




"The Dark Pool (1995) es una instalación cuya escenografía aparentemente caótica de objetos varios - alfombras, mesas y aparatos técnicos -, iluminada tan solo por unas bombillas que cuelgan del techo, permite que el espectador ponga en marcha con su movimiento unos sensores que activan tanto sonidos, como fragmentos de diálogos y voces. La obra, en apariencia incongruente, deja entrever una elaborada metanarración que interroga la noción de experiencia y la sitúa entre la evocación de acontecimientos pasados, confusiones y asociaciones de la consciencia, de forma muy parecida a como Jorge Luis Borges evoca y crea lugares mitológicos y entornos para viajar en el tiempo."
The Dark Pool es una de las siete instalaciones de las que consta la exposición The Killing Machine, de Janet Cardiff + George Bures Miller, que puede verse en el MACBA hasta el 1 de mayo.