
Hoy día, todos los padres saben que sus hijos necesitan libros. ¿O quizá todavía no? Si aún hay quien ignore algo tan importante, decídmelo, queridos amigos. Acudid a mí para hablar de ellos, porque tengo un interés enorme en convenceros. No sé qué deseáis para vuestro hijo ni qué esperáis de él, pero tengo la certeza de que se enfrentará mejor con todas las vicisitudes de la vida si es aficionado a la lectura.
[Lo escribió Astrid Lindgren en un fragmento de Mi mundo perdido que reproducía el número 209 de la revista CLIJ. La imagen es de Sanja Gjenero.]


