06 septiembre 2010

Rentrée


¿Están preparados para la lluvia?
[Ilustración de Raquel Marín]

03 septiembre 2010

Preguntas y respuestas (6)

Si no trabajases en una biblioteca, ¿dónde te gustaría trabajar?¿con que profesión soñabas de pequeña?
¿Dónde me gustaría trabajar? Me encantaría tener mi propia editorial de libros infantiles, pero sin tener que preocuparme por el dinero, los beneficios, las ventas... simplemente viajar, descubrir libros en otros países, y publicarlos en España. Cada vez que salgo fuera me encuentro con libros que pienso "¡¡Pero como es posible que no publiquen esto en España!!".
Pero de pequeña no soñaba para nada con una profesión relacionada con los libros. Hubo una temporada que me recuerdo diciendo que quería ser bióloga o veterinaria, porque me gustaban los animales (o eso creía yo)...
En mi caso, no nací con vocación librosférica. La descubrí, y bastante tarde, por cierto...

¿qué título recomiendas para adolescentes que leen poco?
Ejemplo de mi propia familia: mi sobrina, con quince años recién cumplidos y muy poco lectora (aunque es bastante inteligente: es capaz de argumentar que no encuentra en los libros los subidones de adrenalina que encuentra en otras "ficciones" como la serie "Perdidos"), ha leído de un tirón la primera entrega de la serie de Suzanne Collins "Los juegos del hambre". Aprovecharemos para regalarle la segunda parte, "En llamas", en cuanto se presente una nueva oportunidad.
El problema de los jóvenes que leen poco es... ¿hasta qué punto estamos dispuestos a renunciar a lo que nosotros - los adultos - consideramos "literatura de calidad" para que ellos lean? Porque si estamos dispuestos a renunciar "totalmente" con tal de que lean algo, lo que sea, estoy segura de que muchos leerían con gusto si cayeran en sus manos algunos de los best-sellers que rondan por las librerías. Pero claro... si únicamente les damos - especialmente a los jóvenes poco lectores - todo aquello que previamente ha pasado por "nuestro" filtro, entonces va a ser difícil encontrar los libros apropiados...

Me doy cuenta que lees mucho, mantienes el blog y trabajas -y demás actividades que mantienes privadas, supongo. No es por ser chusma pero ¿cómo organizas tu día? Pregunto porque estudio letras y siento que no me da tiempo para leer como yo quisiera.
Una vez ya contesté que tenía un pacto con el diablo, pero, en fin... Supongo que tú quieres una respuesta más "real".
El día tiene 24 horas. Para ti, para mí y para todos (al menos los que yo conozco...). ¿Cómo me organizo?
1) Trabajo: de lunes a viernes por las tardes. No me llevo NADA de trabajo a casa (del directamente relacionado con la biblioteca), pero sí que admito que, con la excusa de que trabajo en una biblioteca, puedo aprovechar horas de trabajo para estar más o menos informada de temas que me interesan (literatura en general, literatura infantil, cómics, nuevas tecnologías - web 2.0 -, etc.) sin sentirme excesivamente culpable.
2) De lunes a viernes por las mañanas es cuando dedico tiempo a mis blogs, y también a mis actividades relacionadas con los libros pero no con mi trabajo en la biblioteca (escribir reseñas, lecturas "por obligación", etc.) También es cuando hago cosas en casa (al 50% con mi pareja) y dedico horas a mi otro gran hobby (las labores: coser, hacer ganchillo...).
3) Noches y fines de semana: ocio puro y duro. Coser, leer por placer, cine y vida social (más bien poca).
Es IMPOSIBLE encontrar tiempo para hacer TODO lo que uno querría, especialmente si
a) no eres rico (con lo cual tienes que trabajar para llevar una vida más o menos normal).
b) tienes más de un interés (como es mi caso, que tengo demasiados: la ilustración, las labores, la literatura...).
Hazte a la idea de que tendrás que hacer malabares con tus horas, y tendrás que RENUNCIAR. Aprender a renunciar es una de las cosas que más me ha costado. De hecho, considero que sigo aprendiendo... Puede que te equivoques y renuncies a lo que no deberías, pero verás que es imposible hacerlo TODO. No hay soluciones mágicas. Lo siento.
Tengo pendientes un par de libros sobre gestión del tiempo. Los títulos están en este post de Librosfera: http://librosfera.blogspot.com/2010/04/tiempo.html.
¿Quizás las soluciones mágicas estén en ellos?
Ánimo :-)

fichas bibliograficas de graffitis
No entiendo la pregunta... Dudo que nadie se atreva a catalogar algo tan efímero como un graffiti. Como mucho, me he encontrado con libros que recogen fotografías, o incluso itinerarios para encontrarlos en una determinada ciudad (Berlín, Philadelphia...). No sé si es eso lo que andas buscando...

Hola!! Ingresando los libros en la biblioteca para saber quién era el ilustrador encontré esta página y me maravilló. seguramente comenzaré a disfrutar con los niños de las ilustraciones. Gladys Galván. Mestra bibliotecaria- Argentina
Bienvenida, Gladys :-)

Podrías mencionar 10 libros que te hayan marcado en tu adultez? no primera lecturas, sino algo ya más reflexivo. Simple curiosidad, :)
Diez libros sería imposible. Si acaso diez autores: Toni Morrison, David Malouf, Pedro Salinas, Paul Auster, Juan José Millás, Jeanette Winterson, José Saramago, Daniel Nesquens, Margaret Atwood y Alessandro Baricco. Son los autores de los que espero, tarde o temprano, poder llegar a leer su obra completa.

Hola Sfer! Vaig descubrir el teu blog fa temps i em va encantar. Malhauradament el tenia guardat a l'ordenador de la feina i ara estic d'excedència...finalment m'he decidit a buscar-te pq necessito una mica d'intercanvi literari i pq m'agradaria fer-te
Fer-te què? Preguntus interruptus...

frases para invitar a la lectura
Encontrarás muchas en Librosfera, especialmente bajo la etiqueta "Leer es..."

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¿
Más preguntas?

01 septiembre 2010

¡Sabía leer!

Son mágicos los instantes en que un niño se entera de que puede leer las palabras impresas.
Durante un tiempo, Francie sólo sabía pronunciar las letras una a una, para luego juntar los sonidos y formar una palabra. Pero un día, mientras hojeaba un libro, la palabra "ratón" le apareció entera y de inmediato adquirió sentido. Miró la palabra y la imagen de un ratón gris se estampó en su cabeza. Siguió leyendo y cuando entrevió la palabra "caballo", oyó los golpes de sus cascos en el suelo y vio el sol resplandecer en sus crines. La palabra "corriendo" la golpeó de repente, y ella empezó a jadear, como si de verdad hubiese estado corriendo. La barrera entre el sonido de cada letra y el sentido de una palabra entera se había caído. Ahora, con un simple vistazo, la palabra impresa le revelaba su sentido. Leyó rápidamente unas páginas y estuvo a punto de desmayarse por la emoción. Quería gritarlo al mundo entero: ¡sabía leer! ¡Sabía leer!
A partir de entonces el mundo se hizo suyo a través de la lectura. Nunca más se sentiría sola, nunca más añoraría la compañía de un amigo querido. Los libros se volvieron sus únicos aliados. Había uno para cada momento: los de poesía eran compañeros tranquilos, los de aventura eran bienvenidos cuando se aburría, y las biografías cuando deseaba conocer a alguien. Ya adolescente, llegarían las historias de amor. La tarde que descubrió que podía leer, se prometió leer un libro al día durante el resto de su vida.


***
Otro fragmento de Un árbol crece en Brooklyn, de Betty Smith.

30 agosto 2010

Odiaba a los niños

La bibliotecaria en la que espero NO convertirme JAMÁS:

- ¿Podría usted recomendarme un libro adecuado para una niña?
- ¿De qué edad?
- De once años.
Todas las semanas Francie hacía la misma solicitud y cada vez la señorita formulaba esa misma pregunta. Un nombre escrito en una tarjeta no significaba nada para ella, y como nunca había mirado la cara de la chiquilla, no conocía a la pequeña que solicitaba un libro al día y dos el sábado. Cómo le habría gustado a Francie una sonrisa, un comentario amistoso. ¡La habrían hecho tan feliz! Pero la bibliotecaria tenía otras preocupaciones, y además odiaba a los niños.
Francie tembló de curiosidad mientras la mujer estiraba el brazo debajo del escritorio. Fue leyendo el título a medida que el libro aparecía lentamente: Si yo fuera rey, de McCarthy. ¡Maravilloso! La semana anterior le había tocado Beverly de Graustark, y el mismo dos semanas atrás. El libro de McCarthy se lo había llevado sólo dos veces. La bibliotecaria recomendaba siempre esos dos libros; quizá eran los únicos que conocía, o figuraban en alguna lista de libros recomendables, o bien los consideraba apropiados para una niña de once años.


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Fragmento de Un árbol crece en Brooklyn, de Betty Smith.

27 agosto 2010

Magia (y 2)

23 agosto 2010

Magia (1)

20 agosto 2010

Yunmee Kyong



Una portada de Yunmee Kyong para un libro de Amelie Nothomb

18 agosto 2010

16 agosto 2010

... y uno más para soñar


Uno de los primeros libros que ha caído en mis manos en la biblioteca, después de volver de las vacaciones, ha sido este álbum infantil... si es que se puede calificar de infantil un álbum que habla sobre la fugacidad del tiempo, y sobre cómo siempre nos falta ese segundo, ese minuto, esa hora, ese día más para dedicarlo a todo lo que, probablemente, es más importante, pero queda siempre relegado para "cuando tenga tiempo".

Se trata de El tiempo vuela, con texto de João Pedro Mésseder y las fantásticas ilustraciones, figuras de papel recortadas, de Gémeo Luís (ed. Kalandraka).

13 agosto 2010

Los libros con rayos X en los ojos



A Marc Johns le gusta dibujar cosas con rayos X en los ojos.

Por cierto, que el suyo, H is for Holy Crap, lo he visto rondando por algunas librerías de Barcelona (aunque también puede comprarse, como no, en The Book Depository)

11 agosto 2010

23 de octubre

Reserven el día para...


Más información aquí, o aquí.

09 agosto 2010

L'Hérisson





Hay que ver "El erizo", de Mona Achache.
Pero, antes, hay que leer La elegancia del erizo, de Muriel Barbery.
[Pueden empezar con
estas citas que compartí en su día.]
En ese orden. Primero, el libro. Luego, la película. En este caso, es especialmente importante, y los que ya hayan leído el libro sabrán por qué.
Y si al terminar no tienen ganas de leer Anna Karenina o de ver alguna película de Yasuhiro Ozu, es que la sangre se les ha vuelto horchata...

06 agosto 2010

Viviendo en nuestra propia biblioteca

Cada uno de nosotros sigue perdiendo algo muy preciado. [...] Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo. Pero dentro de nuestra cabeza, porque creo que es ahí donde debe de estar, hay un pequeño cuarto donde vamos dejando todo esto en forma de recuerdos. Seguro que es algo parecido a las estanterías de esta biblioteca. Y nosotros, para localizar dónde se esconde algo de nuestro corazón, tenemos que ir haciendo siempre fichas catalográficas. Hay que limpiar, ventilar la habitación, cambiar el agua de los jarrones de flores. Dicho de otro modo, tú deberás vivir hasta el fin de tus días en tu propia biblioteca.

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Kafka en la orilla, de Haruki Murakami, ha sido una lectura absorbente. Pocas veces un libro me había atrapado de ese modo (en algún momento llegó a recordarme a Perdidos: el bosque, los otros, el limbo...), y ni siquiera me ha decepcionado el no estar cien por cien segura de haber decodificado bien las metáforas que propone. Es, quizá, lo de menos...

02 agosto 2010

Un paseo (librosférico) por la Costa Este

Esta semana les dejo con un paseo por algunos de los lugares librosféricos de Boston, Philadelphia, Washington y Nueva York. Las vacaciones han terminado, pero hay tantas cosas por recordar...



Haciendo click sobre la presentación de diapositivas podrán ver las fotos en otra página, a mayor tamaño, leyendo las explicaciones (en el título de cada una de las fotos) y dejando comentarios.

¡Buen viaje!