23 diciembre 2011

Hora de cierre

Chus escribe microcuentos y los comparte en Internet. Los podéis leer en su blog, en su twitter, o en las recopilaciones que ha hecho de los mismos en bubok (como esta o esta otra).
Desde hace un tiempo, cada lunes los que la seguimos ávidos de cápsulas cuentísticas nos encontrábamos con un reto: encontrar la palabra entre líneas.

... y la persona que más palabras encontró en esta primera ronda fui yo...
... y no me puedo creer la suerte que he tenido, porque... Chus me ha escrito un microcuento. Solo para mí.
... y es el más bonito del mundo.

¿Quieren leerlo? Se titula "Hora de cierre" y dice así:

Cuando el último niño sale de la biblioteca, ella empieza su ronda. Cierra la puerta con llave, coloca bien las sillas y devuelve los libros olvidados a las estanterías. Después regresa a su mesa. Del primer cajón saca su labor de punto: un jersey diminuto que está a punto de terminar. Enciende la radio, y un río de notas alegres inunda la sala al instante. “¡Vía libre!”, grita ella. Y sus palabras despiertan la magia: uno por uno, los protagonistas de los libros infantiles abandonan su refugio de papel y saltan a la realidad. Todos corren a sentarse a su alrededor, como cada noche, para que les cuente historias maravillosas del mundo real. Mientras los personajes se acomodan, ella examina la labor diminuta que está tejiendo y asiente, satisfecha. Pulgarcito estará realmente guapo con su nuevo jersey.

***
Este año de Navidad extraña (en un piso sin calefacción, sin muebles, lleno de polvo y de cajas) no se me ocurre un regalo mejor. Gracias Chus :-)

6 comentarios:

Palimp dijo...

¡Estupendo cuento! Ideal para contarlo...

mondorino dijo...

¡Oooh! ¡Gracias a ti! Ya sabes que ha sido un placer jugar contigo en el blog estas semanas. :-)

(Ahora soy yo la que sonríe delante de la pantalla del ordenador. Suerte que estoy en casa y nadie me ve...)

Anónimo dijo...

Precioso.

Felices Fiestas!

juan

mic dijo...

Me encantó. Es como te imaginamos.
Felíz Navidad.

María José Yeste dijo...

Perfecto. La ficción y la realidad tejen tu estpendo cuento.

Routeless dijo...

Llego tarde pero me encantó! Qué hermoso homenaje.