- ¿Has salvado a otros ratones?
- Nunca – contestó Gregorio –; ni uno.
- ¿Y por qué salvarme a mí entonces?
- Porque tú, ratón, le puedes contar una historia a Gregorio. Las historias son luz, y la luz es preciosa en un mundo tan oscuro. Empieza por el principio. Cuéntale una historia a Gregorio. Dale algo de luz.
Y, como Despereaux quería vivir por encima de todo, dijo:
- Había una vez...
(de Despereaux, de Kate DiCamillo)
- Nunca – contestó Gregorio –; ni uno.
- ¿Y por qué salvarme a mí entonces?
- Porque tú, ratón, le puedes contar una historia a Gregorio. Las historias son luz, y la luz es preciosa en un mundo tan oscuro. Empieza por el principio. Cuéntale una historia a Gregorio. Dale algo de luz.
Y, como Despereaux quería vivir por encima de todo, dijo:
- Había una vez...
(de Despereaux, de Kate DiCamillo)


