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24 julio 2013

a solas

La literatura es un pequeño país asediado y orgulloso que no se rinde nunca a sus invasores. Es uno de los pocos reinos estrictamente íntimos que nos quedan. Stendhal dedicó la cartuja de Parma "to the happy few", es decir, a unos pocos hombres felices de estar solos y de no ser muchos. Juan Ramón Jiménez deseaba dirigirse a la "inmensa minoría". No se trata de una repulsiva afirmación de elitismo, sino de la conciencia de que el acto de la escritura o de la literatura no se celebra a voces ni enmedio de la multitud, porque es la más delicada y radical demostración de la soberanía de un hombre, de su irreducible libertad. La lectura nos sitúa en un estado de espíritu semejante al de la amistad o el amor: estamos a solas con quienes hemos elegido, con quienes son iguales a nosotros.

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Antonio Muñoz Molina en ¿Por qué no es útil la literatura?

03 julio 2013

¿Por qué no es útil la literatura?

Un libro verdadero - porque también hay libros impostores - es algo tan material y necesario como una barra de pan o un jarro de agua. Como el agua y el pan, como la amistad y el amor, la literatura es un atributo de la vida y un arma de la inteligencia y de la felicidad.

Antonio Muñoz Molina

Los libros son para mí el espacio donde el deseo puede todavía seguir conspirando, sin excesivos sentimientos de ridículo, y una meditada lección de experiencia histórica. Por eso sólo puedo ser optimista junto a los libros.

Luis García Montero

Y es que los libros nos conceden el privilegio mágico de seguir escuchando voces que hace mucho tiempo se apagaron y de visitar lugares a los que no iremos nunca y de hablar íntimamente con hombres y mujeres cuyos rostros y vidas desconocemos. Ellos, los libros, nos agrandan la vida.

Antonio Muñoz Molina

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Con semejante título y semejantes textos en la contraportada, cuando este librito pasó por mis manos, ¿cómo iba a dejarlo escapar?

06 marzo 2013

Depurar

A nosotros nos puede parecer que la literatura le importa a muy poca gente, pero no hay tiranía ni ideología avasalladora que no hagan enormes esfuerzos por controlar lo que se escribe, por imponer libros y prohibir libros y quemarlos, por cambiar el significado de las palabras más comunes.

No sólo las tiranías: los gurús de la publicidad, los políticos tramposos. La literatura, la poesía, hacen el mismo servicio público que las depuradoras de agua: restauran el pleno sentido de las palabras, su capacidad de mostrar el mundo, su fuerza iluminadora y subversiva.

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Antonio Muñoz Molina