11 octubre 2010

Prensa, crítica y edición

El pasado lunes 4 de octubre estuve en la mesa redonda “La prensa, la crítica y la edición. ¿Información cultural o promoción editorial?” en el ciclo “El oficio de editar: de Carlos Barral a nuestros días” del Caixaforum de Barcelona.

A la mesa, moderada por Malcolm Otero Barral, se sentaron cuatro pesos pesados de la crítica literaria de nuestro país: Ignacio Vidal Folch (escritor, crítico y periodista), Winston Manrique (responsable de la sección literaria de Babelia), Ignacio Echevarría (crítico y editor) y Félix Romeo (escritor, crítico y periodista).

Dentro de los estudios culturales, y más concretamente literarios, el tema de la crítica es quizá uno de los que me parecen más interesantes, probablemente porque es una actividad que realizo con bastante asiduidad (especialmente la crítica de literatura infantil, tanto en el blog de la librería Al·lots – El petit príncep como, desde hace un par de años, en la revista de LIJ catalana Faristol). Saber cómo otros críticos enfocan su trabajo es algo que de vez en cuando siento la necesidad de conocer, sobre todo porque personalmente tengo muchas dudas sobre “tot plegat” y necesito saber si son compartidas, si debería preocuparme por alguna otra cuestión, si debería cambiar radicalmente de postura y realizar mi labor crítica desde otro ángulo... Digamos que escuchar (o leer) las reflexiones de otros críticos sobre su trabajo me remueve un poco las entrañas para no quedarme estancada, volver a motivarme, y refrescar mi acercamiento a esta actividad (la crítica puede convertirse en una labor bastante tediosa; es muy fácil dejarse llevar por la inercia, especialmente cuando haces crítica por escrito de manera habitual, a un libro o dos por semana). Por eso disfruté tanto de la sesión en el Caixaforum del otro día, o de las jornadas anuales de formación de críticos que organiza la revista Faristol y por las que estoy infinitamente agradecida.

La charla del lunes fue sumamente interesante. La combinación de personalidades sentadas a la mesa prometía ser sino explosiva al menos sí polémica (y lo fue, claro); la verdad es que no paré de tomar notas de algunas de las “sentencias” que me parecieron dignas de ser titular de los suplementos culturales de la semana:

“No se pueden hacer críticas arriesgadas en 15 líneas de texto” (Vidal Folch)
“El periodismo cultural se limita a hacer de altavoz de la industria editorial” (Echevarría)
“Si no sales en Babelia no existes” (Romeo)
“Da igual lo que digas: la crítica es totalmente irrelevante” (Romeo)
“En España sólo se puede criticar el fútbol, la televisión y, un poco, la política” (Romeo)
“El que gana, sale; el segundo no” (Romeo, refiriéndose a la masiva presencia de best-sellers en los suplementos culturales).
“La búsqueda del lector es una farsa” (Echevarría, refiriéndose a la supuesta motivación de la prensa cultural de fomentar la lectura).

"¿Por qué es mejor leer que ver la tele? Hay mucho más talento en según qué series de televisión que en la mayoría de la literatura que se publica hoy en día" (Echevarría)
“Los que ejercen la crítica en Internet aspiran a hacerla en los medios escritos” (Romeo)
“Internet no está generando nada diferente a lo que ya existe en papel; nadie está dispuesto a arriesgar nada” (Romeo)
“No puede ser que al mismo crítico le gusten las novelas de Arturo Pérez-Reverte y de Enrique Vila-Matas” (Romeo)


Leyendo todas estas citas (no todas son textuales; si algún aludido quiere rectificar, adelante) puede uno hacerse a la idea de por donde fueron los tiros a lo largo de las casi dos horas (entre tertulia y preguntas del público) que duró el acto. Por lo general, el tono fue bastante pesimista (y Winston Manrique, que parecía quizá el más optimista del cuarteto, quedó eclipsado por la fuerza de Romeo y Echevarría), y la crítica como conjunto recibió un par de palos también del público en la ronda de preguntas. A la salida y comentando la jugada con mi pareja, que me acompañó al acto, nos preguntamos también si la crítica tiene futuro como mediadora entre lectores y libros en un mundo en el que las recomendaciones de las comunidades de lectores como aNobii (en las que puedes encontrar personas a las que les hayan gustado los mismos libros que a ti y ver qué otros libros han valorado positivamente para buscar nuevas lecturas, con la ventaja además de que ellos no se limitan a las estrictas novedades editoriales) y en el que, como dijeron también en la mesa, los suplementos culturales o son calcos de los catálogos de novedades o proponen unas reseñas tan breves que a duras penas puede uno hacerse a la idea de si el libro vale o no la pena o de su temática (si el crítico hace crítica de verdad, sabremos si el libro le pareció bueno o malo pero no nos enteraremos de su temática; si el crítico es más bien reseñista, nos enteraremos del argumento pero no de su opinión sobre el libro...). Llegamos a la conclusión de que probablemente no, y nosotros (que nos consideramos buenos lectores) somos un buen ejemplo de ello, pues pocas veces recurrimos a la crítica (ya sea en revistas, suplementos literarios o internet) para decidir sobre la lectura (o no) de un determinado libro.

Pero, a pesar de que podría uno haber salido de allá con un “lo dejo” por bandera, el efecto fue más bien el contrario: precisamente porque la situación está tan chunga, hacen falta personas que ejerzan la crítica con rigurosidad e independencia. Quizá los lectores no nos hagan ni puto caso, pero no por eso vamos a dejar de denunciar que se publique según qué basura ni de alabar los esfuerzos de autores, ilustradores y editores por arriesgarse y sacar al mercado productos que realmente valen la pena. Eso sí, que solo nos quedará el derecho a la pataleta como los últimos monos de una industria que sea probablemente la menos apreciada de nuestro país (la cultural), parece casi inevitable...

11 comentarios:

Daniela dijo...

Sfer te paso un enlace de un Blog de LIJ donde entrevistaron al creador de Kioskerman. Un beso!Daniela

Daniela dijo...

Me olvide del enlace, que x@¿!x!!

http://editadoenlij.blogspot.com/2010/10/franco-vaccarini-responde-las-15.html

Laura Uve dijo...

Que entrada tan interesante Sfera. Por un lado me alegro que tu conclusión sea seguir, con renovados ánimos, con la crítica literaria. No te he leído en los medios que señalas pero me gusta mucho lo que escribes en el blog.
Tampoco yo hago mucho caso de la crítica literaria de los grandes medios de comunicación, sé que es una crítica interesada (en general) y bastante banal.
Me gusta, en cambio, leer las opiniones de personas como yo, simplemente lectoras.
Muy instructiva esa mesa redonda. Y muy interesante tu crónica.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Coincido en que es una entrada muy interesante. Personalmente y en general no sigo la crítica literaria a la hora de elegir las lecturas. Sobre todo de medios como babelia que, en mi opinión siguen a unos intereses muy determinados. Sin embargo, si que hago caso de opiniones muy seleccionadas, me refiero a gente que me parecen serios y rigurosos y que, aparentemente, no están atados a determinados lobbies. Estoy convencido de que este es tu caso, aunque no he leído ninguna crítica tuya en las revistas, pero sí en tu blog, así que ánimos que si se hace con rigurosidad la crítica tiene un sentido.

juan

Dona invisible dijo...

Interesante blog e interesante entrada sobre esa mesa redonda. Aunque tampoco suelo hacer mucho caso de las críticas, entiendo tu motivación y creo que es acertada. Como estudiante de filología en su día (hace ya unos años), sé que la crítica en su día tuvo un papel muy importante (creación de cánones). Me quedo por aquí esperando más entradas y recomendaciones.
Saludos!

berta bocado dijo...

gràcies Sfer, pel resum de la conferència. Suposo que tothom que es dedica d'alguna manera a la recomanació de lectures (jo em considero més ressenyaire o recomanadora que no pas crítica) té sempre el dubte sobre la seva tasca. Jo intento ser curosa amb la feina però si hi penso més de cinc minuts, deixaria de fer-la. Intento doncs pensar que els lectors, igual com els amics, tenen també els seus crítics de referència, és a dir, algú que has descobert que té més o menys els teus gustos i criteris i de qui et pots rafiar...

sfer dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. Por una parte, demuestran que la crítica hoy en día - al menos la tradicional de los medios escritos - tiene bastante poco sentido, especialmente si lo que se propone es orientar a los lectores en sus lecturas (todos afirmais no hacer demasiado caso de la crítica). Pero sí que decís hacer caso de algunas opiniones determinadas... Bueno, esas opiniones también hacen, de un modo u otro, crítica: yo creo que desde el momento en que una persona valora positivamente unos libros y negativamente otros (o simplemente valora positivamente unos libros, no hablando de los que valora negativamente: el silencio hoy en día es el mejor castigo), ya está haciendo crítica... sea desde el lugar que sea: una revista, un blog o un café con los amigos. Lo cual, creo que debería dar que pensar a los editores de la prensa escrita sobre su labor... Creo que la mayoría de nosotros preferimos la recomendación de alguien que conocemos, cuyos gustos sabemos que son afines a los nuestros, o en quien confiamos, que no la recomendación de alguien anónimo (o desconocido para nosotros) y cuyos intereses no están nada claros...

Borgleone dijo...

Vaya, una casualidad o serendipia que dicen los científicos.

Ayer colgué en mi blog un post sobre la "siempre supusta crisis literaria del cuento", y ahora leo esto que pega tiros al mismo muerto.

Por no alterar el post, os pego la dirección de dicho post por si os interesa echar un vistazo

http://diegollergo.blogspot.com/2010/10/el-estado-del-cuento-comatoso-como.html

salud y letras

Jo Grass dijo...

Muy interesante la mesa redonda y todavía más la reflexión que haces de ella. Yo tampoco suelo hacer mucho caso de las críticas de la prensa escrita aunque las leo. También me guio más por la gente a quien conozco bien y me puede aportar algo su criterio.

Miguel Aguilera dijo...

¿Sabés quién da mejor crítica?, el lector. Lo demás, es solo un mero entretenimiento de quienes se "cuelgan" títulos y tan solo eso.

El ama de casa, el chofer de colectivo, el administrativo, el médico, el obrero de una fábrica, el estudiante, el comerciante, cualquiera que sea al entrar a una librería a comprar un libro toma el que desea o bien el libro que está de moda según publicidades. ¿Pensás que escuchan críticas? Tal vez, un puñado, unos pocos, pero los demás, la gran masa que queda fuera de ese otro puñado, compra por intuición, por impulso o por gusto propio.


Además, y esto lo digo desde el punto de vista de lector, jamás compraría un libro porque fulanito de tal (por más título bonito tenga dentro del mundo enquistado de las editoriales y literatura) opinó que es bueno o malo. Es como la crítica de cine. Te dicen que es mala y a vos te encantó desde el primer minuto sentado en la butaca. Todo es relativo a la persona, lo demás, a mi modo de ver, una pérdida de tiempo, saliva y pensamientos.

Alejandra Darriulat dijo...

Tu postura frente a la necesidad de una crítica literaria honesta, me da esperanzas y me revela que todavía hay gente que ama lo que hace también en en ese campo.

Aunque sólo me considero una escritora que recién empieza a dar sus primeros pasos, ya siento la falta, la carencia de un compromiso real de parte de la crítica y del gran mundo de las editoriales, en general. Pero, por suerte mi parte optimista sigue buscando, cree en las excepciones, y aquí te encontré!

Muchas gracias por este espacio, Alejandra