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20 febrero 2013

Un lugar donde encontrar

























[Tute]

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Als poetes, se'ls demana un punt (o dos) de tristor i melangia, un rebost farcit de metàfores, un màster en instants de mirada perduda, capacitat per emocionar(-se), facilitat de paraula i moltes hores de vol entre sentiment i pensament, i viceversa. I bons versos.

[an→←na]

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["Litany", by Billy Collins]


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Lupita quiso un día escribir poesía...


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[Emily Dickinson]


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Visualizing Poems, by Diana Lange.


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Felicidário del 15 de enero [ilustrado por Irmão Lúcia]

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... cuando la gente dice que la poesía es un lujo, o una opción, o para las clases medias cultas, o que no se debería leer en el colegio porque es irrelevante, o cualquiera de esas extrañas tonterías que se dicen sobre la poesía y el lugar que ocupa en nuestras vidas, sospecho que a la gente que las dice le ha ido bastante bien. Una vida dura necesita un lenguaje duro, y eso es la poesía. No es un lugar donde esconderse. Es un lugar donde encontrar.

Jeanette Winterson - ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?
[No sé cómo lo he hecho, pero blogger me ha perdido la cita; la he recuperado gracias a la reseña del libro en Boomeran(g).]

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Hay días que la poesía me persigue y yo, gustosamente, me dejo atrapar.
[Esta semana, solo una dosis de Librosfera, no se me vayan a empachar...]

27 julio 2012

Regresar

¡Qué bueno regresar a mis libros!
- término de los fatigados días -.
Casi compensa la abstinencia,
y el dolor se olvida con el placer.

Como aromas que confortan a los invitados
en el banquete, mientras esperan,
esta fragancia aligera el tiempo hasta que llego
a mi pequeña biblioteca.

Puede haber desolación afuera,
lejanos pasos de hombres que padecen,
pero la fiesta suprime la noche
y hay campanas, interiormente.

Doy las gracias a estos Parientes del Estante.
Sus caras apergaminadas
nos enamoran mientras esperamos,
y nos satisfacen al alcanzarlas.

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Me voy de vacaciones con Murakami, con Baricco, con Ammaniti, con Landero, con Pérez Andújar, con Grassa Toro... y con este poema de Emily Dickinson muy muy presente. No me esperen levantados...