Mostrando entradas con la etiqueta Banana Yoshimoto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Banana Yoshimoto. Mostrar todas las entradas

02 agosto 2006

N.P. - Colateralidades

Hay libros que acaban gustándote o desagradándote no por la historia que cuentan, en sí misma, sino por... colateralidades, a falta de una palabra mejor. Por declaraciones del autor al respecto, por lo que te cuenta una persona u otra, por la edición que se ha hecho de la obra (la portada, el papel)... incluso ver a una determinada persona leyéndola en el transporte público puede afectar la imagen que tenemos de un libro, tanto antes como después de haberlo leído y a pesar de tener una opinión sobre la novela en sí. Son cosas distintas.

N.P., de Banana Yoshimoto, de la que no había oído hablar y de sobre la que no había leído nada, cierra con una nota final de la autora que va a hacer que le guarde un cariño especial a este libro, y, al mismo tiempo, desvela una información que me hace maldecir a regañadientes a Tusquets. Os la reproduzco a continuación:

===

El director Jodorowski declaró a propósito de su obra El Topo: "If you're great El Topo is a great picture; if you're limited El Topo is a limited picture". Esas palabras me gustaron mucho y decidí crear el personaje de Sui de modo que encarnara esta idea. Un microcosmos en el que, según el lector, pueda transformarse en una mujer de ínfima categoría o en un bodhisattva. Pero, después de todo, no he tenido la fuerza necesaria para describir esta idea como imaginaba. Me siento avergonzada por ello. De todas formas, me siento aliviada al haber podido retomar unos aspectos de los cuales quedé insatisfecha cuando escribí Triste presagio. Además en esta novela he logrado incluir, en el límite de lo posible, temas que ya habían aparecido en mis anteriores obras (lesbianismo, amor entre congéneres, telepatía y empatía, lo oculto, la religión, etc.) en el espacio extraño y limitado de un barrio y en el ámbito de unos pocos personajes.

Volviendo la vista hacia atrás, el año y medio que me ha llevado escribir esta obra ha sido para mí, bajo muchos conceptos, un periodo lleno de dificultades, pero también apasionante y feliz. Siempre, siempre tengo la impresión de estar equivocándome, pero también siento que los primeros pasos se dan, siempre, partiendo de esta sensación.

Todos, incluyéndolos a ustedes y a mí, tenemos a nuestro alrededor a muchas "personas con problemas". Personas que caminan llevando siempre consigo algo con lo que es difícil vivir, sea el talento o una minusvalía.

Todas las diferentes personas que hay en este mundo tienen derecho a vivir como crean y donde quieran, sin sentirse amedrentadas por nadie. Sin embargo, esto parece ser una cosa fácil de olvidar por todos, empezando por mí, y por lo tanto he decidido escribir esta obra con el firme propósito de defender esta idea.

Agradezco de todo corazón a Chiaki Nakanishi y a Ryooichi Takayanagi de Kadokawa Shoten que hayan esperado con confianza y respeto a que esta novela estuviera terminada. A Masayasu Ishihara, que me haya alentado de una manera desinteresada y constante. Y al traductor Mizuho Ozawa, su generosa colaboración.

Muchísimas gracias a la artista número uno de Japón, Masumi Hara, que ha pasado muchas noches en vela esbozando una vez tras otra el diseño de esta magnífica cubierta [la de la edición japonesa] y también al diseñador Masahiro Yamaguchi.

Y a todas las personas con quienes me he relacionado durante este año y medio, a las personas que me han enviado cartas de aliento y, sobre todo, a todos ustedes que me han honrado leyendo este libro,

muchísimas gracias,

Banana Yoshimoto
En una tarde despejada de noviembre, resfriada. Comiendo un kaki.

===


Qué subidón de cariño por esta mujer, al leer esta nota al final de la novela. Qué ganas de decirle ánimo, adelante, tú puedes, no abandones. Qué sencillez, qué humildad, qué entrega. Con tanto ego subido por las nubes suelto entre el mundillo de los escritores, ¡qué oasis!

Y, por otro lado, ¡qué ganas de coger a los de Tusquets por el pescuezo y obligarles a reeditar la novela con la portada original, que Masumi pasó tantas noches elaborando! ¡Y encima tienen la desfachatez de poner entre corchetes la aclaración de que la portada a la que se refiere la autora no es la que podemos ver en la de este tomo!

PS: La ilustración es de Masumi Hara. Dudo que sea la portada de la edición japonesa de N.P. (no he conseguido encontrarla), pero de algún modo tenía que remediarlo.