención exci­tada abrí la videoconsola. Comencé a seguir las indicacio­nes visuales y sonoras de la pan­talla táctil, asistido por el diminuto lápiz de plástico blanco.

Imágenes de novela o cine negro comenzaron a desfilar animadas ante mi. La doble pantalla creaba la sensación de montaje cinemato­gráfico sencillo pero efectivo, que podía también comprenderse como inusual cómic en movimien­to: una gran ciudad nocturna, sire­nas de policía, aromas de crimen en el aire, una comisaría, un policía que recibe una llamada, un rápido corte a los muelles de la ciudad, un disparo, una muerte y un gran sen­timiento de culpa desplomándose sobre el alma del protagonista. Sin culpa no hay verdadera novela negra, y me gustó que los creado­res del juego lo supieran y reivindi­caran.

El lápiz me fue trasladando por distintas estancias del Hotel Dusk, que recorrí estupefacto y curioso, incapaz de que el recelo se impu­siera sobre el recuerdo de las pala­bras de Justo:

"Tras el pasillo largo te aguarda lo último que esperas. No te aden­tres frívolamente en él. Conduce a un lugar del que no hay regreso para escritores como tú y yo".

El pasillo largo me retaba ahora desde la pantalla táctil.

Al apoyar el lápiz, el pasillo comenzó mágicamente a moverse, creando la veraz sensación de que era yo quien avanzaba por él en una variante de la técnica cinema­tográfica llamada travelling subjeti­vo.

Era yo quien avanzaba, yo quien podía echar marcha atrás y regre­sar a la normalidad.

Al fondo podía verse una puerta cerrada. Me pregunté qué habría detrás.

Y avancé cautelosamente hacia ella, repitiéndome que no podían ser tales los peligros que entrañase un juego comercializado en todo el mundo.

Sin embargo, me equivocaba.


[Texto promocional del juego Hotel Dusk para Nintento DS escrito por Fernando Marías.]
[La imagen es una captura de pantalla de la microsite de Nintendo para Hotel Dusk.]
[Más informacion aquí.]

31 julio 2007

Una casa sin ventanas

Es oficial. Enriqueta, Madariaga y Fellini tienen una fan más.
Más en Porliniers y Autoliniers.

[La tira de arriba está incluída en el segundo volumen de Macanudo, publicado en España por Mondadori. Hagan click sobre la imagen para verla ampliada.]

30 julio 2007

Las razones para leer de...

[Espero no haber olvidado a nadie. Hagan click sobre las imágenes para verlas ampliadas. Hagan click aquí para más detalles sobre esta entrada]

Berta Marsé:
Por curiosidad. Y si no es suficiente, como diría Marujita Díaz, porque me sale del kiwi.

Arnaldo Calveyra:

Hernán Migoya:
Mientras lees un libro, no hay peligro de que mates a nadie.
(17-6-05).

Cuca Canals:


Carme Riera:
Allò que la vida ens nega ens ho regalen els llibres.
(16,VI,2005).


Gustavo Martín Garzo:
La literatura nos devuelve la capacidad de sentir, hace que nuestro corazón se llene de preguntas, es la voz del atrevimiento y del cuidado.

Eduardo Mendoza:

Antonio Lobo Antunes:
Leo porque no sé bailar como Fred Astaire
(Junio 05).

José Luis Rodríguez Zapatero:
Leer es una actividad del intelecto y del corazón humano que despierta la capacidad de soñar, de crear mundos habitables capaces de fundar la tierra común de la dignidad y el respeto.
Leer es aprender a compartir, con otros soñadores, territorios imaginados. Leer es hacer que el sueño abandone el libro y se haga compañero solidario de la ciudad, sin miedos. Esa es la más poderosa de las razones para leer, pues, como supo Alonso Quijano, un libro es capaz de hacernos Don Quijote y ayudarnos a emprender ese viaje que va sembrando, por la vida, la semilla de la libertad.
La lectura se relaciona con la realidad cívica del mundo pues leer permite poder entender las miradas de los otros, o cerrar el libro sin detener la lectura, porque es, en sí misma, un fin y un comienzo.
Leer y crecer son verbos abrazados que agilizan la memoria e inventan ideas para la construcción de un futuro cada vez mejor. Leer es elegir perspectivas desde la que situar nuestra mirada. Leer es sinónimo de igualdad. Leamos, entonces, como ciudadanos responsables que saben que el mundo necesita varias lecturas con las que poder convertirlo en un lugar cada vez más amable.
Leer y descubrir son palabras hermanas como lo son también las poblaciones que intercambian, gracias a su literatura, experiencias. Cada vez hay más personas que, gracias a la lectura y lo que ella significa e implica, alcanzan un mayor grado de justicia, y esta es una de las razones más importantes para invitar a leer. Porque Leer es recibir y ofrecer; ser más libres.


Francisco Casavella:

Javier Cercas:
Las razones que yo encuentro para leer, son de entrada las mismas que encuentro para follar o para comer jamón de jabugo. Si hay gente a la que no le gusta follar ni comer jamón de jabugo, allá ellos. Leer literatura no sirve absolutamente para nada, excepto para divertirse y para vivir más, si alguien no quiere divertirse y se conforma con llevar la vida insuficiente que más o menos llevamos todos, allá él.

Rodrigo Fresán:
Leer es una de las pocas formas de la soledad socialmente aceptadas por un mundo que tiende a sospechas de las actividades en singular. Decir “ahora no, estoy leyendo” es un escudo y decir “lo leí en un libro” es una lanza. Así, un libro es un arma de construcción masiva. Leo, luego existo.
(20/6/05).

Félix de Azúa:
Cuando lees a Homero, ves el mundo con los ojos de Homero. Cuando lees a Shakespeare, ves el mundo con los ojos de Shakespeare. Leer es tener mil ojos.
(16.junio.05).

Sfer:
Todas las arriba citadas, y tantas, tantas más...