17 junio 2014

arte anacrónico

Los editores de la Isla no quieren publicar los cuentos del profe porque creen que no hay público para esa clase de ficciones, dicen que para eso está el cine y las series de televisión, el periodismo de crónica roja y que la literatura no la lee nadie, no tiene público, es invisible, arte anacrónico. "¿Dime quién lee cuentos de terror? Si no es sociología o análisis político, o autoayuda, o algo que explique la irrupción y decadencia y nuevamente irrupción de los movimientos sociales y de la liberación de la economía o libros que narren la vida y obra de los aparapitas, no vendes un carajo", dicen los editores, cada vez que el profesor de literatura quiere hacer públicos sus cuentos. Es un escritor sin público, apenas un profesor de literatura que deambula.

El profesor de literatura, de Christian Vera. 

13 junio 2014

Luci Pigmento

Como las recomendaciones del lunes y del miércoles, la de hoy tampoco es una recomendación cualquiera. A Luci Pigmento tengo el placer de conocerla en persona, aunque voy a mantener el secreto de su identidad.

¿Que quién es Luci? Luci es una de las personas que alimenta Waxabi, un blog colectivo bastante poco ortodoxo de cocina. Yo no soy muy cocinitas, pero es que las recetas que propone Luci son bastante peculiares. Pero... ¿por qué no dejar que se presente ella misma?

Luci se alimenta de cosas hermosas. Busca en calles, mercados y balcones, en los libros y en las pantallas, en los demás y en su interior para encontrar los ingredientes que necesita para componer su dietario fantástico, ese que alimenta el espíritu, estimula el cerebro y salpimenta el corazón. 
Sus recetas son por ejemplo una crema de colores, un revuelto de palabras, unas rimas en su tinta, unos vegetales animados o unos dibujos en su punto, que además de ayudarle a mantener la línea, le aportan las proteínas, los nutrientes y las sales minerales que el organismo necesita para saciar su curiosidad y alegrarle los días. 
Para conocer los secretos de otras cocinas del mundo, Luci se mudó de su Rioja natal a Barcelona, esa ciudad de cruces y luces. Cambió el marrón de la huerta y el verde alcachofa por las gamas y las gambas mediterráneas y desde estas nuevas coordenadas esta aprendiendo a elaborar la salsa de la vida.

De momento, Luci en su sección de Waxabi, que lleva por título "Recetas con mensaje", tan solo ha publicado cuatro entradas, pero cada una de ellas es una auténtica delicatessen (escojan ustedes la comparación, el bombón más jugoso de todo el surtido, un helado refrescante cuando más apreta el calor, o la guinda del pastel).

Para que no se las pierdan, les dejo estas cuatro primeras entradas, por orden cronológico, enlazadas a continuación:
¡Buenos días! ¡Dulces sueños!
(donde Luci entabla amistad con la madalena del corto de animación "Sweet dreams").
Ensalada de vecinos y palabras.
(en el que la inspiración es "Sopa de sueño y otras recetas de cococina").
La cocina imperfecta.
(que reúne a un buen puñado de autores alrededor de una mesa, gracias a un libro, una ilustradora y un chef).
- Tras la pista de la dieta cromática.
(en la que Luci sigue a Sophie Calle por las calles de Barcelona. Con aparición estelar de Paul Auster!).

Desde que descubrí a Luci, cada nueva entrada suya en Waxabi es un verdadero acontecimiento que espero con emoción, pues estoy segura de que o descubriré algo que alimente mi necesidad de arte, o si ya lo conocía, disfrutaré reconociendo en las palabras de Luci la multitud de alusiones y referencias que hacen de sus textos auténticas joyas (y no exagero).

¡Larga vida a Luci Pigmento y a sus recetas con mensaje!

11 junio 2014

Parelles de fet

Como les explicaba el lunes, hoy volvemos a hablar del grupo de trabajo de bibliotecas y cómic, que reúne a un buen puñado de bibliotecarios, sobre todo de Barcelona (pero no exclusivamente), y que desarrollan su actividad dentro del Col·legi Oficial de Bibliotecaris Documentalistes de Catalunya.

Hace unos años, surgió la idea de realizar unas recomendaciones de cómic "emparejadas". Suele hablarse de libros y su adaptación al cómic (como La ciudad de cristal de Paul Auster adaptada al cómic por Paul Karasik y David Mazzucchelli, o la Nocilla de Fernández Mallo llevada al cómic por Pere Joan), o de cómics y su adaptación al cine (son tantas ya que he perdido la cuenta, pero podríamos mencionar por ejemplo El azul es un color cálido, de Julie Maroh, que ha acabado ganando la Palma de Oro en el Festival de Cannes convertida en La vida de Adèle). Pero nosotros (en su día aporté mi granito de arena al proyecto) queríamos ir un poco más allá y proponer lecturas que se "sugirieran" mutuamente: libros y cómics que tuvieran una misma temática o un mismo entorno, por ejemplo; música y cómics que bebieran de las mismas influencias; o películas y cómics con una estética o una ambientación afines. Y así fue como nació el proyecto "Parelles de fet".

En la web del proyecto, que tiene forma de blog y que después de su nacimiento hace dos años se ha actualizado recientemente con nuevas parejas, tríos, y hasta algú cuarteto! encontrarán sugerencias para leer, mirar y escuchar. Algunas son obvias, como Polina y Cisne negro (cómic y peli que hablan del mundo del ballet), o Los Muertos vivientes y 28 días después (porque que sean zombies o infectados en el fondo da igual), pero otras no lo son tanto, y quizás encuentren un libro que les gustó y se vayan a buscar el cómic a la búsqueda de un reencuentro familiar, o vean allí la referencia a un cómic que les traiga buenos recuerdos y se pongan la banda sonora que algún bibliotecario o bibliotecaria ha pensado que era su media naranja.

No sé por qué no les hablé en su día de estas parejas de hecho, pero esta semana de tres recomendaciones (y con la de hoy ya van dos. ¿Se perdieron la del lunes?) me ha parecido oportuno compartirla con ustedes. Espero que las encuentren lo suficientemente sugerentes y atractivas como para darles una oportunidad...

09 junio 2014

Anacos con biblioteca

























Anxo, lector de Librosfera desde hace tiempo, me envió un correo para contarme que se atrevía a abrir un blog (al principio no me lo parecía, pero hoy lo considero casi una hazaña!) de una temática que él creía que podía interesarme... y vaya si lo acertó!

Anacos con biblioteca se trata de un blog colaborativo y plurilingüe en el que todo aquel que quiera puede aportar su granito de arena. Un poco como aquel Coleccionando Principios nuestro, se acuerdan? 

En este caso, lo que Anxo quiere coleccionar, con la ayuda de todos ustedes, son fragmentos de libros en los que aparezca una biblioteca. Así lo explica en el blog:

En este blog se buscan y se muestran párrafos de obras literarias (novela, poesía, teatro, relato corto...) en las que aparece la palabra BIBLIOTECA. Para que el blog funcione se hace necesaria la colaboración de l@s lector@s. Si eres lector@ y quieres colaborar, cuando encuentres la palabra biblioteca en alguna novela, poema, o texto teatral que estés leyendo manda un email a la dirección anacosconbiblioteca(arroba)gmail(punto)com con el texto que incluya la palabra e indica el título del libro, el autor, la editorial, la página y tu nombre o pseudónimo.

Una servidora ya ha hecho su primera aportación, y no duda que habrán más. Por deformación profesional, la aparición de la palabra "biblioteca" en alguna de mis lecturas salta ante mis ojos como si estuviera escrita en negrita, cursiva y rojo.

Le sugerí a Anxo que echara un vistazo a la página de Facebook del grupo de trabajo de cómic del COBDC, donde recogen páginas de cómics en las que aparecen bibliotecas. Y precisamente de este grupo de trabajo y de cómics hablaremos el miércoles, en la siguiente recomendación de la semana...

08 junio 2014

07 junio 2014

04 junio 2014

Tres deseos (the patrons edition)

Hace aproximadamente un mes, un puñado de bibliotecari@s (sí, había de todo, hombres y mujeres), me enviaron tres deseos: aquello que les gustaría que todos (y todas) los usuarios (y usuarias) de la biblioteca, supieran o hicieran al entrar en una. Si se lo perdieron y les interesa, pasen por aquí.

Pues bien: una amiga (aunque no nos veamos mucho), me dijo: eh... nosotras también queremos hacer una lista de tres deseos! Aquello que a nosotras nos gustaría que hicieran todas las bibliotecarias. Y tenía más razón que una santa.

Así que tiré de nuevo de mi lista de contactos, y pregunté a unas cuantas personas ajenas al gremio bibliotecario pero usuarias de bibliotecas, que me contestaran a una pregunta similar, pero desde el punto de vista de la persona que utiliza la biblioteca.

¿Qué tres cosas os gustaría que l@s bibliotecari@s hiciéramos, o qué tres cosas podríamos hacer l@s bibliotecari@s para que las bibliotecas fueran mejores?

Y aquí están las respuestas. No contestó todo el mundo, algunas personas dijeron que no se les ocurría nada, una amiga me dijo que le gustaría que nos levantáramos más de la silla para acompañar a las personas a buscar los libros a las estanterías, pero me lo dijo de viva voz y después no me lo envió por escrito, pero l@s que sí contestaron a mi correo están tod@s aquí abajo.

Bibliotecari@s del mundo... ¡tomen buena nota!

***

1. Lo reconozco: no soy usuaria habitual de las bibliotecas. Cuando lo hago, suelo ir directamente a buscar el libro que me interesa o asistir a la actividad de turno sin relacionarme con el personal. Pero hace tiempo que tengo contacto con bibliotecarios por otras vías y he podido descubrir que son grandes pozos de sabiduría, con una pasión por los libros contagiosa. Muchos usuarios no somos conscientes del conocimiento especializado que nos pueden aportar los bibliotecarios; nos equivocamos al verlos como una especie de servicio de atención al cliente al que recurrir en última instancia. No sé de quién es la culpa de esta falta de conexión; probablemente nuestra por no interesarnos más o por no atrevernos a romper el hielo… ¿Quizás estaría bien que ellos dieran el primer paso, ya que nosotros no lo hacemos, y se acercaran más sobre el terreno para invitarnos a contar con ellos?

2. Entiendo que mucha gente acude a las bibliotecas a estudiar y que hay que respetar las normas de convivencia, pero a algunas personas les puede coartar el silencio de las bibliotecas... Sin molestar a quienes buscan ese silencio, ¿se podrían habilitar espacios en los que los usuarios pudieran relacionarse con más libertad (entre ellos y con los bibliotecarios) e intercambiar opiniones y conocimientos? Donde poder hacerlo de manera espontánea, fuera de las actividades programadas para ello. Una biblioteca puede ser un buen lugar para hacer networking o compartir intereses (intelectualmente hablando, por supuesto). Ya puestos, quizás los bibliotecarios, que conocen a sus usuarios, pudieran actuar como mediadores si saben de un usuario capaz de ayudar o compartir opiniones con otro…

3. No sé hasta qué punto serviría como sugerencia: esta semana saltó la noticia de que Coldplay había escondido la letra de una canción en una biblioteca de Barcelona como parte de un concurso. Creo que la biblioteca no participó directamente en la campaña, pero quizás sería interesante buscar sinergias con entidades o grupos de interés para los usuarios y convertir las bibliotecas en “terreno de juego” para acciones concreta. O bien organizar esta especie de juegos directamente desde la biblioteca... Podría ser una manera de invitar a los usuarios a descubrir las bibliotecas desde otro punto de vista.

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- no os quejéis de los recortes, si no hay novedades, por ejemplo, haced ver a la gente que hay maravillosos libros que también en su día fueron novedades.

- no parezcáis funcionarios de hacienda, registro, o padrón. Las bibliotecas molan más y eso empieza por vosotros.

- que pongan maquinas de auto préstamo y dedicad vuestro tiempo a enseñar libros, a hacer talleres, sugerir actividades.

- separar claramente la zona de estudio de la zona de lectura de ocio, ambas juntas se contaminan.

***

Déjame que te transcriba un trocito del libro que tengo entre manos La vida de las mujeres, de Alice Munro, en el que se habla de la biblioteca de Jubilee, un pequeño pueblo perdido en la Canadá de hace más o menos medio siglo:

"Al otro lado se leía SALA DE LE TURA PÚBL C". Las letras que faltaban nunca habían sido sustituidas. Todo el mundo había aprendido a leer las palabras sin ellas....En la biblioteca casi nunca había nadie aparte de la bibliotecaria, Bella Phippen, sorda como una tapia y coja como consecuencia de la polio. El concejo municipal le había ofrecido el cargo de bibliotecaria porque nunca había conseguido un empleo como era debido.....Su hobby era confeccionar alfileteros...Regalaba uno a cada chica que se casaba en Jubilee.
Una vez le pregunté donde podía encontrar algo, y rodeó el escritorio arrastrándose, cojeó pesadamente a lo largo de los estantes y regresó con un libro. Me lo dio, diciendo con la voz fuerte y solitaria del sordo: - Ahi tienes un libro precioso. ...La biblioteca estaba llena de libros como ese. Eran libros viejos, de color azul, verde o marrón apagado..."

Para la niña que narra esta historia, la biblioteca es un lugar cómplice donde su mundo se ensancha secretamente...Y eso me hace acordarme de la La niña del faro, recuerdas? (cayó en mis manos desde las tuyas!) quien también había encontrado en los libros un refugio, aunque la biblioteca en ese caso fuera un lugar hostil para ella...Lo que quiero decir es que la biblioteca es un lugar influyente que "salva" vidas, o si eso es mucho decir, que las inspira y dibuja de una manera más rica y luminosa...

La bibliotecaria para mí es el puente, es la embajadora de todo ese legado literario, es quien facilita y te ayuda amablemente en la búsqueda de un libro que llevarte al estómago. Idealmente, es también quien comparte su entusiasmo por los libros, alguien con quien puedes compartir y hablar y recibir consejo...Alguien que mira a las personas como si tuvieran un libro por pareja, y desde su intuición, procura el idilio perfecto! La bibliotecaria es una persona que ama los libros, los acompaña y los cuida...y cuando la bibliotecaria en cuestión es de esta guisa, eso se respira al entrar en su territorio...

Las bibliotecas son lugares estupendos, un regalo que las personas tenemos al alcance. Y de verdad hacen un trabajo ingente por redimensionarse, con todas su estrategias y programación de actividades. Para que fueran espacios todavía mejores, las bibliotecas podrían encontrar vías para dinamizar a sus lectores, espacios de intercambio donde poder compartir la pasión lectora, amen de los clubs de lectura, etc. Lo que ocurre entre un libro y su lector es algo íntimo y secreto, un encuentro invisible al mundo pero que a veces puede ser felizmente compartido. Pero a su vez, las bibliotecas son lugares llenos de palabras pero donde se promueve el silencio. ¿Cómo favorecer ese intercambio entonces? O para ser mas justa, porque eso ya se viene haciendo ¿cómo activarlo de una manera nueva, más actualizada y flexible?

Conozco una bibliotecaria, de la que soy muy muy fan, que consigue trascender las paredes del edificio, la fronteras del tiempo y del espacio, promoviendo iniciativas en las que convergen lectores de todo el mundo. Pienso en esa propuesta via librosfera (que esconde una bibliotecaria detrás), en la que pedía a amigos y visitantes que enviaran una postal con un fragmento de algún texto señalado. O cuando promovió la poesía en ese loco ejercicio de intercambio anónimo...¡qué divertido! Ella es una experta en el uso de la vía virtual, que tiene todo el potencial para sentar a todos los lectores, conocidos o no, cercanos o remotos, en la misma butaca, y dar voz a todos esos mensajes silenciados...Vía twiter, (aunque no lo uso, la idea me encanta!), sé que ella traslada las frases que pesca al vuelo entre salas y estanterías, porque desde su posición, los bibliotecarios son testigos de las vidas anónimas y pueden dar cuenta de que las bibliotecas son lugares habitados donde la vida ocurre.

Valoro mucho estas acciones en que siento que detrás de la bibliotecaria, hay una persona, y detrás de cada libro, alguien que piensa y siente y viaja con él... Bibliotecarias activas y usuarios también!

Las bibliotecas, como a las salas de exposiciones, me parecen lugares con todo el potencial y a la vez con el peso de un espacio normativo y una tradición en sus usos que reduce sus posibilidades, como si fueran espacios que preservan y por ello dotaran a sus contenidos de cierto olor a formol. Me gustaría que las bibliotecas, dentro del corsé en el que se inscriben, pudieran ser espacios abiertos a otros usos, como este: http://www.ciudadesparalelas.com/bibliotecaesp.html, que pude disfrutar en la Biblioteca Nacional de Catalunya por iniciativa del Mercat de les Flors ¿Por qué no imaginar una danza dentro de la biblioteca? Quizás la colaboración con artistas pudiera ayudar a introducir la sorpresa y nuevas formas de habitar esos espacios. Amen de arquitectos imagintivos que diseñen ambientes más acogedores y sorprendentes, en consonancia con todo el mundo de posibilidades que acogerán en su interior.

No sé si respondo a tu pregunta con este flujo de pensamientos desordenados...soy una lectora/usuaria muy poco disciplianda, de esas esporádicas y que entregan los libros con retraso. Pero si tuviera que escoger entre los espacios de uso público que más valoro de una ciudad, entre ellos estarían los parques y las bibliotecas, que se me antojan, ahora que lo pienso, bien cercanos...ambos regalan la sombra y la tranquilidad para que los seres se expandan y disfruten...Las bibliotecarias, como los jardineros, son quienes ponen todo su cuidado para que los demás nos sintamos a gusto y disfrutemos de la experiencia. Como en cualquier profesión, lo que valoro de ellas es su atención y su pasión por lo que hacen, algo que se convierte en una suerte de contagio, en un virus que felizmente nos alcanza. Cabe esperar por nuestra parte, como usuarios, que también promovamos la curiosidad, el respeto, la alegría y el agradecimiento. Así que muchas gracias a tod@s!

***

Pero ¿Se puede hacer algo para que las bibliotecas sean mejores? No lo creo.
El personal cada día es más amable, hay un excelente catálogo online y se hacen actividades 'extra'. Están muy, muy cerca, de ser el paraíso.

***

Que la vieja que da miedo no me mire con odio.
Que la vieja que da miedo cuelgue el teléfono.
Que la vieja que da miedo me atienda en vez de dejar que crezca la cola.

***

Vaya por delante mis respetos a l@s bibliotecari@s que, como los enólogos, los dibujantes de cómic o los dependientes de sex-shop trabajan cada día con temas que a mi me infunden mucho respeto y que por ello cuentan con mi admiración apriorística. Aún más si consideramos que los bibliotecarios, como los profesores, forman parte del más injusto lumpen del funcionariado ya que son de los pocos que en lugar de producir desazón entre los contribuyentes, contribuyen a aumentar su acervo cultural. Vamos, que si algún funcionario ha de esforzarse en mejorar, son los funcionarios de la Agencia Tributaria, los del catastro o los del tesoro, que esos sí que necesitan lucimiento.
A lo que íbamos, que ya he perdido el hilo.
1) L@s bibliotecari@s han de hacer lo mejor posible su trabajo: catalogar, ordenar, adquirir (adquirir!), informar, promocionar... no es tarea fácil; casi vale por dos puntos
2) L@s bibliotecari@s han de dedicar sus esfuerzos a conseguir que los usuarios más jóvenes descubran el valor de los libros. Los mayores ya van porque les interesa, no problemo. Los más jóvenes... con internet tan al alcance de la mano ¿qué necesidad tienen de buscar información fiable en un artefacto hecho de árboles muertos? Conseguir que descubran ese valor, también son dos puntos.
3) L@s bibliotecari@s han de defender su valor como difusores de cultura y hacer partícipes a los usuarios de los centros de ese sentimiento. Ver una peli gratis en internet es un pecado; cogerla de la biblioteca es una hazaña cultural. Esa difusión cultural post-centro educativo es un bien de la sociedad que hay que potenciar.
Dejaremos para cuando Eppaña vaya bien lo de mesitas de centro con whisky de malta, las apps que recojan el historial bibliotecario del usuario o los algoritmos tipo Amazon para sugerir nuevas consultas; cuidando el presente y sobre todo el futuro, las bibliotecas tienen mucho trabajo por delante aun.

***

Tenernos un cafelito preparado para cuando lleguemos no estaría mal. XD
Vaaale, en serio: ¿masajes? XD
1. No, vaaale: que cuando devolviéramos un libro nos preguntarais si nos ha gustado y, si es así, nos recomendarais uno similar, en plan if you liked this, you'll like... Y, en caso de respuesta negativa, nos avisarais de cuál NO pedir prestado.
2. Sé que cada uno os especializáis en cosas, pero no sabemos quién es quién ni qué hace. ¿Por qué no lleváis camisetas con frases como "Yo soy el que sabe de cómic", "Yo soy el de la informática", "Yo controlo todo sobre LIJ", "Pídeme las pelis a mí", etcétera?
3. Que hubiera una especie de programa que estudiara qué toman prestado los usuarios y los juntara con usuarios similares en una base de datos que tú, si quisieras, pudieras consultar para juntarte con congéneres afines a ti. Y, pensando ya en grandes dimensiones, que hubiera conectado a eso pantallas en las biblios parecidas a las de los aeropuertos con el número de carné(T) de cada uno y al lado frases como: "Acaba de llevarse XXX" o "Acaba de devolver XXX". Tal que así:

"El usuario n. 2211537677 acaba de llevarse El perro que corría tras una estrella."

Y así tú lo ves y puedes ir creando tu grupo de afinidades. Si quieres. Se trataría de una base de datos a la que uno se apuntara voluntariamente, claro. Una especie de red social bibliotecaria. Todo más elaborado de lo que digo. Pero se entiende la idea, ¿verdad? ¡Espero!

Te mando dos extras, por si te faltan:

4. Que las salas infantiles no se tomaran por ludotecas. Sé que esto no es culpa de los bibliotecarios, sino más bien de los padres. Y entiendo el problema de tener hijos y no saber adónde llevarlos, sobre todo en invierno, porque todo lo extraescolar cuesta dinero y la ciudad no está bien equipada para los críos, pero, lo siento, hay que educarlos y hacerles saber que la biblioteca es un lugar de silencio, para leer y consultar libros y cosas así de raras, y que donde empieza tu ruido, acaba mi concentración (y comienza el shhhhhhhh de sifón de los bibliotecarios). Porque una cosa es que charlen un poco por lo bajini y porque se les escapa, o se rían de vez en cuando, y otra es el desmadre que hay por las tardes de niños saltando y correteando y gritando y padres que los aparcan y se hacen los longuis. Ya sé que son niños, pero eso no es respuesta. Deben saber cómo comportarse en ciertos sitios. Bueno, en todos los sitios. Sé que esto no gusta, sobre todo a los padres, y lo siento, pero los chavales deben aprender a compartir los espacios públicos y a saber cómo comportarse en ellos con respeto por los demás. Y no hay que poner el grito en el cielo por eso, que parece que al decirlo te conviertas en Herodes. No estoy pidiendo silencio en una disco de salsa ni que no se chapotee en el agua en la playa, solo un poquito de por favor en la biblioteca. Ho sento, però #algúhohaviadedir.

5. Lo siento, pero #algúhohaviadedir també: que la biblioteca de Sagrada Familia no haga tanta peste. En ese mercado hay gato muerto encerrado. Es que ni los mercados huelen tan mal. Yo creo que hay un grave problema de ventilación. XD

***

[Gracias Joan, Ángel, Teresa, Chus, Juan Pablo, Carmen y Juan]

28 mayo 2014

Metro L3 Poble Sec






(Más lectores atrapados in fraganti, aquí)

23 mayo 2014

Kaan Türker






























Las fotos librosféricas de Kaan Türker (también en Deviantart e Instagram).

[Gracias Ángel...]

19 mayo 2014

Changes

Todo cambia. Cambia el Salón del Cómic y cambio yo. Pero sigue siendo una cita de las que me daría mucha pena tener que prescindir. Así que, si puedo, intento acercarme, aunque solo sea un día... y un día es poco, para asimilar todo lo que hay que ver! Pero un día - incluso 3/4 de día por culpa de este maldito pie y lo que me remuerde la conciencia no estar haciendo tanto reposo como debería - da para...

... entrar directa al stand de Dibbuks donde ya sabía que estaría Juan Berrio firmando, y comprarle su Cuaderno de frases encontradas y pedirle que me lo dedique. Una manera de darle las gracias por compartir esos retazos de otras vidas desde hace ya seis años! Que me explique que graba las frases en el móvil y que, con mayor o menor fidelidad según lo que recuerda, los personajes de las viñetas son siempre reales.

... grabar un buen puñado de vídeos de autores dibujando, para el canal de Youtube de la biblioteca. Francisco Ibáñez (a 30 segundos la dedicatoria!), Juanjo Sáez, Luis Royo, Sebas Martín o David Rubín. Esta vez, pocos internacionales... he estado esperando a Manuele Fior, pero tardaba mucho y había mucho salón todavía por ver.

... echar un vistazo a las exposiciones, y pensar una vez más: ¡qué lástima todo este esfuerzo para que después solo puedan disfrutarse durante cuatro días! Impresionada ante los originales de Popeye y Terry y los Piratas; los bocetos de Miguelanxo Prado para Ardalén; el cuaderno de Miguel Gallardo y algunas páginas de Los Juncos de Sandra Uve (a quien he visto después en otra mesa redonda, recordando cómo fue plasmar una temporada de su vida en ese cómic). Felicidades a Toni Guiral y a todo el equipo, especialmente por la exposición "Cómics en guerra". Esperemos que pronto tengamos un museo del cómic que pueda acoger muestras como esta por un periodo más largo de tiempo...

... entretenerme más de lo esperado en una modesta exposición titulada "Mar de fons" sobre el cómic de las Islas Baleares. Me han encantado los textos de los autores, algunos con reflexiones sobre el medio (aquí pueden leer las de Gabi Beltrán y Pere Joan), y otros con explicaciones sobre las viñetas que se mostraban. Era como hacer una visita guiada a sus obras, con ellos presentes.

... quedarme con las ganas de comprarme muchos más tebeos! Lo nuevo de Fior, lo de Audrey Spiry, las tiras de Calpurnio, lo nuevo de Davide Osenda (que va de sueños), un cómic de Prudhomme sobre el museo del Louvre, el precioso Pornográfica de Casanova (que me compraría por duplicado para tener las dos cubiertas!), la mitad - o más - de la selección de cómics de Arkham en su stand, y ya que estoy, la versión del libro de Twain ilustrada por Atak que he hojeado hoy por primera vez en el stand de Libros del Zorro Rojo.

Y no ha podido ser todo. Pero está bien... está bien así.
Eso quiere decir que el año que viene haré todo lo que pueda para intentar volver!

Gabi & Pere: optimistas (pero sin babear)

Los cómics se leen. Y se leen de dos formas: como narración visual, con imágenes, y como cualquier otra disciplina que use la escritura como medio de expresión, sea aquella la poesía, la novela, el relato corto, el aforismo, o el ensayo. Salvo en las instrumentales, hasta la música, las canciones, se escriben: son poesía más música. Pero los cómics, sobre todo, se leen. Lo primero que hace uno al ver una viñeta es leer lo que está escrito en el texto de apoyo o en los globos de diálogo. Una décima de segundo después observa la imagen que lo acompaña. Esa imagen debe aportar algo al texto. No ha de ser redundante. Primero lees, y luego ves. En el cine también se escribe. Sobre todo se escribe. El texto no se lee: se interpreta junto a la acción que muestran las imágenes. Pero todo está escrito. Incluso lo que no se dice: el subtexto.

[...]

El cómic es un medio extraordinario para contar historias. Y esas historias se han de escribir. Y se han de escribir bien. Y creo que esta es la razón por la cual me he alejado del cómic en los últimos años. Porque, salvo excepciones, no leo buenos textos en los cómics. Aunque puede que sea yo el que esté equivocado. En ese caso, me alegraría por el medio.

Gabi Beltrán.

En los últimos años el panorama se ha consolidado en una situación extraña: en medio de la hecatombe general de la cultura y la economía, la creatividad de los historietistas y su reconocimiento siguen creciendo. Muchos andamos por el mundo como en los chistes de esos tipos que lo habían perdido todo en el casino y salían a la calle desnudos protegiendo su pudor enfundados en una barrica de vino agujereada por el fondo. Sin blanca. Pero los nuevos formatos y una visión más abierta del medio han multiplicado la oferta, y gente que ya se había desenganchado del carro de los tebeos va y me comenta libros que yo ni siquiera he leído. Pero ellos los han visto referenciados en medios de comunicación y les interesan. Nadie puede negar que eso es bueno.

Al mismo tiempo, sin el sostén de ingresos periódicos de las revistas, realizar un álbum en casi como construir una mini catedral tú solito con martillo de tamaño casero y compaginándolo con otros curros para la subsistencia diaria. Esto hace que tengamos presencia en diferentes ámbitos. Nos dividimos a nosotros mismos y llegamos a más sitios sin dejar de ser económicamente unos principiantes que buscan su espacio. Pero existe también una multiplicación de puntos de vista y multiplicación de nuestros disparos hacia muchos frentes diferentes. Aparte de la situación de furgón de cola del mundo de la cultura en la economía, debe ser que el mundo actual marca esas características: dispersión, voluntarismo perpetuo, resistencia, persistencia y adaptación a los lenguajes del momento.

Claro que añoro el formato de revista (lo intentamos repetidamente con Nosotros Somos Los Muertos, contra viento y marea) pero no dejo de ver que los supuestos por los que nos movíamos en los 80 de alguna forma se han materializado. El autor es el jefe, aunque sea de una tribu diminuta: su propia obra. Hay más complejidad de temas y de formas de abordarlos. Tiene cabida tanto el delirio artístico y las actitudes de humor extremo o minimalista conceptual, como las muy documentadas reconstrucciones de temas serios (sociales, médicos, biográficos). De eso debemos felicitarnos. Si acaso yo apuntaría como efecto negativo sobrevalorar algunas obras que pecan de falta de recursos, tanto gráficos como temáticos, y en las que se valoran como características positivas lo que son carencias evidentes.

Pere Joan

13 mayo 2014

The Roommates






































































Fotos de Joe Wehner para la serie The Roommates.
(sí, en el enlace hay más, con libros y sin ellos...)

Los tuits #readingissexy de @JotDownSpain se nos han quedado pequeños.
Queremos desnudos.
Queremos clubs de lectura topless en todas las ciudades.
Queremos sol y verano y libros.
Y lo queremos YA.

07 mayo 2014

¿Tienen planes para este sábado?





¡Yo sí!

[Y para los que ande un poco despistados, librosfera vive en el 3º 1ª...]